1 sazónpor sus caderas va bajando raza antigua que la muevepor sus poros caela sal que emerge de sus adentrospor su piel quemada por siglos y solesvan descendiendo chispas que encienden las miradas carnales que la devoranen sus pies se mete el tres y la maracaagitándola hasta que se rinde la noche al ataque del nuevo díase mueven rítmicas sus formas dominadas por tambor ...
1 sazón
por sus caderas va bajando raza antigua que la mueve
por sus poros cae la sal que emerge de sus adentros
por su piel quemada por siglos y soles van descendiendo chispas que encienden las miradas carnales que la devoran
en sus pies se mete el tres y la maraca agitándola hasta que se rinde la noche al ataque del nuevo día
se mueven rítmicas sus formas dominadas por tambores y sudores por bríos y arrebatos
la música la envuelve en su ropaje de fuego arde su cuerpo y ella baila mientras a su alrededor sigue rodando indiferente la ciudad -animal vivo que avanza en la oscuridad-
ella baila solitaria no importa más que el contorneo agresivo de su ser contra el mundo no importa que la vida continúe serena ella baila.
2 escrito una noche de verano sentado en el malecón
desde aquí solo se ven las lucecitas de los barcos alejándose cada vez más del puerto como apurados por irse de esta media isla de romo y bachata
a mi espalda la ciudad se va ahogando en el bochorno de esta noche infernal que va regando las calles de sudor y rastros de botellas de cerveza
a mi lado una pareja se besa indiferente a los vendedores de agua y cigarros de aceite de tiburón y frituras
me volteo y veo como se para un carro tras otro en la esquina donde unos cueros venden el placer que se esconde bajo sus ombligos a cambio de unos cuantos billetes
me paro y comienzo a caminar dejando tras de mi a la ciudad que no duerme a la ciudad que respira quieta -como al acecho- mientras nosotros dormimos arrullados por la falsa creencia de que la ciudad -monstruo vivo que vela en la oscuridad- no nos tragara algún día.
3 azotea
desde aquí puedo ver la avenida llena de gente diminuta caminando apuradas como hormiguitas bajo la lluvia más allá el mar desparrama violentamente su azul contra las rocas mientras el ruido de los autos me llega casi imperceptible ahogado por el pum pum pum de las bocinas
desde aquí veo sin ser visto como ataca la ciudad -masa jadeante- en un lento despertar de café con leche y noticias
desde aquí veo con ordinaria calma el avance quejumbroso del día sobre mi ciudad.
biografia: Luis Reynaldo Pérez Estudiante de Periodismo, poeta y gestor cultural. Nací un día de lluvia en Santo Domingo. Mi pasion por la literatura comenzo como lector voraz e incansable. Miembro del Movimiento Cultural Universitario dentro del cual forme parte del equipo de coordinacion de su taller literario. En la actualidad me desempeño como redactor y corrector de estilo freelance en varias publicaciones nacionales. Ademas,fundé y dirijo LuzazulCartonera que es una editorial independiente ubicada en República Dominicana.