Angel Francisco Fanárraga Valenzuela
Ángel Francisco Fanárraga Valenzuela, 51 años de edad, dos hijos mayores y mi nieto Rodrigo de 9 añitos. Soy contador de profesión y escribo desde los 15 años.
Resido en Lima, capital de mi Perú.
TU TRISTEZA
Así de triste estas,
y nada puedo hacer en la distancia
ni letra o palabra para tu calma,
mezquino seria mi paciencia falsa
de verte sufrir, cada alborada.
Así de triste estas,
sintiendo la melancolía que naufraga
entre las olas de las aguas colmadas,
es tu llanto la melodía de eterno drama
que se aferra a ti, dañando tu alma.
Así de triste estas,
y no puede Blasón calmar a su amada
amiga entrañable, compañera abnegada,
sufre mi corazón y mis versos se empañan
mezclando la tinta, con la sal de mi alma.
Así de triste estas amiga mía,
por que siento tu corazón desamparado
aun cuando rodeado se halla tu karma,
sufres en silencio y tus líneas delatan,
que nada te calma... ni la bulla inmediata.
Blasón
LETRAS FRIAS
No haz de juzgar tus letras
por su estado o composición,
salen del alma o del corazón
directa a la página que tu dedicas
no piensas en editar lo que te dicta
aquel estado de ánimo que te abriga.
No puedes decir que tan frías
pueden ser tus versos en tu agonía
si la misma muerte es calor que asimila
cada célula de mi ser y mi apatía,
solo el lector dedica segundo que dicta
si es frialdad o la pasión
... que te domina.
¿Letras frías?
Si salen de ahí, donde amas a quien admiras
postrado en tu lecho y lo ves todos los días,
es tu gran amor que habita en tus caricias
y aquel respeto que a él... tú le dedicas.
¿Letras frías?
Si son tantos años que a tu amor le reprimías
aquellas frases que tu poesía hoy explica
crees que es tarde lo que dice tu fe escrita
y te sientes culpable y te sientes
... en la ruina.
¿Letras frías?
Si hay descendencia que por otros lares habita
lleva la sangre de la unión que hoy transita,
no estés triste que tu poesía es infinita
tu le das el calor a las letras que tu
... llamas frías.
BLASON
TU SONRISA
Guardo con recelo entre mis cuitas
en una cajita sencilla como la vida,
aquella sonrisa tuya que aun ilumina
la vida de aquellos, que jamás te olvidan.
Llevo tatuado en mi pecho acongojado
entre los recuerdos y los dichos de antaño,
aquel rostro tuyo que tus hijos guardamos
como el más claro faro de nuestras andanzas.
Guardo con el amor más grande del mundo
al lado de los latidos breves de mi corazón,
aquel rostro angelical que no se apaga
aunque tu ausencia se siente, tu mirar nos calma.
Llevamos cada uno de nosotros madrecita linda
entre los primeros y últimos pasos acompasados,
aquella sonrisa que una hermosa aurora nos regala
para tener el más bello de los días, a nuestras anchas.
BLASON