Patricio Liberona
Con más de 50 años de trayectoria, Patricio Liberona es uno de los mayores exponentes del quehacer artístico chileno y un artista multifacético. Ha incursionado en la poesía, la música, la composición, la pintura, la escultura y la dramaturgia.
Inició su carrera en los años 70 como primera voz del recordado grupo Los Moros y Jorge Yáñez, con quienes realizaron una gran labor de difusión de poesía musicalizada, especialmente del autor chileno Andrés Rivanera.
En los años 80, comienza su trabajo como solista y se convierte en uno de los mayores exponentes del movimiento musical denominado “Canto Nuevo”.
Desde el año 1994, ha realizado un trabajo de musicalización de Cuentos Universales conformando el entretenido espectáculo unipersonal “Puros Cuentos”, con obras de Chéjov, Bradbury, Cortázar, García Márquez, Tagore, Rivera Saavedra, Benedetti y Cardenal, entre otros.
PUEDE QUE ME EQUIVOQUE
Tengo un ala en mis manos a punto de pintarla
que agregaré a tus hombros como una catarata,
pañuelo hecho de plumas
pestaña de tu espalda
para que pruebes un vuelo y sepas de universo.
Quiero pintarte en toda.
Presiento que hay más cosas detrás de tu neblina
… puede que me equivoque.
Puede que no haya nada detrás de tu silencio,
puede que esté tu boca conforme con si misma
mansa,
sin escapar jamás montando fantasías
para robarse un beso
o lengua resbalarse en cuencas comisuras
o en las cavernas piel de los escalofríos
… lo cierto es que ahora tengo un ala que no es mía
de una mujer binaria
de una mujer urgente
de una mujer manzana
de una mujer mañana,
… puede que me equivoque,
pero creo que tengo, el ala de tu espalda.
Yo soy de los que ven los peces en las nubes
que el viento me transforma en dioses o caballos.
Presto mi corazón para ese juego
y me pasa también cuando se quiebra el agua
cuando danza la sombra
cuando el ser o no ser de la gente en la gente
deja un vacío lleno de rostros que no han sido.
He aprendido de ti, que dices lo que callas.
¿Qué puedo hacer entonces, para mirarte toda?
Tan hecho de sed, es esto de pintarte
que mis manos arden cuando construya el labio,
húmedo por tu cuello el carmín y el aceite
mi pincel esculpiendo
poro a poro buscando, en eso de saberte,
y quebrando la nuez
echándola a mi boca
revelando tus tiempos
hundido hasta los codos
navegando tu alma,
por el sólo placer de probar la tibieza
de ese fondo de ti
donde eres de agua,
de palabra escondida
de ojos mezclados con metales y lluvias
ardida,… mordida,
(puede que me equivoque)
genital y solemne
(puede que me equivoque)
suave como la luz,
(puede que me equivoque)
sólo sé
que en azul,
en la tela,
estás tú
.. con un ala en la espalda.
ESTE DÍA SE LLUEVE POR TODAS PARTES
Este día se llueve por todas partes
a pesar de que el sol nos está mirando
colgado como luna y los ojos fijos.
No tengo donde ir y tampoco quiero,
porque sé que no hay un lugar seguro,
un lugar en lento
un lugar sin dientes,
un sitio por donde nunca esta lluvia seca
se haya posado,
a inundarme todo, hasta los zapatos.
Este día está mojado como una frente,
gris, entremedio de todos los arcoiris,
solitario y vacío en la muchedumbre.
Este día está hecho de mil neblinas,
este día parece como que llueve,
en realidad el sol se convierte en agua,
en realidad la luz anda de tormenta
haciéndome en la piel un nuevo tatuaje,
dibujado todo, como de barro
hundido y marcado por el granizo,
a pesar del sol y sus ojos fijos.
Ya ni siquiera sé lo que está pasando
sólo sé
que este día se llueve por todas partes.
UN TROZO DE SANDÍA, EN FORMA DE SONRISA.
Nunca en sandía he probado nada tuyo
recién vienes llegando a suceder lo mío
apenas puedo recordar tu rostro
y a veces se me olvida hasta tu nombre.
Pero hay algo de ti que anda en mi sombra
y me sigue descalza hasta mi casa,
con algo que le arde entre las manos
buscándole un lugar donde florezca.
No te conozco, es cierto,
y sin embargo,
escucho tu vuelo en lo profundo,
en corazón de lunas
cubierta de semillas,
envuelta en un aroma
de lluvia permanente mezclada con la tierra.
Quién no te ve así, no sabe nada.
Conozco tu canción apenas susurrada
porque yo sé escuchar tus dedos en la greda
tratando de moldear algo como palabra,
algo que tenga forma y dure para siempre
algo que te prolongue
algo que te convierta en algo en otras sangres
y pueda respirarse profundo y sin medida,
que cale hasta los huesos
pero,
por sobre todo,
algo que duela mucho
...algo que duela todo
por no tenerte tanto.
Me acuerdo de ti constantemente
...un cántaro de pájaros queriendo derramarse.
No te preocupes,
la vida es como un hilo.
La vida es una hebra hacia el futuro.
Se teje y se desteje y cuesta tanto
fabricar con nuestras manos
a tantos habitantes que crecen en los sueños.
Acuérdate de mí cuando termines
de hacerte el nuevo traje.
Te apuesto que te queda en primavera.
Acuérdate de mí cuando levantes
la fruta realizada por ti misma.
Acuérdate de mí cuando la muerdas,
se llenará tu boca del agua prometida.
Acuérdate de mí cuando levantes el futuro.
Te apuesto que te queda
un trozo de sandía en forma de sonrisa
igual
que el trozo de universo
que nos tocó vivirnos.
Patricio Liberona