En las horas de aburrimiento,a mis hombres les da emociónbuscar entre las olas, botellas de mar.Se encuentran muchas.Tantas como voces apresadasel vidrio pueda recoger en su vacío.Pero hace días que no había suerte.Uno de los mensajes, decía:'Te amo. Vuelve.'No nos dimos por aludidos.Sólo el marino poeta,que acercó a su pecholas palabrasy echó una lágrimapor el Amor Muerto.Otra, anunciaba ...
En las horas de aburrimiento, a mis hombres les da emoción buscar entre las olas, botellas de mar.
Se encuentran muchas. Tantas como voces apresadas el vidrio pueda recoger en su vacío.
Pero hace días que no había suerte.
Uno de los mensajes, decía: 'Te amo. Vuelve.' No nos dimos por aludidos. Sólo el marino poeta, que acercó a su pecho las palabras y echó una lágrima por el Amor Muerto.
Otra, anunciaba: 'Tengo caracolas de oro. Isla de Ricacholandia'.
El azar nos sonreía. Todos corrimos a los mapas.
En ninguna parte figuraba tal isla de la abundancia.
Broma pesada, que a los pobres nos levanta y a sentarnos en paz nos torna agachando la mirada.
Rompimos el mensaje de pura rabia.
Así, una y otra botella, donde pena, amor, o ambas tragedias, alguien echara al mar como si éste oídos tuviera para los creyentes [el mar sólo escucha a quien domina su lenguaje].
Mas hubo una botella, que nos dio felicidad nocturna y momentánea. Qué felicidad no lo es.
No decía nada.
Al destaparla, olimos su líquido ámbar y sus maduras algas.
Nos la bebimos.
Sorbos de esperanza.
La luna cuadrada estaba.
La mar, la sombra era de nuestra casa, más distante, aún, que cualquier estrella compañera.
Un huerto las aguas, en su calma.
Las olas cobijaban animales de carga, añorada labranza.
Qué cantidad de palabras guardaba.
Nadie pudo atraparlas.
Qué gran idea es lanzar botellas al mar.
Aunque nadie te haga caso. Aunque nadie sepa que existes, que amas o penas en las sedas, en las cuerdas... Que allende el corazón espere algo que no llega.
Qué gran idea es lanzar botellas, para marineros sedientos por cambiar las horas que se alejan.
'DESMEDIDAS'
La vida no es un invento ni una manzana que golpea una bombilla incandescente ingeniería técnica o genética,
la vida nos aprieta es calzado ajustado camisa de fuerza corbata que ahoga desierto sin oasis barco sin velas luceros que se alejan,
los días aparecen de sorpresa en sorpresa y sin amor somos piedra o arena pisada perros salvajes o algodón renegrido a tientas.
La vida es un recuerdo que aún no ha nacido ni quiere nacer por sí mismo y se enfrenta con nosotros jugando con los tiempos nuevos o perdidos,
la vida es fuerza molde de ilusión persona fugaz espacio para ella, y a veces se desaloja por derribo ante la advertencia de elegir muerto o vivo y hacemos lo sentido.
En las hojas caídas se aprende de la vida, es de humanos comprobar adónde se van los esfuerzos de ventiscas el curso de los ríos vacíos, nunca se atina o se desacierta, la vida no tiene color y no precisa retoques, solamente empuje intuida señal de veleta, pasión o dolor que expresa alguna ventaja puntual que ha de tener ser nada excepcional y una vez se muera.
Parecerá mentira la verdad, ésta quimera pero no importa, somos co