Gustavo Lespada
Gustavo Lespada, uruguayo y argentino, es Doctor en Letras (uba), docente e investigador de la Literatura Latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires y autor de los siguientes libros: Carencia y Literatura. El procedimiento narrativo de Felisberto Hernández (2014; ensayo); Tributo de la sombra (2013; poesía), Las palabras y lo inefable (2012; ensayo); Naufragio (2005; poesía); Esa promiscua escritura. Estudios sobre literatura latinoamericana (2002; ensayo); e Hilo de Ariadna (1999; poesía); además editó y prologó para Editorial Corregidor (Buenos Aires) Poemas selectos. Antología poética de César Vallejo (2013) y una antología de Felisberto Hernández, Cuentos selectos (2010), entre otras publicaciones individuales y conjuntas. Ha dictado conferencias en varios países y colaborado en revistas académicas y diversas ediciones colectivas, nacionales e internacionales. Actualmente dirige un proyecto de investigación en la Universidad de Buenos Aires (Ubacyt) sobre literatura latinoamericana.
En 2003 obtuvo el Premio Internacional Juan Rulfo – Colección Archivos (unesco); Segundo lugar del Concurso del Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay (MEC), en la categoría de poesía édita (2015), por Tributo de la sombra; Primera mención (2° puesto) del concurso de ensayos de la Revista Temas de La Habana (2012); y Premio (ensayo literario) de la Academia de Nacional de Letras del Uruguay (1997).
interrogantes
qué hora es la que ahora no te encuentra?
qué lugar será mundo sin tu abrazo?
junto a qué cama quedarán mis sandalias
interrogándome como dos huérfanas?
y sobre qué respaldo yacerá mi saco?
acaso no percibes lo eterno de tu no?
ignoras la jauría que me abruma
mendigando tu aliento? / no ves que ya no llueve?
es que no te das cuenta que definitivamente ya no llueve?
(cae agua a veces / pero llover
no llueve).
cómo puedes girar la llave
del otro lado? / cómo abres la mano
y me dejas caer como si fuera un manojo
de llaves? / con qué premura has de llenar
el hueco? / pegarás un recorte de diario / una
fotografía vieja en la página en blanco?
qué húmedo vértigo te subirá a la cara
al asomarte en el brocal del pozo
donde echaste mis manos?
por qué toda pregunta es una ausencia?
y cuándo sea silencio / cantarás
bailarás sola? / cómo harás la mudanza
para no ver mis versos? / cómo te irás callando
de mi voz / con qué voces? y cuándo te desveles
cuándo pendan tus velas en medio de la noche / bajo
una calma chicha? / y cuándo te despiertes en la mitad del día?
y cuándo siempre siempre sea atardecer / domingo?
y cuándo nada tengas / es decir
seas vos misma?
De NAUFRAGIO (2005)
puedes irte
hoy descubrí otra cosa
como un archipiélago un cabo o un mar dulce
una montaña o istmo / algo nuevo ha ingresado
al mapa de lo cierto:
puedes irte.
puedes tomar el picaporte e irte
abrir la puerta e irte por el pasillo irte
por las baldosas y por la calle irte
sí
puedes irte
irte como a las nueve y donde
antes estabas quede pared de yeso y el agua
de la ducha no me lave la huella de tus pasos
y hasta la luz inmóvil sea una guía ciega
y ni mozart me calle tu silencio / irte
a las diez las once / y no parás de irte
doce y la nada funda templo en el cuarto
puedes irte y el pan se reseca en la mesa
y la canilla arroja un chorro de presencia
obediente a las leyes constantes de la física
irte y la silla aguarda con servilismo inútil
irte cuando a la una el cadáver del teléfono
irte aunque la luna cuelgue su osamenta
detrás de las cortinas y los libros aprieten
cada hoja entre sus lomos tiesos y los ladridos
muerdan puntuales las ventanas / irte
y el cenicero reproduce las promiscuas colillas
y la botella baja mientras irte / las dos y todavía
irte / y voy al reloj como a un abrevadero seco
irte / y todo escora es cama y es deriva
pero irte puedes irte y ahora / aunque volvieras siempre
no dejarás de irte / siempre a trasluz el yeso
porque aún si estuvieras aquí al irte
a tocar en su duda / el dedo sabe
ahora / que siempre
puedes irte
De NAUFRAGIO (2005)
escribe
escribe
no me dejes caer
que hay la ventana
abierta y que la noche
susurra tentaciones / despliega
sus encantos / como cera
en los oídos / escribe
como sujeto al mástil
por una cuerda negra
no me dejes
escribe
no me dejes caer
que nunca fue tan duro
ni tan lejano el suelo / no me dejes
entrar en la mujer oscura / como filoso
acero en un agua indescifrable
como diente en la fruta
tierna / no dejes
que me asome
escribe
no me sueltes
a reventar como una calabaza
en el pavimento / ¿acaso no la sientes
deambular golosa, pasearse con
sigilo detrás de mi cabeza?
entonces, no me dejes
escribe
cada gesto desnudo
cada hueso en su sitio
cada susurro intacto / todo
lo no vivido / todo lo blanco
estéril / (las caricias tiritan
a la sombra de las manos)
escribe / fija un orden
traza la raya / divide
el universo en dos
con la escritura:
toda argumentación es una cárcel.
todo verbo se agota en el silencio.
escribe: sólo los extranjeros
valoran la morada.
escribe: toda sabiduría
opera con la muerte
¿no ves que disimula
su oficio tras los libros?
deja sus telarañas desvaídas
hace como con normalidad
desgarros, tajos, roza
al pasar mi nunca
mi nuca roza al pasar
y, como al descuido, abre
el doméstico abismo / levanta la cortina
y siembra lucecitas a lo lejos / pero escribe
para que no me atraiga o se encarame
en mi insomne torpeza
y yo no me desdoble
y yo no me levante
y permanezca
(en suma, todo se resume a eso:
poder permanecer en esta
inercia de lagartos
aunque el sol
pudra todo)
escribe
para que
nadie corra abajo hacia
el obsceno estruendo de la nada
y sus chasquidos agrios
te salpiquen
escribe
para no interrumpir
a ningún justo el sueño
con malas noticias / escribe
sobre alguien que en algún lugar
escribe sobre un hombre
que sentado en su cama
sólo piensa
en abrir
la noche, la ventana,
y sólo se repite (sólo escribe
y escribe) sobre qué poca cosa
le frena el infinito (un envión
y el cielo se vacía)
por eso
escribe
escribe
escribe solo
contra todo lo blanco.
De Tributo de la sombra (2013)