SIN SOMBRACon una copa de vino en la manoy una nube de humode un cigarro olvidadopor la desdeñada memoriade un hombre atormentado,de un hombre solitario,de un ser mezquino y misógino.La nicotina va penetrando agresivamenteen el interior de mis pulmonescomo una chimenea manchada de hollíny al colarse por mi protuberancia nasalpara salir al exteriordeja un suave aroma a papel qu ...
SIN SOMBRA
Con una copa de vino en la mano y una nube de humo de un cigarro olvidado por la desdeñada memoria de un hombre atormentado, de un hombre solitario, de un ser mezquino y misógino. La nicotina va penetrando agresivamente en el interior de mis pulmones como una chimenea manchada de hollín y al colarse por mi protuberancia nasal para salir al exterior deja un suave aroma a papel quemado, ceniza húmeda y ennegrecida. Con los dedos manchados de bruno y el bigote amarillento, dejo escapar de mi tarasca una bocanada de tizne azabache y un suspiro tronoso. Busco a una hermosa mujer en mis sueños vestida con un jaez transparente y rojo, ojos azul cielo y labios color carmín. Quizás este soñando, o quizás sea realidad. Si la vida fuera sueño, los sueños, sueños son, y la vida realidad es.
LA MUERTE
La muerte exhala en mi nuca el último aliento que de mi vida asoma. ¡No quiero que me lloréis!, no quiero, no deseo, porque un atisbo de amargura recorre mis venas frías e inertes. La muerte hay que mirarla cara a cara. Hay que guiñarle un ojo y enseñarle nuestro miedo. ¡Oh, muerte estentórea! tú que supiste arrancarme las últimas gotas de sangre caliente que recorrían mis venas, ahora pálidas y sin vida. ¡No quiero que me lloréis!, no quiero.
AMOR
Tengo una saeta clavada en lo más profundo de mi corazón. Ahora que te has ido veo lo que fuimos allá en el pasado que pasó entre sabanas, sudor y lágrimas. Ahora que el amor no es más que el hosco recuerdo de un hombre atormentado, de un hombre cuerdo que simplemente te quiso amar. Este escultor de sueños que te escribe esta pequeña misiva hecha de los más pequeños motivos que me hacen quererte hasta el final de nuestros días de ilusiones y atardeceres, de felicidad y cariño. El amor, es una puerta abierta hacia el corazón. Un sueño oculto tras el velo de tu alma. Un refugio para dos.