EL SILENCIO Dicen que el silenciono tiene palabrasy que sólo se puede oír en él,el eco de las que el viento arrastra.Sin embargo yo te digoque están ahíunas veces calmadas,otras dormidasPero cuando estallanun cuchillo puede cortar ese silencioque se hace densopesado y triste.Es entonces cuando el eco se pierdeen la lejaníalleno de susurros y rocesy es ento ...
EL SILENCIO Dicen que el silencio no tiene palabras y que sólo se puede oír en él, el eco de las que el viento arrastra.
Sin embargo yo te digo que están ahí unas veces calmadas, otras dormidas
Pero cuando estallan un cuchillo puede cortar ese silencio que se hace denso pesado y triste.
Es entonces cuando el eco se pierde en la lejanía lleno de susurros y roces y es entonces cuando llegan a mí, sus voces.
INQUIETUD. Mi conciencia dormida reposa sobre el aliento de una lágrima de placer henchida y me pregunto ¿dónde está mi alma?
¡Qué oscuros pensamientos me dominan! ¡Qué sueños breves, delirios leves, ansias de paz deseo alcanzar!
Mi alma y yo añoran algo que no sé dónde está. Mi alma y yo añoran algo ¡Dios, no sé ya dónde buscar!.
PRISIONERO. Se que en mi amargura hoy traspasé el límite de la cordura y avancé hacia la locura de mi abandono.
Estoy aquí escondido en un tunel apartado, en la miseria perdido, y en el fuego atrapado de las ansias que me queman las entrañas.
Arrastrado por la sustancia que corre por mi sangre entrando despacio. Pierdo el hambre y el cansancio.
Y mientras me hundo en el abismo de la droga la realidad de mi mundo en mis pensamientos, se evapora.
Se alejan las horas y aparecen las sombras que silenciosas me rodean. Viene la inconciencia y entre sus dulces brazos muere mi débil rechazo.
Unos ojos negros me persiguen, una carita redonda que me hiere allá donde voy, me sigue.
No sé si vuelvo o voy hacia la verdad, o aún estoy en un imposible sueño sin descifrar.
Nunca fui de mi vida el dueño, siempre me sometí a la esclavitud de una dosis y a pesar de los reproches de mi conciencia al despertar de ese largo viaje siempre me paraliza la gran ausencia de días y noches.
Siento en mi interior una gran desdicha. Miro al pasado y quiero de un trazo borrarlo, pero me duele el alma al no lograrlo.
Enemigo cruel ¿qué hiciste conmigo? aparté de mi camino familiares y amigos. ¡Todo se fue!
Y esta soledad que arrasa todo lo que toca. Y se mueren los deseos al cruzar esa delgada línea que todo lo trastoca, que me engaña.
Entre mi presente y futuro ya no hay distancias. Y no tengo nada seguro de si aquí me quedo o quizás me vaya.
Poco a poco los ojos se cierran y me adentro en el pozo de esta cruel guerra. ¿Me estaré volviendo loco? o ¿sólo estoy ciego? Quizás si mañana puedo.. lo dejo. No sé.puede ser . la oscuridad ha vuelto ¡Ya no puedo pensar!
biografia: Mª de la Ascensión Rivera Serván Gané un premio en el Instituto con el Poema titulado \'Inquietud\'. Escribo poesía y también prosa. Tengo una novela publicada por la Editorial El Tercer Nombre de Madrid \'Tocando Fondo\' y dono los beneficios para la lucha contra las drogas.Es una historia real. Del trasfondo de ella hice recientemente el poema Prisionero.