Rocío García Rey
Nationality: México
Email: labiosdelagua@yahoo.com.mx
Humanity may seek fault in others, but our challenge is for each soul to recognize itself in its essence, guided by its own spirit.
Nationality: México
Email: labiosdelagua@yahoo.com.mx
Rocío García Rey
Rocío García Rey (1971) es mexicana. Maestra en Estudios Latinoamericanos y Doctora en Letras en la FFyL de la UNAM. Escribe cuento y poesía. Es autora de los libros: La otra mujer zurda, México, Verso Destierro, 2010 y Mapa del cielo en ruinas, México, Mezcalero Brothers Ediciones, 2014.
Sus textos han sido publicados en “Punto en línea digital”, “La jornada semanal”, “Fem”, Revista digital universitaria, “Revista Política y cultura”, El Buho y “Pacarina del Sur. Revista de pensamiento crítico latinoamericano.”
Es profesora en el Museo Universitario del Chopo, en la Casa del Lago (UNAM) y en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, (UNAM).
Forma parte de la Federación de Mujeres Universitarias (A.C).
Imparte talleres literarios en el Museo de la Mujer.
Ha sido ponente de literatura en Congresos efectuados en Chile, Colombia y Costa Rica.
En marzo del 2015, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla le otorgó el Segundo Lugar en el Concurso de Cuento, “Mujeres en vida”, por su texto “Defección”.
OXÍGENO RESQUEBRAJADO
Rocío García Rey
[…] por aquel cansancio invencible del final de la noche,
aquella desolación, aquella tristeza sexual
que hace que los ojos lo tengan visto todo del mundo.
Marguerite Duras
Me refiero a la vida
me refiero a las ausencias.
Toda ausencia deja su coronación
en forma de epitafio de vida
oxígeno resquebrajado
no sé cómo respirar en medio de mi falta de historicidad.
Quise decirles,
los esperaré en invierno
cuando esté segura que han tenido tiempo de beber el mar.
La sábana de Penélope vuelta jirones
oxígeno resquebrajado.
La espera transformada en texto
Líquidas palabras
para beber la pócima de los recuerdos.
Aquellos hombres arrojaron sus anclas al mar.
Naufragio sin combate
sólo dejaron en nuestro nombre
algunos rastros de otoño.
No supe escribir “no quiero que mis ojos lo tengan visto todo”.
II
Me refiero a la vida
me refiero a las ausencias.
Querida Antonieta, no llores más,
en memoria de tu bandera ocre
estoy rearmando la representación
de lo que han nombrado amor
oxígeno resquebrajado
aun cubierta con el manto de palabras
quisiera reconsiderar mi muerte
Aquí estoy, recordando que mi cuerpo también fue colonizado.
Los busqué en invierno cuando creí que habían tenido tiempo para beber el mar.
Entraron al refugio
todos escogían la mecedora para reposar su miedo.
Me acostumbré a ser percibida
como un tatuaje de la transgresión
/ la rara/
/la ambigua /
balanceándose en su noche
Tan faltos de la otra historia
tan faltos de adjetivos para incendiar la piel
Los transformaba en personajes
me bastaba la narración de la aparente prodiga victoria.
Oxigeno resquebrajado
Sentados en la mecedora
miraban, sin saberlo, los ojos de Kollontai.
III
Aquí estoy Antonieta
componiendo los versos que no aprendiste a descifrar.
Hay más de una muerte con la que podemos viajar
el barco era tuyo pero en el alba
lo regalaste al tren de la nostalgia.
Oxigeno resquebrajado
en cada luz un filamento
que solemos confundir con
una grieta de soledad
sólo es el tiempo lanzando bocanadas de palabras.
Ellos mecen su tristeza
recuerdos que se hacen voz
Yo también los miro
acaso una sonrisa para que continúen
en esa mecedora arrullando sus recuerdos.
Antonieta, esta noche te quiero complacer
lanzaré a la hoguera tu última lágrima despedazada
al fin y al cabo por ti hallé los fósiles de la amargura.
Ellos hablan
Miran
más de uno atado también a la amargura
Yo escucho / anoto sus historias en la libreta del pez luna
Desfile de personajes
Amada, no mueras porque alguien no quiso
adherir el mar a ti.
Ellos se marcharán siempre… SIEMPRE…..
Los sabes…
Oxigeno resquebrajado
Creen que sigues esperando el todo/ su todo/
En este invierno, la rara probará sus labios
luego enterrará cualquier
homónimo de tu tristeza.
Otro cuaderno / otra bitácora de los viajes olvidados
Adrienne Rich no pudo musitarte:
Now let´ s away from prison-
Underground seizures!
I used to huddle in the grave
I´d dug for you and bite
My tongue for fear it would babble.
Esta noche es el conjuro para tu memoria
¿Usted me quiere pero no me ama? Yo le quiero y le amo, Antonieta.
Querida:
Desde hace tres años no quiero volver a copiar tus lágrimas
para ellas cavé la tumba.
La sangre que creímos desteñida
era nuestro verdadero mar.
Now let´ s away from prison-
Underground seizures!
Palabras heredadas….
Anacrónicos destellos de corazones redimidos/
Lámpara afiebrada
sólo alumbraste aquello que creíste merecías por caridad.
“Por caridad escriba, Manuel”
Este mes terminará la representación
labios cometa para besar la noche
esta ceguera que ilumina
me ha hecho recuperar tus cartas.
Hiperbolizada pasión hasta volverse lodo
inhumada será esta noche
Oxigeno resquebrajado.
Querida, no te diste cuenta,
sólo se trataba de aprender a respirar los propios laberintos.
VIAJEROS
Rocío García Rey
Es tu morada lejos de la memoria / la altura glacial.
Días cerrados para el mundo, / tiempo circular/ invocación…
Elsa Cross
En las noches horadadas
no me atrevía a mirar tu nombre .
Tu nombre
memoria inventada para los ateridos silencios.
Tu cuerpo acaso un ritmo
para volver a mi danza luego de escapar de la tábida primavera.
Aún no me atrevía a escuchar tu nombre
porque sus letras me conducían al origen de la ausencia….
El novio niño muerto a los nueve años.
Recuerdo en bruto adherido a los silencios.
Grutas desconocidas
para esconder los féretros de la extenuada infancia.
Inesperadas tumbas en medio del abismo
Palabras disecadas florecidas en mi cuerpo
Palabras transformadas en las hojas de algún equivocado otoño.
II
De noche…
De noche caminé en las altas mareas del deseo.
Mis manos/ mi tacto
fulgor entre la opacidad de los sentidos.
El nombre del novio niño
quizá en cada lágrima de los destierros.
El recuerdo del niño novio
como repetición intermitente de la ausencia.
Destierro de mi propia infancia.
III
Escribo como si parpadeara el arisco pezón de la madrugada
Destierro de mi propio nombre…
Dancé durante treinta lunas
dancé con el ritmo del sordo tambor de los espejos.
IV
Estoy a punto de despegar en el avión de los desvelos.
Oigo que el capitán da la bienvenida
vuelo 023
vuelo transeúnte…
En la fila para abordar
se cruzaban las miradas que tenían tonalidades
de música o de creencia adolescente
de que no mejor lugar para leer Rayuela que en el asiento de un avión.
En mí, el vaivén de palabras.
Soy deudora del poema al novio niño.
En el avión cuyas alas apuntan
al archivo de la ciudades rotas
vuelo cometa
vuelo ausencia.
En el archivo de las ciudades rotas
tu nombre permanecerá en la lluvia.
V
Viajero N
Puños de ritmos le inventaré a tu imagen.
También he viajado hacia los signos
te busco
te recuerdo
luz que se pronuncia sólo en la penumbra del exilio.
Quise salir ilesa del juego de la memoria
quise salir ilesa luego de quemar mis cartas sin remitente alguno
sin destinatario vivo
sin palabras trazadas.
Quise salir ilesa luego de multiplicar las tumbas
quise dispersar la fragancia de mi cuerpo
en tus pasos…
Un día observé tu rostro y te anhelé como un trozo de fruta
cuyo sabor yo también había inhumado.
VI
Aquí estoy
después de resucitar pronunciando el ritmo de la noche.
Aquí estoy
en este viaje he traído un equipaje vacío de epitafios.
Dejemos
que los muertos
por una madrugada sean el ojo cerrado de los tiempos.
VII
Viajero N
desde otro país
me miro en el espejo de los vínculos sin geografía
hallo la imagen desplegada de una, dos, tres mujeres
que habitan en mi nombre.
Viajero N
cargas el mismo nombre que el novio niño
en este viaje temo que te integres demasiado pronto
al daguerrotipo de las presencias rotas
Viajero N
en ciudades ajenas y al mismo tiempo propias
escribiré para ti sin documento migratorio.
Mi último ritual para ti y para el novio niño
será compaginar las hojas del aparente otoño
con la penúltima lluvia de mi incendio.
Viajera R
Causas del viaje:
Atreverme a descifrar la traza de la lluvia
creer que soy poseedora de un trozo de la historia
imaginar que una réflex puede captar
el duelo de las ciudades ocres.
Viajera R
En el avión sigo siendo deudora del poema al novio niño
aquel cuya tumba jamás conocí
Sin averiguación de lágrimas.
Novio niño, cuando moriste
mis ojos permanecieron abiertos hasta las cuatro de la madrugada.
La sorpresa hacía que cada cinco minutos me cubriera con la túnica del miedo.
Una veladora me hacia visualizarte.
Fuego inexperto alumbrando mis ocho años.
Novio niño quise olvidar tu muerte pero …
en la madrugada abrí un libro de matemáticas…
Los números se transformaron en tu nombre…
Matemáticas I
Guillermo tiene cinco monedas
Guillermo,
tu nombre insurrecto
tu nombre tatuándose en mi respiración.
Novio niño no pude volver a mirarte
para regalarte la palabra otoño
para adolescente narrarte un trozo de ciudad.
Quizá sombra en forma de misterio
rito no anclado al río de los lamentos.
Novio niño
nueve noches
consignamos tu nombre a los crecientes rezos
Inútil pregón cuando habías desaparecido de repente.
IX
Viajero N
Novio niño
fragmentaré mi incendio
cenizas para la urna de la primavera.
En mi bitácora de viaje estará anotado su verdadero nombre.
En este viaje ya no insistiré en dialogar con sus ausencias.
Las cenizas serán en realidad las cartas enviadas
al continentes del destierro.
HOY FUE TU CUMPLEAÑOS
Rocío García Rey
Hoy fue tu cumpleaños, Jorge y enviaste
desde allende continente
recuerdos aún tibios pero desorbitados.
Hoy fue tu cumpleaños, Jorge
tu voz tenía que haberse esparcido en
en los latidos de este pedazo de ciudad.
Sé que no estás, pero yo te veo en tu silla
que muchos años usaste para trabajar
El conato de lluvia me ubica en las tardes
en que me enseñabas a pulir palabras.
Labrada idea / labrada imagen
horas para desmenuzar ideas
limpiar el moho de las piedras rescatadas.
Desde allende cielo o allende mar
envías los recuerdos y tu voz se desvanece en mi oído.
Dejo que la palabra hijita se acomode en este escrito.
Ya no me contarás historias.
Ahora yo narraré palabras para eso que llaman muerte.
Y trataré de rescatar los versos.
Ciudad a medianoche
Ciudad recuerdo
Camino para recuperar mi cántaro de sensaciones rotas.
Camino y escucho el eco de tu tierra
a la que le negaron el derecho al mar.
En el sueño me hermané contigo.
Rotas revoluciones quisimos comprender
pero aprendiste que oscuros lienzos
a veces cubren la respiración
y un oxígeno inservible se desliza en los minutos.
Hoy deberías haber contado aunque sea una mínima porción
de los secretos de la memoria y e l viento.
Nos mandas los recuerdos.
Nos dejas la palabra.
Son las doce de la noche y no me conformo, Jorge
no conozco los rezos
pero no me preocupa porque tú amas la poesía.
Hubiera querido flanquear alguna madrugada
en que el sueño te abrazaba.
Hoy ha sido tu cumpleaños
yo camino por la calle Héroes
calles fría / muda intemperie
las ratas custodian mi camino
me hundo en el frío, Jorge
Te envío desorbitados versos al amanecer.
Buque historia / Tren palabra
sigue tu viaje, Jorge.
En esta madrugada
sólo te rezaré los versos.
