AURORA B. VÉLEZ GARCÍA
Soy Aurora Vélez, periodista y poeta. Nací en Bilbao en 1964 y llevo 23 años viviendo en Lyon, Francia.
Publiqué mi primer libro “Sueños al aire” en 1984 (1000 ejemplares) (http://books.google.fr/books/about/Sue%C3%B1os_al_aire.html?id=ET8_nwEACAAJ&redir_esc=y). En “Antología poética ...
AURORA B. VÉLEZ GARCÍA
Soy Aurora Vélez, periodista y poeta. Nací en Bilbao en 1964 y llevo 23 años viviendo en Lyon, Francia.
Publiqué mi primer libro “Sueños al aire” en 1984 (1000 ejemplares) (http://books.google.fr/books/about/Sue%C3%B1os_al_aire.html?id=ET8_nwEACAAJ&redir_esc=y). En “Antología poética vasca” de 1987 apareció uno de mis poemas: “En mi recuerdo”, traducido al euskera por Felipe Juaristi.
Fui miembro del Taller de escritura de Getxo, que Ramiro Pinilla creó. Trabajé en Radio Euskadi, Radio Cadena, RNE, TVE y más tarde en los Juegos Olímpicos de Barcelona y en Euronews, donde llevo 22 años. También publiqué en “Zurgai”, “Galea”, “Pérgola”, “Ajo Blanco” y “Le Meridional”, aquí en Francia. Durante todo este tiempo jamás he dejado de escribir.
Después de “Sueños al aire”, nacieron: “Carta corriente en Cortina”, “El iris de la i”, “De exilio y verdín”, “Antes del Alba” y “Alma impar” (inéditos aún). Mi último trabajo es: “En ámbar”, un poemario bilingüe en castellano y francés, registrado en 2015 y en fase de edición.
Twitter: @goizlyon
Aurora B. Vélez
Extractos de:
“ALMA IMPAR”
Aurora B. Vélez
No me da tregua
mi cuerpo. Le ofrezco paz
y me electrifica, me escupe,
me lanza piedras. Espero con
una infinita paciencia, que el
asalto ceda, que las dos
caras vuelvan a ser la misma
moneda. Tomo su mano, miro
el mundo y su belleza y no
entiendo porqué, en mi, las
armas siguen en alto si hay
toque de queda.
Un pensamiento
veo el brillo de sus escamas
y ya se ha escurrido
entre las aguas negras
del ahora.
Las casas han pasado
la noche en vela.
Chorretones en las ventanas
como ojos hinchados,
prisioneras de la derrota. Llueve
pena de mayo, un suero
gris.
Extractos de
“De tiempo y verdín” Aurora B. Vélez
Últimas horas en la tierra del
verdín. Verdín entre los poros del
asfalto junto a la guardería
verdín que te quiero luz de tus
ojos. Y podría retener todos estos
reencuentros y su bitácora
y protegerme así de su espuma
mientras los sueño, por ejemplo.
No es tan sencillo dejarse amamantar.
A pesar del fin de siglo
y sus ventajas
investigo los pasos dominó
la agenda desimantada
las direcciones rayadas
como el cristal de aquel avión...
Estoy lejos.
Sin fax, casi sin sangre
con un teléfono azul, tinte de cuentos.
Y escribo hasta oír su voz los sábados
Por la mañana: “sed apolíticos”, que
A mi me sonaba a factura de mayores.
Pero no pude evitarlo.
Política es también
la sangre negra que os escribo.
Bilbao. Algún número seriado y sin millones
donde el azar, si gusta,
entregará la estrofa.
Sé que estoy lejos
porque me falta
gente antigua
y algo de técnica para decir
lo mismo que os conté en confianza.
Frío licor la tarde
tiempo de fresas.
El paladar de aire
huido hasta la punta
de la vela.
Mástil desconchado
como el perfil de mi balcón
de niña.
Pies de pluma en equilibrio,
pies de plomo
en el exilio.