Rolando Mancilla Veliz
Integrante del Colectivo Geopoético, participante de diferentes actividades literarias.
Finalista en el concurso “Arte en tres tiempos” de la editorial Novel Arte, en Mendoza Argentina el año 2006.
Participante en publicación Argentina llamada InSurGente.
Integrante del Café Literario Autónomo y Libertario en la Comuna de San Ramón, Chile.
Incluido en el CD “Senda Poética” volumen 1 del sello Leutún.
Incluido en el libro “Verbo Descerrajado”, Antología de poemas en solidaridad con los presos políticos de Chile de Aposthofes Ediciones.
Y en diferentes publicaciones, folletines y diarios comunales.
MI VIEJO VIENE DOLIENDO…DESDE SEPTIEMBRE
mi Papá era un viejo hermoso
de aquellos que tenían oído
para Alodia Corral
en patio de tardes
y de tangos
Unas manos grandes
que quebraban dictaduras
sentado en su humilde trono
del artesano del calzado
Mi Papa se merece más
que un 1º de Noviembre
se merece un 4 de Septiembre
de un año 70.
Una cara entre todos los rostros
de las esperanzas
Mi Papá fue fusil
en manos proletarias
un nombre en las listas negras
de los gorilas dictadores
Un calzado infantil
en los pies de los hijos poblacionales
un Charol en el fino pie de las compañeras
Mi Papá fue voz bajo la lluvia
en la ventana de Hospitales
siendo el un hospitalizado
Fue hermano entre sus hermanos
sus huesos tirados fueron
hermanos de otros huesos hermanos tirados
Mi Papá fue un cabro soñador
Mi Papá fue del Frente, del Partido, de la Sublevación.
A los 36 un 03 de Septiembre, salió por una puerta fantasma un 19 se acerco a mi oído y se despidió.
Mi Papá creció conmigo.
VERDE SED
Arañe la piel de tu tierra
La edad que deje en el surco
Que no sembré
La flor arrugada de las manos
Que murieron acariciando
El despertar escabroso de tus labios
Tu tierra abandonada por el pie
Del hombre y la mujer
Saltando al vacio oscuro
De la vieja niñez
Donde un sauce llorón
Termino desnudándose
A la abierta carne
Del Pino ignorante
Que se muere de una eterna sed
YO FUI YO SOY
Yo soy un trozo de todo
De todo lo que importa
Un trozo de carne y alma
De la noche que miran
Mis ojos y los ojos de
Quienes me importan
Yo soy una parte
De una mujer maravillosa
Desde su vientre se mueve
Un trozo de mi corazón
Y soy luz en la oscuridad
Para sus labios temblorosos
Yo soy el trozo de niño
que palpito en antigua noche
en el cielo de mi Madre
quien le pateo su corazón
quien le regalo la sonrisa
desde mi boca sin dientes
Yo fui la tarde de calles
y la voz en zapatillas perdidas
en canchas de tierra
Y gol de pelotas plásticas
En arcos sin fronteras
Donde bailaban peladas canillas
y el Bang Bang de bocas inocentes
que con pistolas de plástico
llenaban de plomo la población
y el beso era dulce como las roscas
que las lenguas compartían
antes de aprenderse la palabra Adiós
Yo fui el ojo testigo
de la insolencia uniformada
de las manos dignificadas
del zapatero creador
yo fui parte de su acoso
de las ganas ansiosas de la muerte
Hasta que la muerte aterrizo
Yo fui la cara deshecha
El niño abortado por el dolor
Yo soy la cruz sin destino
Parte de amados huesos perdidos
La tierra en algún lugar escucha su tos
Yo soy Septiembre
La carne perforada
Los sueños en volantines cortados
Por el hilo de los milicos curados
La carne tatuada por el fuego traidor
Yo fui niño luego todo se perdió.
CUANDO EL SOMBRERO VUELA
Cadencia increíble de noche
Traiciona mis pensamientos
Que se alejan
más allá de estos muros
más allá de este tiempo
un trompo infante que gira
aún en el círculo de la boca
aún en el sueño del vértigo
aún en la pesadilla inmóvil
que espera la mano que lo despierte
Cuando el sombrero vuela
Y se lleva también la cabeza
Apunto y declaro culpables
A quienes cuando el piso se les mueve
Miran al cielo como indefensos corderos
Los mismos tuertos que al abrir su ojo a la calma
Vuelven a perder el miedo y el respeto
A la madre paridora de hombres y mujeres
Escupiendo el vientre de la Naturaleza
Bajar las manos y la cabeza
Exige el fabricante del terror
Para hablarnos el mismo lenguaje
De las migajas y la consolación
Vuela el sombrero con la cabeza
En espiral constante goteando Corazón
A veces nunca se sabe
Si la pena realmente valió
Cada lágrima tiene su instante
La vida se agota y es necesario decir
Que la huella no se la lleva el tiempo
La noche paridora de nuevos brillos
De ojos que brillan como brillan los míos
Así como se siembra el amor
Así también la maleza que nos enreda
Mientras la agónica existencia
Perdure en el balanceo de las estrellas
La boca besará sus hermosas riquezas
Y la fortaleza de las palabras
Construyen verso a verso las barricadas
Para que no pasen los podadores de los años
Cuando el sombrero vuela
Se lleva también mi cabeza
Así como se prostituye la religión
Pretenden prostituir la Revolución
Se identifica claramente al hambreado
Y se oculta vergonzosamente al hambreador
Cuando el sombrero vuela
Se lleva también volando mi cabeza.