ANA ZULEMA NAVONE
Ana Navone, nació en la ciudad de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires (Argentina), Maestra Normal Nacional. Profesora de Relac.Públicas y Ceremonial. Poetisa desde sus comienzos, participó en concursos, jornadas literarias y congresos. Posteriormente inició la etapa de publicación con los siguientes libros:
2009: “Letras y Pinceles”.2010: Manual de RR. y Ceremonial, 2011: Prsentó su libro : EL Silencio y las Palabras. 2013: Presentó en Centro Cultural Osvaldo Soriano: junto al artista plástico y escritor Alberto Cereda como coautor: “Quimeras encontradas”
También participó en antologías: “Estilos”; 2013: “Grito de Mujer” por el Fetival Mundial de la mujer. 2014: “Yo soy una y soy Mil” en homenaje a ALFONSINA.
Se agregan datos de interés:
Es miembro activo de CEAL (Centro de Escritores Argentinos y Latinoamericanos) y de SADE ATLANTICA (Filial de la ciudad de Mar del Plata)
Recibe una distinción en octubre de 2013 por su trayectoria: distinción “ALFONSINA” otorgada por el Foro Femenino Latinoamericano y la Red Cultural de Mujeres ALFONSINA STORNI.
INTERMEDIO
Entre el inicio y el fin
estás en el intermedio, entre tus
ases, tratando de cubrir la necesidad
de lo extraño, el olvido de lo nuevo…
El intermedio te lleva al hoy
y hoy quieres renacer, pero tu energía
no tiene derredor, no establece contacto.
Entre el inicio y el fin
estas cobijada en mil y una copia descolorida
y acuosa, y borrosa, y melancólica ….
No hay luz, no se ve, no la ves
¿Dónde irá tu camino?
¡¿Dónde?! Si los vientos rugen
y la luz titila, te quedas esperando
al labriego que inicie su cauce,
al artesano que deshaga tu enredo
al músico que reciba tus notas.
Al fin de tus días el intermedio
te ofrece la cordura para paliar
tu miedo, tu horror ante tanta crueldad
tu pánico ante tanta destrucción,
tu cobardía al sentir tus piernas flojas
No te animas, no avanzas….
Llega la mirada desolada del que sufre
y tus impulsos renacen y se vuelven
carne, desesperación y duelo.
El intermedio es hoy
Hoy puedes, hoy enfrentas, hoy dices
Hoy reclamas, hoy la puerta se abre
y allí está el camino vestido de verde,
vestido de estrellas. Hoy puedes.
Ana Navone- Argentina-
(de su libro REMOLINOS)
EL SOL DESGAJA LA PIEL
Como los árboles se deshojan en otoño.
Cada gajo de mi piel se desvanece
en las noches sin sueños,
la carne se derrite sin ensueños.
No se presenta al amparo de la pasión
que resucita. Morir y nacer el privilegio
que hoy no se celebra.
Entre fauces de lobos, llantos de niños
¡Qué celebrar si no hay pan, si la mesa está vacía!
¡No importa! Tal vez nacer y morir a cada instante
es el encuentro de dos almas que vuelan al unísono
Se mantienen en el espacio sideral y así serán más,
mucho más, las vertientes de amor que nacerán
sin distraer la realidad que acontece, que mata, que ironiza
La unión de las mentes hacia un mismo horizonte
construirán un devenir con pan y mesas llenas.
No habrá llantos de niños y los lobos estarán muertos
desollados en su ignominia , en su propia sangre por el abuso
de un poder que no es más que pantalla, hipocresía.
Solos quedaran los lobos, lejos se oirán sus aullidos
Pero los animales que pastorean y son brillantes sin
hacer luces serán el progreso, serán el mañana
El sol desgaja la piel, pero los árboles nos miran,
nos protegen del miedo y del espanto.
Ana Navone – Argentina
(de su libro REMOLINOS)
PAZ
Se fue por la vertiente más pura de los ríos.
Se fue cuando a María el golpe repetido, la vistió de sangre.
Se fue cuando el imperio ordenó el ataque.
Se fue cuando esa gente: mujeres, niños, hombres de hogares padecían,
estaban a la mesa frente a los alimentos y vino el estallido.
Se fue al ver los niños dormidos, sin mantas, sin brazos que lo abriguen.
Se fue cuando los campesinos doblados cosechaban,
mientras el salario bajo golpeaba su dignidad, su estima.
Se fue cuando María, Rosa, Juana y todas las mujeres, reclamando igualdades
fueron quemadas y otras estafadas.
Se fue cuando el estruendo de las armas mató todas las aves.
Se fue cuando los hombres en las calles se convirtieron en mentirosos.
Presencia de ladrones desfilando con trajes o vestidos de suntuosas galas.
¡Si la espero no vuelve!
¡Si la busco no viene!
¡Mujer de alas blancas, abrigo universal! Hoy te vengo a buscar.
Mujer de caricias suaves como cielo de terciopelo….
Tu canción es bella como los brotes nuevos que alegran la desesperanza.
Mujer de corazón hierro, brazos firmes, te vengo a buscar.
Para abrazar el mundo, ¡te vengo a buscar!.
No me defraudes, abre tus pensamientos, inicia el diálogo.
Encuentra los motivos, estampa tu figura en los cinco continentes.
¡Tú te llamas PAZ!, habla al Universo.
¡Tú te llamas PAZ!, derrite las armas con tu pasión
y vuelve con tu vuelo a acariciarnos .
Poema elegido convocatoria antologia100 POETAS POR LA PAZ
Ana Navone – Publicado en libro: “Juego de Realidades”
MOTIVACIÓN
Me motiva el día perplejo y modesto.
Me motiva el día en racimos de fuego.
Me motiva el ave enhiesta y errante.
Me motivan las corolas de hombre cobijada en la acera.
Todo me motiva y la tristeza llega en la alborada.
Cuando pasa el silbido metal de los mil vientos
y deja su mensaje de casas destruidas.
Cuando pasa la luz de los meteoros dejando
un azul rotundo que ilumina el cielo.
Mientras el mar se abre con su paz y su locura
hacia mi rostro que observa con su dejo.
Son tantas cosas, sonidos, mariposas.
Son tantas cosas que en el planeta viven.
Son tantas cosas que motivan ideales
en este ser que habita en mi
con sus caudales.
ANA NAVONE - Publicado en “Poemas en Fa”
Golpean la ventana las gotas
como si fueran rayos en mis ojos
La ventana es golpeada por las gotas
¡Golpean los golpes, golpean…!
Las gotas abren abanicos de estrellas
Se diluye el dolor y los oprobios
Las gotas abren la ventana
Los golpes diseminan los cristales
¡Golpes, golpes, golpean…!
Los abanicos de gotas muestran el vacío,
sin colores, sin fragancias, sin sabor
La ventana se abre, pasa el viento
arrasa con el aleteo en el estómago
Golpea al miedo llevándose las sombras
y las gotas golpean más fuerte
Solo quedan las marcas, un imbornal de sangre,
las manchas de un linaje insipiente ,
Nauseabundos olores que magnetizan las almas.
Las gotas golpean las ventanas.
Se abrieron, mi cuota de amor se echó a volar
Ana Navone – (-2015-Mar del Plata-Argentina)
PASIÓN DE ROJOS
Rojo, rojo como el sol naciente
Rojo como el mar de oriente.
Estiró su humanidad amanecida,
sobre el tapete naranja de la madrugada.
Su piel de gotas abroqueladas,
en un respiro de fresas y exhalación confiesa,
rompió el silencio, con quejidos vagos.
Luego su rojo se hizo grito orgásmico
Quedó sin bridas y fue fruto inicial de la vida.
Sus brazos retorcidos, sus manos
y el velo de su piel en los fluidos.
Con la fuerza de un huracán
arrancó su cuerpo embravecido.
Húmedo quedó sobre otro cuerpo sin saber quién era,
recordando otros rojos infiernos trasnochados.
Se volvió loba, buscó en la noche el aullido
trágico-noble de la satisfacción.
La bestia huyó, atrapó a su presa mientras bebió de la noche .
El placer fue morir en vuelo hacia el espacio, volver cenizas…
Renacimiento y grito forjaron la inquietud de la espera
El fuego le hizo crecer alas, se apropió del ave Fénix
Fue una loba con plumaje amanecido en las estrellas
Grito amarillo del sol anochecido.
Sedienta bestia quedó tendida.
Durmiendo el sueño de un nuevo rojo.
Rojo, rojo como el sol nacido
Ana Navone (2015-Mar del Plata-Argentina)
REALIDAD
Ana Navone (2015-Mar del Plata-Argentina)
Hay tanta realidad atormentada,
Hay tanto dolor adormecido,
¡Que alcancen las palabras, los poemas
para sanar heridas como estas!
Me sobra la esperanza siempre erguida
para llevar con ella un manto verde
que tape el rojo diabólico de sangre
¡Qué no lo vea el niño, qué no lo vea!
¡Qué vea la luz de todas las estrellas!
¡Qué vea el sol con su manto de limones frescos!
¡Qué escuche el canto nuevo!
¡El nuevo canto del poeta!
Hay tanta realidad acobardada
Encerrada en tumbas sin estigmas
Hay tanta desazón atribulada
La paleta del pintor se agrieta en blanco
y todos los colores se duermen.
Escondido el dolor no sale al vuelo.
Espero las palabras, los poemas, la música…
Para curar las heridas que se ocultan.
Para no hablar del espanto que producen los fantasmas.
Combustión y pasión del odio explícito.
Ardores que anidan los espíritus sin quejas.
En esta realidad adormecida.