ITú que lees estos versoso los escuchas, sentirás que cantodesde tu soledad, sin otra vozque la tristeza de saberse humanolo más divino en ti, como en el huertode Olivos lo sagrado.Este afán de decir el corazónes desnacer a diario,respirar el perfume de las rosasde un más allá lejano,y sentir el sabor de las estrellasmuriéndose en mis labios.No te digo estas cosas para sertu confidente tr ...
I
Tú que lees estos versos
o los escuchas, sentirás que canto
desde tu soledad, sin otra voz
que la tristeza de saberse humano
lo más divino en ti, como en el huerto
de Olivos lo sagrado.
Este afán de decir el corazón
es desnacer a diario,
respirar el perfume de las rosas
de un más allá lejano,
y sentir el sabor de las estrellas
muriéndose en mis labios.
No te digo estas cosas para ser
tu confidente trágico,
sino para en tus ojos destilar
el vino del milagro,
mirar que no hay amiga más sincera
que la paz de un ocaso,
contemplar en el 'tú' mi propio 'yo'
en fiel conversación con algún árbol,
y vivir la locura de la vida
cual invisible abrazo.
Tal vez, el gran misterio de la vida,
el que mueve los sueños y los astros,
es en el vientre de la muerte un día
sentirnos como hermanos.
Nacer hacia la muerte,
morir hacia la vida, en el regazo
de nuestra madre muerte
y comprender que nada ha sido en vano,
que en la sublime hondura de una lágrima
nos aguarda lo amado.
Este afán de decir la intimidad
es el cosmos herido aquí en mis manos,
y en ellas ver que la mundana vida
me duele como un pájaro.
Hace ya muchos siglos que en las cosas,
hondamente, te extraño.
II
Somos reinos distintos. Pero somos
unidos, sin embargo.
Nos hermana el lenguaje de la lluvia,
el sol en los ocasos,
la sonrisa del tiempo, que es la música;
y el silencio de viejos campanarios
nos dice aquellas cosas
que en el alma callamos.
Decir que uno podría vivir solo
es expresión en vano,
porque estamos poblados de presencias
en la piel y en los labios,
pues aquello más hondo que sentimos
nos palpita en los nardos,
y la nostalgia nuestra de lo eterno
es la fronda del árbol,
y siempre la tristeza de un adiós
es sideral abrazo.
Tal vez, estas palabras que te escribo
para que sea auténtico el relato
de líricas vivencias pensativas,
de místicos naufragios,
las firmarán los pies de niños pobres,
las firmarán los pájaros.
III
Hoy regreso a la vida.
Hoy nada de lo humano me es ajeno.
Me dueles, criminal.
Me dueles de hermosura, niño muerto.
Me duele en bibliotecas
la amorosa nostalgia de lo eterno,
y un escombro de pájaros de luna
en las calles del pueblo.
Hoy eres parte de mi vida, prójimo
a millares de millas. Hoy mis ecos
se funden con canciones apagadas
de lejanos copleros,
se besan con los ángeles de bruma
de la aurora en los puertos,
se hermanan a la música dormida
de ancianos carreteros,
y danzan con la atmósfera en las frondas
donde el aire está herido de veneno.
Hoy mi canto es el cosmos.
Y es un rostro de hermano cada verso.
*** Poemas de CUANDO EL ALMA
ES ESPEJO DE LA NOCHEbiografia:
Jaime Marcano Montañez nació en Caguas, Puerto Rico el 5 de agosto de 1956. Ocupa el cargo de Escritor Residente de Caguas y de las Casa Rosada Abelardo Díaz Alfaro. Una labor de una década como profesor de los talleres de literatura del Municipio de Caguas, propició el nacimiento de una sociedad literaria que tiene su nombre, en su honor. El reloj floral de la plaza pública de la Ciudad del Turabo, ostenta grabado en bronce, un poema suyo. Ha sido por muchos años, columnista y crítico literario de periódico La Semana de Caguas.
Entre sus poemario se destacan: PRIMAVERA DEL CANTO [Primer Premio del Ateneo Puertorriqueño y Premio Mairena, 1980]; CUANDO EL SILENCIO DE DIOS CANTA EL AMOR [Premio del Ateneo Puertorriqueño, 1984]; HISTORIA DE UN RENACER [Primer Premio del Ateneo Puertorriqueño, 1987]; DEL AMOR Y LAS GAVIOTAS [Premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña, 1995]; NÁUFRAGOS DE LUNA [galardonado por el Ateneo de Ponce, 1997]; EVANGELIO DE JUDAS [finalista en el Certamen Mundial de Poesía Mística, con sede en España, 2003]. Ha sido galardonado además con una veintena de premios nacionales e internacionales; entre ellos, el Premio Mundial de Poesía Francisco de Vitoria.
Ha recibido elogios por figuras ilustres como Ernesto Cardenal, Margot Arce de Vázquez, Abelardo Díaz Alfaro, Luce López-Baralt, Jorge Luis Morales, Jesús Tomé, Manuel de la Puebla y Francisco Matos Paoli. Este último, escritor puertorriqueño, seleccionado como uno de los cincuenta poetas que concurrieron al Congreso Mundial de Poetas, en Atenas, Grecia, y quien ha sido nominado como candidato al Premio Nobel de literatura, afirmó lo siguiente sobre la obra de Jaime Marcano Montañez: 'El amor se hace poderosa esencia como una corroboración de un mundo y un trasmundo convividos. Cuando la trascendencia de Dios se vuelve inmanencia, por prístina sentido vocacional, el sueño del amor se hace vigilia permanente, se torna en pulso de lo eterno que redime y salva. Ésta es la certeza de la fe cristiana que dirige a este poeta excepcional'.
jacarta@libetypr.net