Hugo Giménez Agüero
Hugo Giménez Agüero es un folklorista que dedicó su vida a cantar etilos puramente sureños. Si bien nació en Buenos Aires, de chico se fue a vivir a Río Gallegos y quedó eternamente enamorado de las maravillas que ofrece nuestro Sur Argentino. Fue quien a través de sus investigaciones recopiló el ri ...
Hugo Giménez Agüero
Hugo Giménez Agüero es un folklorista que dedicó su vida a cantar etilos puramente sureños. Si bien nació en Buenos Aires, de chico se fue a vivir a Río Gallegos y quedó eternamente enamorado de las maravillas que ofrece nuestro Sur Argentino. Fue quien a través de sus investigaciones recopiló el ritmo ''Kaani'' que originalmente es una danza étnica de origen tehuelche.
Este gran pueblo originario del Sur Americano, en sus bailes y fiestas, danzaban al ritmo de sonidos guturales con el nombre de Kaani, mediante el cual se comunicaban con sus dioses. Estos sonidos fueron recopilados y grabados, en la década del '50, por un señor llamado Oscar Giménez. En total grabó 40 ritmos diferentes de kaani, solamente con instrumentos de percusión y cantos guturales. A partir de ésta grabación, Hugo Giménez Agüero tomó sólo un ritmo, aquel que podía ser reproducido mediante la guitarra española, y compuso a partir de allí varias canciones con ritmo de Kaani.
Entre estas canciones se destacan: Cacique Yatel, Talenke-Yten (en lengua tehuelche, ''Pequeño hermano''),Casimiro Biguá, Chaltén, Chenke Indio, Rosa de la ahonikosten (Rosa del viento del sur), etc.
Otro de los géneros de su autoría es la Chorrilera. Se trata de una mezcla entre el Kaani y la milonga pampeana. Este género fue creado por Agüero en Lago Viedma. En él, los arpegios recuerdan al sonido producido por los chorrillos de agua al chocar contra las piedras producto del derretimiento de nieve en la cima de las montañas cordilleranas.
Este gran poeta, acompañó su obra poética con su música y estos ritmos gran cantidad de temas, (más de500 obras).
Además nos dejó dos obras literarias SEMILLAS que consta de 500 cuartetas con pensamientos dedicados a nuestra Patagonia, para algunos periodistas especializados de nuestro país, es considerado el Martín Fierro de la Patagonia Argentina. Y en la década del 80 había escrito otra obra NOOMA, donde relata un viaje por su provincia en compañía de uno de los últimos cacique tehuelches de la época, donde tomó contactos con nativos de distintas reservas en la zona. Cuando decide editarlo parte de este mundo, es por ello que su esposa decide hacer el trabajo y poder mostrarlo al país y al mundo.
Hugo Giménez Agüero falleció en el año 2011 en un trágico accidente automovilístico. Sus cenizas han sido esparcidas en la cima del cerro Chaltén, a quien le ha dedicado su más importante obra poética musical y la más reconocida en el mundo.
VALE LA PENA LA VIDA (Poema)
I
A VECES CUANDO LA TARDE SE VISTE DE PRIMAVERA
Y EN EL ALTAR DE LOS CIELOS SE INCENDIA DE FLORES NUEVAS
SE ME ANTOJA QUE A LA VIDA, VALE LA PENA TENERLA
VALE LA PENA VIVIRLA, SEGURO VALE LA PENA
II
POR ESO CUANDO MIS OJOS JUNTO A OTROS PAJAROS VUELAN
POR EL AZUL DE LOS LAGOS QUE LLORA LA CORDILLERA
SE ME ANTOJA QUE A LA VIDA, VALE LA PENA TENERLA
VALE LA PENA VIVIRLA, SEGURO VALE LA PENA
III
ENTONCES VALEN LA PENA, LA TRISTEZA Y LA ALEGRIA
PUES SIEMPRE ANDUVIERON JUNTOS EL LLANTO CON LA SONRRISA,
LOS SONIDOS Y EL SILENCIO, LA TEMPESTAD Y LA BRISA
Y ANTE TAMAÑA BELLEZA, VALE LA PENA LA VIDA
IV
PORQUE LLOVIZNA EN TUS OJOS Y HAY UNA ESTRELLA EN TU PELO
Y ME ATREVO COMPAÑERA A ENCENDER TU LUNA PLENA
SE ME ANTOJA QUE A LA VIDA, VALE LA PENA TENERLA
VALE LA PENA VIVIRLA, SEGURO VALE LA PENA
V
SI MAS ALLA DE LAS COSAS QUE ME REGALO LA TIERRA
ESTAN LOS HIJOS QUE CRECEN Y DE ALGUN MODO ME PUEBLAN
SE ME ANTOJA A LA VIDA, VALE LA PENA TENERLA,
VALE LA PENA VIVIRLA, SEGURO VALE LA PENA
VI
SI DIOS ME DIO LA PALABRA Y UNA VOZ PARA CANTARLA
COMO NO VOY A NOMBRARTE AY PATAGONIA DEL ALMA
SI POR EL VIENTO TE LLEVO A MI GUITARRA PRENDIDA
Y ANTE TAMAÑA BELLEZA VALE LA PENA LA VIDA
HUGO GIMENEZ AGÜERO
EL HOMBRE VERDADERO
I
YO NO VENGO A LLORAR NI BUSCO FAMA
Y NO PRETENDO DAR LÁSTIMA, POR ESO
MI SÍLABA DE AMOR NO TIENE PRECIO
NI CANTA VANIDADES Y ALABANZAS
Y CADA VEZ QUE PULSA MI GUITARRA
ME VA DICTANDO TODO LO QUE PIENSO.
II
YO NO VENGO A LLORAR NI BUSCO FAMA
NO CONFUNDO EL DOLOR CON EL LAMENTO
SI SÉ DE MI DERECHO Y PERTENENCIA
NO ME HACE FALTA GEMIR COMO LOS VIENTOS
PARA SABERME HIJO DE ESTE SUELO
NO NECESITO TENER UN DOCUMENTO.
III
ME DA TRISTEZA LLORAR COMO OTROS LLORAN
FALSEANDO A LA VERDAD Y AL SENTIMIENTO
COMO EL PARÁSITO VIVEN DE LOS OTROS
Y CANTAN LAS CANCIONES COMO DE ELLOS
ESOS GUSANOS SE ARRASTRAN Y NO VUELAN
Y MORAN EN LA MORADA DEL ESTIERCOL.
IV
YO ESTABA AQUÍ MUCHO ANTES QUE VINIERAN
A EMBAUCAR CON SUS ESPEJOS A LOS ABUELOS
ESTOY SEGURO QUE AÚN SIGUEN ESTANDO
DISFRAZADOS DE INDIOS QUE NO FUERON
BUSCANDO CON EL LLANTO TAN FINGIDO
CONVENCERME QUE “SOY UN INDIO BUENO”.
V
YO SOY HOMBRE NATURAL DE ESTAS REGIONES
BIEN PATAGÓN PARA MUCHOS INDIO POBRE
Y QUIERO SER, SOLO POR MÍ SIN LOS VOCEROS
QUE SE DISFRAZAN DE DIOS CON MI PROTESTA
LLENÁNDOSE LA BOCA CON MI NOMBRE
ENGORDANDO A FAVOR SUS PROPIAS CUENTAS.
VI
SOY EL ÚLTIMO GRITO DESGARRADO
DEL BOSQUE MILENARIO QUE SE QUEMA
MI SÍLABA DE HORROR NO LLEGA AL HOMBRE
SE MUERE EN LA MENTIRA Y NUNCA RUEGA
LA MANO QUE DESTRUYE NO COMPRENDE
QUE EN EL FUTURO YA NO TENDRÁ LA TIERRA.
HUGO GIMÉNEZ AGÜERO
01 DE FEBRERO 2009
GLACIAR
Oh… maravilla del mundo, glaciar Perito Moreno
Refugio de las estrellas, cuando duermen en el suelo
Sobre las sábana blanca que se desprende en tu velo
Blanca como las pupilas de aquellos viejos abuelos.
Tu corazón está vivo por un amor verdadero
Y dicen que fue una india la que enamoró al mozuelo
Pero la tribu del viento se opuso y la llevó lejos
Lejos detrás de las piedras que casi besan el suelo...
Oh… maravilla del mundo, tropel de nubes viajeras
Identidad de mi gente, corazón de nieve eterna
Dale a beber a mis ojos, el alma santacruceña
Por la garganta del viento donde se azula mi tierra.
Dios ha querido dejarnos, la más hermosa plegaria
Para poner de rodillas, con tus colores el alba
Y derramar en silencio, el alma de la paisana
Que anda tronando un suspiro, entre burbujas heladas.