SOBRE EL TIEMPO CAMINAN LOS ÁRBOLESSobre la transparencia del tiempo caminan los árboles,se distrae el latido del fuego,se reconoce la luz hechizada en los espejosde este país rebeldeque dibuja mi efímera mano en su torpeza.Cogiendo el sol de sus riendas,imparables hilos se entrecruzancomo las miradas fulminantes de una nochecuyos ojos casi desploman el muro de las metáforas.Relinchan miles d ...
SOBRE EL TIEMPO CAMINAN LOS ÁRBOLES
Sobre la transparencia del tiempo caminan los árboles,
se distrae el latido del fuego,
se reconoce la luz hechizada en los espejos
de este país rebelde
que dibuja mi efímera mano en su torpeza.
Cogiendo el sol de sus riendas,
imparables hilos se entrecruzan
como las miradas fulminantes de una noche
cuyos ojos casi desploman el muro de las metáforas.
Relinchan miles de caballos
y yo, sin el amparo de mi ángel,
andaba en mi universo,
andaba dentro de mí,
barrios oscuros que se duermen en sus rezos.
Y yo despertando mis lágrimas
y mis espejos de la locura.
Soy el opio de aquella tierra viren
y en el bolsillo llevo un puñado de estrellas,
y en mi sangre una sombra disipándose
en mis ramas.
El silencio de mi mañana no me pertenece.
No me pertenece el relámpago de mi mano invisible,
ni el hacha del viento
que corta mis fantasías,
ni siquiera me pertenece la decisión
de renunciar a mi proyecto infernal
de apasionarme de lo imposible y de la nada.
No tengo naves,
ni el poco anhelo
que en el reino de la tristeza duerme.
No dibujo mis heridas
ni me apodero de las nubes.
Mi corazón se estableció en otro continente
y mi cuerpo se convirtió en un bosque
de estrellas y auroras.
Cargué mi nostalgia sobre mi hombro
cuando mis deseos empezaron a llorar,
y se hundieron en un mar de recuerdos.
Qué reluciente es este mar que se divierte
con las conchas eternas del olvido,
y con la música fértil de mis sueños agitados.
¡Oh, rostro reluciente de mi vida!
¡Oh, relinche de i lecho!
¡Llévate la ceniza nocturna de mis raíces!
¡Llévate los fondos abismales
que se desnudan en las entrañas del mar!
Y deja que escriba mi propia historia,
esta antigua lanza que hacia mí se dirige.
Un ardor níveo contempla mi frente
esparciendo granos con mi aliento.
¿Quién cantará las miradas sedientas?
¿Quién de estas ruinas levantará mi pasado?
Mi copa es un gorjeo soñoliento,
copa de la noche nublada,
copa de la noche ausente,
copa de la noche extraviada.
Y mi rostro es abecedario de las distancias,
es la sonrisa de los arrayanes en un libro
cuyos cálamos peinan las espigas de la tierra.
CANCIÓN PARA LA VÍA LÁCTEA
La nombré relámpago,
me senté delante de las cuerdas
que el horizonte tocaba.
La noche avanzaba
y la soñolienta luna se hendía.
Me perdí en sus extensiones,
y llorando, le dije: ¿cuántos cuerpos necesitas
para vaciar la herida de tu pasión?.
Y todavía aquí
treno la savia de los árboles
para alabar un ojo que ascienda
hacia la vía Láctea
[La siento como vía de pasión aunque no lo es]
Contestó: giré alrededor de una fuente
siete veces tras otras siete
hasta que vi mis pensamientos
tocando las melodías de la luna.
Tomé el néctar del cuerpo anhelado,
me senté en el rincón de Sócrates,
la luz tenía el hechizo de los besos
cuando acaricia la lengua del fuego.
¿Fuiste entonces el vino que excitaba el destino
o un viento que soplaba en la morada de la esfinge?
No creía que los tiempos eran jardines
que cambiaron los colores en el límite de silencio.
Y se fueron...
Ahora extraen la tiza del patriotismo
de la somnolencia de los parpados.
Les dije:
Sócrates me enseñó
cómo apasionarme con el paraíso y el infierno
cómo eludir la abundancia del cuerpo
y disolver la miel del desiero.
Cómo buscar en mis pies
la sangre de los senderos.
Cómo morir
junto al arroyo del alba.
Sé cómo las cosas se convierten en olas,
o en desfiladero,
que al alcance del ojo transmutan en astro.
Sócrates me enseñó el amor eterno,
sin almohadas
sin oraciones de rabinos.
Me enseño cómo contemplar la blancura de una rosa,
cómo abrir una morada dentro de mi morada,
cómo buscarme un rincón rojo
para que sea una frontera entre mí y mis límites.
Sócrates me enseñó la pasión del rechazo.
¡Oh, mujer!
todavía yo en la exuberancia de estas esposas.
¿Cuántos cuerpos necesito
para salir del mío?
Dijo: ¡aquí estás!
¡Qué bien!
Este cuerpo es una manzana,
entre vosotros no hay más ojos que los de la pasión.
¡Tómalo!
Mastica el silencio de las palabras,
no mires hacia la muerte,
no mires hacia la voz,
no mires
y ven.
En tu camino elige
un bastn de lluvia.
Mira hacia el poniente del cuerpo
Y entra.
Yo entraba,
Las ventanas apresuradas precedían a las cortinas,
como si mantuvieran en sus manos una leve nube,
o un jardín luminoso
que giraba alrededor del cuerpo.
Le dije: ahí está el relámpago, ¡Oh amor mió!
Y el amor escuchaba el himno
de esta oración.
Una polvareda se apoderaba del sofá
y del muro
Sin notarse su relincho en al aire.
El silencio dominaba el cuerpo
y la imagen del rocío, como siempre,
muriendo en cada instante.
Nosotros declarábamos que nuestra Vía Láctea
Es la del amor.
¿No fue así la visión de Sócrates?
Dijo: la nombré mi camino.
He aquí el cuerpo amado
cuyas esencias fueron esparcidas
y cuya luz he prendido
en las melodías
de la luna.
biografia:
Ahmed Hicham Raissouni. Nació en Arcila en 1960, en el note del Reino de Marruecos.
Es nieto inmediato del famoso líder de la zona de 'Yebala' el jerife héroe Don Ahmed Raissouni, que luchó en su guerra contra los españoles.
Recibió sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal, y en 1982 obtuvo el Bachillerato en Letras, viajó a Tetuán para seguir sus estudios universitarios y en 1987 obtuvo la Licenciatura en Filología Árabe.
Prosiguió sus estudios superiores en Rabat, y en 1996 volvió a Tetuán para recibir el Diploma de Estudios Superiores bajo el tema de [La homogénea y la heterogénea en las generaciones poéticas contemporáneas en Marruecos: de 1980 hasta 1990]. El 11 de febrero de 2002 defendió su Tesis Doctoral bajo el tema de: ' Innovación de la escritura: Estudio en la modernización poética en la obra de Mohamed Sebbagh] con la que obtuvo la calificación de Sobresaliente, y la recomendación de la Comisión Científica para la impresión de dicha tesis.
A principios de 1997 se incorporó al Profesorado de la Facultad de Letras d Tetuán, donde trabaja hasta hoy en día como profesor de la Literatura Moderna.
Presidió la asociación cultural al Imam al Assili en la ciudad de Arcila en dos etapas: la primera etapa duró de [1989-1991] y la segunda de [1994-1997] Era de los primeros que abogaron por la celebración de encuentros poéticos a nivel nacional para las nuevas generaciones. El primer encuentro poético nacional fue celebrado en 1987 en Arcila.
Empezó a escribir sus versos sin superar siquiera la edad de catorce años, al principio de su trayectoria poética escribía versos rimados y otras veces escribía versos rítmicos.
En 1980 empezó a publicar sus poemas en el periódico 'Al-Muharrir' y luego en varios suplementos culturales y revistas tanto en Marruecos como en el Mundo Árabe.
Tiene tres poemarios:
1- La Montaña Verde / 1998.
2- Poemas de Martil / 1999.
3- La Luz/ 2000.
Y está a punto de sacar un nuevo poemario. Se le ha publicado un libro de crítica sobre la poesía contemporánea en Marrueco bajo el título de:
* 'La dialéctica de la heterogeneidad y de la homogeneidad de las generaciones poéticas contemporáneas en Marruecos'
Y próximamente, se le publicará un libro titulado: 'La Innovación de la Escritura'
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