LA RAIZ 2276Veintitantos escalones suben y bajan, cada dia, al corredor donde se abre el estrecho y pulcro apartamento en el que nací, pasé mi infanciay enajené los años de juventud. pocos años, gastados en días desiguales,en horas trasnochadas,en la sola pretensión de ser un poco mejor, o apenas diferente a los otros de mi estirpe.A partir de esta mediocre vanidad llegué a olvidarmedel te ...
LA RAIZ 2276Veintitantos escalones suben y bajan, cada dia,
al corredor donde se abre
el estrecho y pulcro apartamento
en el que nací, pasé mi infancia
y enajené los años de juventud. pocos años,
gastados en días desiguales,
en horas trasnochadas,
en la sola pretensión de ser
un poco mejor, o apenas diferente
a los otros de mi estirpe.
A partir de esta mediocre vanidad
llegué a olvidarme
del teniente coronel hispanohablante
y del judío errante, los dos sumandos
que formulan mi ecuación.
Veintitantos escalones, más o menos.
En mi esquina no hubieron Paicas Ritas,
ni Malenas, ni obtusas Milonguitas.
Y en la umbría del tétrico balcón,
al que no me asomé porque no fué,
no cursileó mis noches la profana
fragancia de la rosa que engalana,
sin hablar del jazmín o del vergél
gangoseados en tangos por Gardel.
Por mi calle pasaban los tranvías
rechinando su herrumbre y con la lluvia
se formaban torrentes/torbellinos
en las alcantarillas, donde el agua
soñaba con ser agua del océano.
Pero el agua inundaba las veredas,
en las que yo soñaba chapotear
con mis zapatos nuevos.
Al subir y bajar por última vez los escalones,
tuve miedo de no llevar la cuenta
y de que en lugar de veintitantos
fuesen exactamente veintiséis o veinticuatro,
para no romper el hechizo
del álgebra de peldaños gastados
y la cábala de zancadas impares.
Mi madre desvelaba las noches.
Mi padre despertador del alba.
Ante el número diez cerré la puerta
sin guardar las llaves.
El cerrojo cantó el monótono cadish,
credo y oración de la niñez/vejez,
sin amén. Y el nunca más de aquél volver,
sin marchitada frente,
sin nieve, sin tiempo, ni sueño de ayer
Juan C.TajesSumma TeológicaAquí no vive Tomás de Aquino
El infierno ya no es el mismo desde que no
tenemos a Virgilio para que nos guíe. [graffii anónimo]
El purgatorio es lugar indefinido
donde las cosas no son lo que parecen,
adonde no se avanza y no se retrocede,
se camina de lado. Hasta se cree
que el ayer no es el hoy y que el mañana
será un ayer mejor. Nada más falso,
fuimos mejores porque éramos más jóvenes.
Y creíamos que era para siempre.
El purgatorio es retórica vacía,
inacción, promesa no cumplida,
es el voto que el alma no pronuncia,
tiranos que no tiemblan, las banderas mugrientas.
Como la música es parte del silencio
o la muerte descanso de la vida.
El infierno es más claro pues sabemos
que todo irá peor, aunque mejore,
que todo será igual, aunque lo cambien,
que la verdad es dádiva negada
y se puede brindar por la mentira.
En el infierno somos semejantes.
Dolor, placer, virtud, pasión, miseria,
todo convive y todo se confunde,
es lo que hay, el infierno,
se puede transgredir. Todo se hunde.
El paraíso es cosa vaga, luz insomne,
música celestial. Por cada hombre
mil virgos, mil combates, mil espadas
melladas. Por ser hombres.
La mujer, la mujer será invisible,
sin concesión.
Etérea, maternal, sumisa, casta,
disponible, vaginal y condenada
a ser costilla nunca redimida.
Por ello será santificada.
Habrán coros, habrá una melodía
repetida en eterno, hasta el hastío.
Valles de leche y miel
donde la abeja, el lobo y el cordero
yacerán mansamente, lado a lado
sin cazador, en contra de las leyes
naturales, a la vista de un dios
totalitario, unívoco, brutal, no democrático.
Y aquí estoy, en este purgatorio
donde todo funciona, pero menos,
donde esperamos, para ser salvados,
que recen por nosotros, nos otorguen
la paz, no nos olviden. Herederos del cielo
y de la tierra, de lo efímero
de lo trascendental.
Aunque el teléfono suene y no responda,
aunque el mensaje virtual nos desvirtúe
pugnamos por vivir, empecinados
por haber sido y ser y seguir siendo.
Juan C.TajesPOESÍA EN OBRACuànto vacìo y cuànta luz ausente
en cada una y todas las miradas
detenidas al borde de la forma
sin descubrir la esencia de las cosas,
de cada cosa, de las imperceptibles,
banales, cotidianas
que se encuentran dormidas en cajones
-clavo herrumbrado, tenedor, llave torcida-
objetos que ya fueron y perduran
en còsmica basura sin recuerdo.
Digo en cada mirada y digo esas
que ven el tronco y la raìz ignoran,
que ven el hombre y no ven al niño,
huella y sombra del hombre,
gloria y misera,
anònimo en el tiempo,
excluido de la historia
invisible en la epopeya.
O el que mira y no presiente
el roce de la càscara humana,
ignorante del pulso y de la fiebre,
del ìntimo calor de los abrazos,
negaciòn de si mismo y de la especie.
O los ojos que registran, de repente,
la belleza de todo lo perdido,
el asombro, el ansia y el coraje.
Allì, donde la juventud germina
en exòtica planta nutritiva
refugiados los unos en los otros
en el hueco de una axila, pubis, nido,
al abrigo del odio y del olvido,
para que broten debajo de la escarcha
ramilletes de líquen y de musgo
en contìnua promesa de la vida.
Canta la voz tempranas aleluyas,
la savia se renueva y las ramas
se estremecen de verdes claroscuros.
Diente y uña, pezòn y primavera
celebramos el amor como en un juego
de lentos lengüetazos, de caricias,
en revolcòn de muslos y caderas,
en àlgebra de espejos y futuros,
en trigonometrìa de certezas,
en logarìtmo de cifras delirantes
en àbaco de cuentas prodigiosas,
multiplicando vèrtigos y soles,
dividiendo el final por el principio
para llegar, al borde de este juego,
a la ecuación final de los ancestros.
Para entonces estaremos ya cansados
de cada una y todas las mentiras,
de cada uno y todos los engaños,
de cada una y todas las promesas.
Rodeados por las ruinas del pasado
la perversa distancia nos devuelve
cambiados,
màs de barro,
menos limpios,
vacilantes.
Por elegir la ausencia,
expatriados del ansia y del recuerdo,
ya nunca más podremos ser los mismos.
© Juan Carlos Tajesbiografia:
JUAN CARLOS TAJES - Montevideo, 1946
Literatura:
1962-1998
A partir de 1962:
Charlas en diferentes círculos literarios en Montevideo y en el interior del pais.
Participa en la fundación del Grupo Intelectual Vanguardia que auna a los poetas de la generación del 62.
Gira poética por diferentes ciudades del litoral Uruguayo
Salón del Poema Ilustrado en la Feria del Libro y el Grabado 1962 - 1963 - 1964
Obra editada en castellano
1963- Canto Al Hombre - poesía- Montevideo- Uruguay
1964- Cristos de arcilla- poesía- Montevideo-Uruguay
1965- Esquina Cero -antología poética- La Plata- Argentina
1971- La Otra Guerra - cuento - Mención Especial concurso El Popular - Montevdeo - Uruguay
1996 - Tantango- Poesía- Amsterdam - Holanda
1997 - Tantango - Poesía- Revista-Libro de la Academia Nacional del Tango -Buenos Aires- Argentina
Obra traducida al Holandés:
1983- Amicitia 83 - Teatro- Editorial De Woelrat- Amsterdam-Holanda
1995- Soneto a tu ciudad - Poesía- Revista Amsterdam Sur- Amsterdam - Holanda
1996-Tantango-Poesía-Amsterdam - Holanda
1997- La Otra Guerra - cuento - Revista Amsterdam Sur - Amsterdam - Holanda
1998- Tres Sonetos - poesía-Revista De Tweede Ronde - Amsterdam - Holanda
2003- Cuaderno Vanguardia
Ensayo:
2005 - Arte y sociedad
2008- Jorge Enrique Adoum o el teatro de la subversión
Lectura de Poesía:
2001 -Foire de la Poesie - Paris - France
2002 - Poësie en Tango- Dodrecht-Holanda
2008 - Poesía en los parques - Amsterdam - Holanda
Recitales y conferencias en español:
Guillén y otros Afroamericanos [recital]
Amor Sagrado y Profano [ recital]
Elogio de la lengua Espanyola [recital]
El tango en la literatura [recital]
Borges y el Tango [recital]
La máscara en la Commedia dell'Arte [conferencia]
El Actor detrás de la máscara [conferencia]
El Tango en el teatro Rioplatense [conferencia]
Mitificación de la ciudad en la poesía y las letras de tango [conferencia]
El Grupo Vangtuardia de 1963 a 1973
juantajes@kpnplanet.nl