José Ernesto Delgado Hernández,
Poeta puertorriqueño autor del poemario Bajo la sombra de las palabras por Casa de los Poetas editores. Ha publicado en varias revistas literarias como En la orilla, Cinosargo y letralia entre otras. Ha participado en antologías poeticas tales como Los mejores poemas de amor (Casa de los poetas) y Letras de babel V (movimiento aBrace) Fue invitado a la Celebración de las artes 2012 en Montevideo Uruguay por el Movimiento aBrace. Actualmente trabaja en su 2do poemario Tatuajes: del amor a la piel.
La piel...
esta que me lleva
la que guarda en sus poros
todas las carcicias, cenizas de amores.
ésta que es página, lienzo, pared, tela,
que urge siempre un nuevo dolor
el ardor de la fuga,
la masacre de agujas clavándose
dejando en rutas transitadas
la imagen de algún padecer.
La piel...
la que besa sin labios
que abraza sin brazos
que atrapa sin manos
que muerde sin boca ni dientes
es un pequeño mundo de gatos curiosos
arañando las alfombras de los ojos
hambrientos, contaminados
por la sed libidinosa
así... la piel reclama fuegos
uñas enterradas en el pecho
gemidos acuartelados
en la prisión que hay entre el hueso y la carne
ésta… la piel... mi casa...
Sean bienvenidos.
***
Soñé tu abrazo
de plumas
tu abrazo
lleno de constelaciones
que me enseñabas
vi las palabras brillar
desde tus labios
y un beso junto a una mariposa
que transitaban el aire
tomados de un ala
soñé que tus dedos
hurgaban mi cabeza
buscándo libélulas
y me dormías en tus manos
arropándome con tu vida
te soñé y eras la reencarnación
de una gaviota en tu risa
eras la luz suave
de tu último sueño
te soñé ahora
caminando por los pasillos
de la memoria
nombrándome con tu voz
a hoja fresca.
***
Todos los días llueve
desde la ausencia
del lado donde dormía
la costilla que fuiste
tú la imprecisa
que a deshoras
venías y raptabas luces
y dejabas sombras
sobre la piel que calentaste
tú la furtiva
cola de lagarto en las venas
huella plomiza en la sangre
aquí está la herencia
de tus pasos
deshaciéndose
polvo en los ojos
gota de sal
en la llaga que eres
en el pecho sangrante
en el verso que te quema
hasta la última hebra del recuerdo...