La última hora de lo que ya habíamos hablado.Ya no quedan palabras para escucharte mientras das pasos por el pasillo, ya no .Ya se mueren entre las hojas amarillentas de un diario de abordo las conquistas al reloj, las peleas por el mando a distancia y la sencillez con las que terminaban nuestras peleas, cediendo yo y sonriendote tu.Por el paseo aquel que coincidían nuestros besos y alguna cari ...
La última hora de lo que ya habíamos hablado.Ya no quedan palabras para escucharte mientras das pasos por el pasillo, ya no .
Ya se mueren entre las hojas amarillentas de un diario de abordo las conquistas al reloj, las peleas por el mando a distancia y la sencillez con las que terminaban nuestras peleas, cediendo yo y sonriendote tu.
Por el paseo aquel que coincidían nuestros besos y alguna caricia, por aquel paseo de tardes y sol, se van las sombras haciendo eco de nuestros pasos y las enredaderas lo cubren sin prisa pero sin pausa.
Las tardes del Blue`s band se diluyen en un café que apropósito siempre quedará pendiente entre tu yo, igual que las visitas al balcón de Vigo, donde las piedras esperaran tu taconeo y mi sombrero de panarama jack.
Siempre quedarán en el balance de lo vivido, las risas, los cigarrillos y alguna copa por la que hicimos guardia en la barra del último bar que cerrar.
La última hora de lo que ya habíamos hablado, como premisa para no llegar hasta aquí, ha cumplido su ultimatum entre la brisa y la lluvia.
Si al menos, un día , como yo, tu recuerdas aquello que fue en su momento lo mejor que te había pasado, si eso ocurre algún día, se que mereció la pena, las estrías de mi alma y la locura de lo que perdimos.
10-06-2009Cuando haya dejado de ilusionarte..Taparé con arcilla de mis manos agrietadas,
los recodos del camino que a tu puerta me allegaban,
con paso de dulce agua y ríos, de sudor, de dolor,
de la noche escarcha.
Hundiré sin miedo y sin prisa, pero sin pausa,
las uñas del tejedor antiguo de hilares muertos y telarañas,
para no dejar en el aire, el mismo aire que de tu presencia ausente,
hizo a la mía , esclava.
Aboliré las octavas y seguidillas, normas cuasi impertérrimas y que son legadas,
del trasnoche al mediodía, de tus pasos hacia mi almohada,
que quiero olvidarte, que quiero que olvides,
que deseo sean olvidadas.
Cuando haya dejado de ilusionarte, con juegos y artes propias de la magia,
encenderé por la noche de los siglos, el candil y así, quedará en mi entrada,
puerta hueca de tus besos,
puerta fría y desdichada,
cuando haya dejado de ilusionarte,
dejaré la pluma sobre la escarcha.
11-6-09Del viento, papel y sombrasDe la boca que admiraba, besé y fuí recompensado,
añoro la dulzura, la fé de sus besos y el silencio mientras apadrinaba,
mis sentimientos.
De la mitad de lo que piensas, fuí heredero y atormentado cazador de sombras,
de tu ingreso en la lista de sonrisas,
de tu abrazo y tus caricias,
de mentiras y cotilleos,
hasta que te llegaba la hora.
y te escribo con letra clara y dolorosa, y mil poesías,
todas mías, todas incluso aquellas que mis labios en su descaro, hicieron de otras,
notario, gestor y numerario,
tanto dolor te guardo en mi costado,
que hice de otros propiedad,
para no quedarme yo solo con esas en mi derrota declarada, solitarias estrofas
Del viento, cariño mío, mío por un instante, hice el papel que te llevaba mis notas,
del Norte donde vivo, al sur donde me alborotas,
de la mañana al mediodía,
del silencio a las huellas de tu paso por la playa,
de aquella impronta,
cuando otra quiso que la besara, y así, guardaré tus sombras,
que ellas, si fueron en verdad parte de las mías,
cuando aquel último instante, por un solo momento,
fuíste, fuí y por nunca mas, un poeta que solo cantó por alegrías...
15-6-09biografia:
Fran BesadaNací mirando al mar, un 21 de agosto, cuando Vigo aún se despertaba frente a las Islas Cíes.... fui un pequeño rebelde que con mano izquierda superaba cada día aquella forma de enseñar que con la mano derecha era mas fácil describir que corregir, benditos hºs Marístas, y poco a poco, fui tejiendo entre mis canas, letras, poemas y desazones.... hasta que un libro, uno solo, Saúdade de Compostela de Samuel Gómez González, explosionó todo lo que antes me parecía correcto.... a partir de ahí, amores; despedidas; viajes y lo cotidiano, tomó forma y parte de mi yo y de mi realidad..... mi trabajo como representante de actores, de músicos me ha abierto otros mundos, otros egos, y mis amores, me mantienen donde quise siempre estar, ante un papel en blanco donde respirar la tinta que dormía entre mis pestañas.
fran.besada@brokersantiago.com