Reseña biográfica y poemas de Jesús Delgado Burgos,
28 de abril de 2013, Carolina, Puerto Rico
Más allá de una breve reseña biográfica: ¿Qué puedo expresar de manera breve? Tal vez lo siguiente: Mi nombre es Jesús Delgado Burgos. Nací en Santurce, Puerto Rico un 21 de abril de 1952. Me crié en la Barriada las Monjas (1960-1969) y el residencial Alejandrino (1970-1975). Realicé mis estudios primarios y secundarios en las escuelas públicas Emilio del Toro Cuevas (elemental), Federico Asenjo (Intermedia) y Albert Einstein (superior). Poseo un Bachillerato en Educación Secundaria con especialidad en Historia, una Maestría en Educación con especialidad en Historia, y un doctorado en Filosofía con espacialidad en Historia. Formación académica e intelectual que realicé en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Actualmente me desempeño como Maestro de Historia de Puerto Rico en la escuela Superior Manuela Toro Morice en Caguas. Algunos de mis ensayos o artículos publicados pueden ser localizados en Indimedia.org, en el semanario Claridad y en Diálogo Digital. Como artífice de la poesía soy autor de tres poemarios inéditos, algunos de cuyos poemas los he publicado a través de mi página en Face Book.
Esta es mi voz
Este
mi verso coloquial,
meditabundo,
intuitivo,
a veces medio en prosa,
en los lindes del
panfleto,
escrito en ocasiones
a destiempo
a dos voces de una rima
en verso libre
tiene la influencia
de otras voces...
la influencia gongorina
cuando amo,
y en los social
a Blas de otero;
está presente
el niño aquel
pastor de lunas,
Alfonsina
y Vallejo,
lleva la fuerza también,
por qué negarlo,
de Julia de Burgos
hecha número
y otros tantos
poetas nuestros.
Esas pinceladas
de otras voces
hacen eco
y tal vez son mis espejos,
llegan como ráfagas
punzantes,
hieren mis sentidos,
van y vienen
como frágiles destellos.
pero es mi voz
la que les habla,
se alimenta con los sentires
del pueblo;
es piedra sin pulir,
es pedernal
formado a sol y agua,
crece su raíz
en aire y fuego.
Éste, mi verso,
es pasión
de un rojo y negro
que surge a borbotones
por mis venas,
brota la palabra por mis poros,
estalla en mil fragmentos.
Éste, mi verso
coloquial
meditabundo,
Sin carta de presentación
es mío, tuyo y es de todos
porque la palabra
no tiene dueño.
Génesis del verbo peregrino y sedentario
Un cuarto con olor a libros,
unos:
Carcomidos por el tiempo,
otros:
Levemente perfumados.
Esa alcoba con paredes sin destino
Que sostiene entre sus brazos
(mientras pueda)
varios afiches que lo han crucificado.
Ese cuarto con arrugas de cemento;
chiquero para algunos que lo han visto,
museo sin paredes,
templo magno.
Sus hermanas las hormigas que caminan
entre libros,
ropa vieja
y mi llanto
entre sus pliegos
cuando sin querer se está llorando.
Ese amigo,
confidente que no escucha
me permite comenzar el canto libre,
con la génesis del verbo sedentario
que al brotar de mis labios se transforma
en búsqueda incesante
hasta llegar, ocasiones sin saberlo,
frente a un no ser
que inspira estupor y desvanece
como estela de un amor
que no puede ser cantado.
Amaramor
...sentirás el amor
palpitando en tus cabellos;
lo sentirás en el aire
y en la estrella solitaria
que miras en las noches,
en esa soledad que te acosa
a cada instante
y no te pertenece;
en un pedazo de pan incuestionable
y en cada cosa detenida
ante tus ojos de jazmín bohemio.
algún día
sentirás el amor,
y en entonces...
heredarás aquellos libros
bautizados por las manos en el tiempo;
heredarás una rosa, esas cartas,
retratos, papeles, recuerdos,
aquella voz, una palabra, la sonrisa
y esta tierra que lleva tu presencia
en la arena, sus guijarros
y las playas.