Lo absurdo y las tristezas…
sucede que te quiero desde la otra orilla
sin aproximaciones divinas,
sin metáforas ni incongruencias barrocas…
Le he sacudido el polvo a los espejos,
a los cristales de las ventanas
por donde caminan mis sueños.
He limpiado todos los rincones
a ver si las paredes que guardan historias,
desesperadas , desaforadas, cansadas…
develan verdades nunca dichas
que en sorprensivos contrastes
reivindicaron tu nombre…
En este silencio sideral,
El mismo que me revela….
un mejor devenir
que este, en el que vivo.
quebrando el equilibrio
tras los cristales limpios por donde se cuela luz.
Otreras las paredes se impregnen de claridad, de vida,
que a fuerza de invocar tu nombre
desde este absurdo…
me redimen de ésta insoportable soledad.
Sueños en los que la ternura ya no es…
Blandiendo campanadas hostiles
Cuando la angustia pule sus máscaras deshechas
¡duelen las heridas tanto!
Con el pasar del tiempo ,
todo ha quedado escondido
en los bordes de tu mirada sorda,
en la ternura blanquecina de los sueños
bajo una luna menguante.
Caminamos ahora desnudos ,
como ausentes,
en la oquedad de un mal día
sobre las mismas arenas,
pero distantes…
de esos sueños tan hermosos
en los que la ternura ya no es.
Traspapelada en las gavetas
Es que te busco en el olor a sándalo
que se desprende del recuerdo
que guardo en el todavía
bajo las sombras lúcidas
con tu rostro de calle impasible y quieto.
Que se perfila en el silencio trémulo
de la mansa quietud…
que se agazapa tras las cortinas de seda,
desteñidas por el correr del tiempo.
Quiero llorar, porque si, traspapelada
en las gavetas que huelen a rancio
pero que agradable y placentero se siente
abrirlas bajo la lluvia , lavar todo su dolor
porque hasta el agua sabe a remembranzas.