Ramon Jesus Alejandro Hernandez
Nationality: México
Email: rajale50@hotmail.com
Humanity may seek fault in others, but our challenge is for each soul to recognize itself in its essence, guided by its own spirit.
Nationality: México
Email: rajale50@hotmail.com
Ramón Jesús Alejandro Hernández
Ramón Jesús Alejandro Hernández, nació en Paraíso, Tabasco, el 25 de Enero de 1950; octavo hijo de Rafaín Alejandro Carrillo y Saturnina Hernández Quiroz. Profesor Normalista graduado en 1971 en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, obtiene la Especialidad de Maestro de Inglés en 1977 en el Instituto Morelense de Estudios Superiores de Cuernavaca, Morelos. Cofundador en Cárdenas de la Esc. Sec. Nocturna “México” en 1973, impartiendo allí clases de Inglés y Lengua Española. Maestro fundador del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 95 del Poblado C-22, en noviembre de 1976; de la Esc. Primaria “Ricardo Flores Magón”, en Arroyo Hondo, 1977; de la Esc. Sec. para Trabajadores, en septiembre de 1978; y, en septiembre de 2006, de la Escuela Secundaria Federal Número 3 “Lic. Francisco J. Santamaría.” De 1978 a 1980, impartió las cátedras de Lógica, Teoría Política y Económica, Lectura y Redacción, Literatura, Historia de México, Historia Universal y Filosofía, en el Colegio de Bachilleres Plantel 5, en Cárdenas, Tabasco. De 1989 a 1991, es nombrado Administrador de la Central Camionera de aquella municipalidad; desempeñándose, simultáneamente como Cronista de la Ciudad en calidad de Honorífico; cargo que oficialmente le es reconocido con el Nombramiento Oficial respectivo expedido el 16 de enero de 2010. De 1995 a 2000, es profesor de Inglés en la Esc. Normal Superior Federal del Estado de Campeche. De enero de 2007 a enero de 2008, fue Presidente de la Asociación Ganadera Local de Cárdenas, Tabasco. Periodista desde los 18 años; fundador del Semanario “Diálogo” en 1976 y fundador y Subdirector del Semanario “Realidad” en 1979, ha publicado desde 1990, los siguientes libros: “Tres Fechas, Tres Hombres Valientes” (histórico), “Don Ernesto Tiene la Palabra” (narrativa), “Testimonios I” (histórico), “Como Quien Sale de Viaje” (poesía), “San Marcos del Paraíso” (narrativa jocoseria), “Testimonios I, segunda edición”, “Testimonios II”, “Testimonios III” (origen y rumbo del pueblo cardenense), “Tabasqueando” (estilo del habla tabasqueña), “Cuenteando” (serie de cuentos campesinos), “Cárdenas identidad y rumbo” (monografía), “In Memoriam” (poesía), “Inocencia Fingida” (novela) y “A Fuerza de Amar (poesía).
Obras a publicar: “Oro Molido” (Reflexiones), “Retratos populares I, II III, IV y V” (crónicas humorísticas); 4 libros de Poesía: “Nuevos poemas”, “Poemas en Bajamar”, “Confesiones” y “Polvos de Aquellos Oros”; “Del Sufrimiento al Cielo” (Cuento), “Poetas de Pueblo” y “Mitomanías”.
POR EL FUERTE OLOR A SAL
Yo no sé si algún día,
aburrida tal vez,
la laguna acongojada, desplegando sus velas,
se botará tranquila a las aguas azules
acallando para siempre el pesar que la oprime;
la sangre que tachona el cielo marino
por las tardes eternas;
el vino intenso que al morir el día
y sabiendo a montaña,
envasa el corazón
mezclando del poniente el fuerte olor a sal
que a la costa envuelve,
arrulla y convulsiona;
el graznido del tiempo que obliga a los marinos
a ir en pos del agua,
obsesionados, tercos;
siempre a la deriva en la noche varada;
mientras que allá en el fondo
de las otras edades,
la luna esplendorosa, con una sola mano,
perpetúa las plegarias
para que el monte duerma;
reanima el tronco yerto
sin quebrantar el alma de las rocas antiguas
que, al compás de algún sueño,
emigrarán quizás pregonando visiones
y expandiendo leyendas;
exigiendo al destino un vacío en las calles
para que allí el estío
se derrame a sus anchas,
y así pueda el agua de la desembocadura,
remolcando al golfo,
remontarse lejos sin que la llore el puerto.
HORAS SUTILES
Mojó la lluvia la ciudad entera
y todas las calles se me echaron encima,
como si no existiese el mar que te fracciona;
la sal que diluida te devuelve a los ríos,
a la caricia suave que es tu fascinación;
la forma indescifrable
como arribas al puerto aprovechando el cambio
de guardia de la capitanía,
sin inquietar la brisa
ni tropezar el agua,
maniobrando apenas las velas
de esa barca cuyo casco te construyó la noche;
cuyo mástil barnizó el verano
en sus horas sutiles,
cuando el ocio la acosa;
en la penumbra donde mi pasión
una vez te esculpió;
en las planicies del otoño
que un día necesité para incensarte toda
y descubrirte al fin
exactamente como dios te extrajo
en tu blancura sorda;
en la forma exquisita que al corazón embriagas,
enervas y trastornas;
con ese estilo tuyo de subir a las cumbres
cancelándome toda posibilidad de salvación;
con esa forma tierna, nada extraña,
de mirar al ocaso
venciendo el sonoro relincho de las olas.
DESPUÉS DE LA LLUVIA
Más tardaron las calles en empaparse todas,
que tú en encender las luminarias
de ese puerto fantasma
cuyos muelles se secan las lágrimas
despidiendo las últimas embarcaciones,
al pelícano intrépido que el corazón furtivo
llevó al paredón
exactamente al levar anclas tu pasado;
cuando la imaginación
comenzaba a desatarse las sandalias;
al entrar a los espejos
en los que navegaste mar adentro,
como desentrañando tus propias ocurrencias;
la causa más próxima para indagar el paradero
de aquella flor que a la vegetación
le dio sentido onírico,
que la volvió pantera;
que la tornó distinta a su imagen astral,
a la lozana y fúlgida presencia virginal
que te gustó fluir generando poder,
sintiéndote deidad,
la explicación más clara
para entender al cosmos;
para aprender a verte sobre el césped tendida
resistiendo las ganas
de violentarte el vientre,
de caer sobre ti jadeante y sin control;
con los bolsillos llenos
de leyendas verídicas;
con las manos crispadas
por el oleaje que me azota contigo
para caer de pronto en el trajín divino
y morir completo,
sin volver la vista atrás;
sin admitir que la fuerza insospechada
de un árbol corpulento
me azotará a las rocas.
PARA VIVIR POR SIEMPRE
Jamás tu ausencia rasgó tanto el alma,
como cuando vi las luces del puerto apagarse
en tu semblante enjuto
y ya no pude más:
los surcos de la tierra,
los pescadores ebrios,
el agua embrutecida
y la piedra cuarteada que me calaron hondo,
dejaron repicando su atardecer marino
para tornarme viento;
para dejarme océano
y envolverme con aquella mirada tuya
que me supo a sal;
con aquella forma de vestir
con que solías disfrazarte hacia el anochecer,
siempre pensando convertirte en olas;
como queriendo atraer del pasado
nuestros mejores días,
el agua cristalina
que inocente se enterró en tu piel;
el relámpago silente
que te inscribió en la estrella;
la hora imaginada en que a los dos,
culpados por el plañir de un ave,
nos sentenció la brisa a fallecer desnudos
bajo el rumor del mar,
el aletear de tu alma
que se estarció a sí misma para filtrar la noche.
¡Cómo duele la lluvia
cuando el dolor
se muestra en su crudeza real!
ENTREGA FINAL
Dieron las campanas las seis de la tarde
y a la séptima hora, sepultaron tu rostro en mi recuerdo
para que desde dentro
el mar me hiciera llorar
con tu sonrisa tibia en su hechizo azul;
la sonrisa que la gaviota anidó
ante el sopor nocturno cayendo de bruces;
entrampando a la lluvia que hoy te humedece,
seduce y representa a solas,
perseguida por estas manos
que te inventan de los claveles marchitos;
ante esta euforia de encender contigo
las luces que en el puerto
los barcos prohibieron,
confiscaron del faro para zarpar a ciegas
por las vertientes del anochecer;
en los portales cercenados
que el rocío de tu aliento
ya inscribió en las gardenias,
en las sendas plácidas y exóticas
que tu piel remite hacia el lecho marino,
como queriendo cohibir ese instinto
que me conduce a buscar tu desnudez,
la última razón para purgar mis penas;
como queriendo suprimir,
de este cuarto silencioso,
esa mirada tuya silvestre e inaguantable
que hace añicos toda posibilidad de fuga;
que avasalla, somete, acorrala e inunda
-con el aroma exacto
que te plaga el vientre-
cada uno de los rincones intuitivos
en los que el atardecer
había desmantelado la ciudad
para volver mañana,
sacarte del mar con el cabello seco;
con un poco de arena acaso en las mejillas;
con tu piel siempre blanca, suavemente pulida;
redimida y conversa, bendecida, radiante;
resistida, quizás,
pero al fin decidida a la entrega final,
sin ningún artilugio
para rechazar el ataque bestial.
Tú y yo, una sola alma.
El destino ¿qué importa?
CONTINUACIÓN CURRICULUM
Méritos: Primer Lugar de Oratoria, 1968, durante la Feria de Paraíso; Primer Lugar de Poesía en el Magisterio, 1971; Primer Lugar de Poesía en la Expotab 1975; Primer y Segundo Lugar de Fotografía, en la Feria Tabasco, 1982; Primer Lugar de Fotografía en la Convención Nacional de Fotógrafos de Prensa y Camarógrafos de la República Mexicana, 1982; y Primer Lugar de Poesía en las Jornadas Pellicerianas, 1984, organizadas por la Casa de la Cultura de Cárdenas.
Está incluido en la Nueva Antología de Poetas Tabasqueños Contemporáneos, editada por la UJAT en 2006.
Fue Becario 2009 del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias, PACMYC, dependiente de CONACULTA.
Aparece en la Antología Poética “Entre Sábanas”, obra compilada por la venezolana, Dra. Gianina Piccioni Contreras y editada en San Salvador, el Salvador, C.A. en 2014.
PRESENTACIONES:
