Isel Bolaños
Rebelde por naturaleza y jugando a ser grande, fue creando personajes que se vestían de diferentes cualidades positivas y negativas. Lectora de cuentos de hadas, que eran sus favoritas. Recuerda aquellas de la Editorial Mexicana Novaro, desde donde comenzó a crear sus primeras historias que contaba a las compañeras del colegio y que nunca se le ocurrió escribir.
A sus 15 años, participó en un Concurso de Poesía en el Instituto Comercial de Rancagua de la época…el profesor a cargo del concurso le pide el Seudónimo y jugando con las letras del nombre Isabel, creó Isel, el apellido Bolaños, que pertenecía a una protagonista de una novela de Corín Tellado quien vivía una maravillosa historia de amor fue el que adoptó como identidad literaria, así. Isel Bolaños nace en Junio de 1967
Con los años, comienza a escribir poemas, tantos que ya ha perdido la cuenta. Cuando fue mamá, comenzó a crear cuentos infantiles, obras para ser representadas y poemas dirigidos a sus hijas.
Más adelante en una etapa especial de su vida, en el año 1993, tuvo un período muy fructífero y escribió cuatro novelas; una de ellas la primera en publicarse es Lucero y Cielo que tendrá su lanzamiento el 15 de diciembre de 2007.
YO HE NACIDO EN AMÉRICA
Yo he nacido en América
y tengo miles de hermanos
fuertes, valientes y ufanos
porque nuestra tierra es rica
de forma noble fabrica
hombres de estirpe sabrosa
raza que crece virtuosa
sus tesoros del futuro
será el baluarte seguro
de la tierra generosa.
Nuestra gente es inocente
ante maldad extrajera
que sonriente y lisonjera
nos va enturbiando la mente
verborrea diligente,
herramienta del pirata
que convence y arrebata
a su paso la riqueza
y bajando la cabeza
se la entregamos barata.
Nos falta reconocernos
saber quién vive a este lado
consejos que nos han dado
de abrazarnos y entendernos
usando lápiz, cuadernos
Mistral, Martí con Bolívar
nos vienen a incentivar
como grito que nos sirve
"Ser cultos, para ser libres"
que hoy debemos cultivar.
VOLCAN OSORNO
Te miraba embelesada
en mis tardes de verano,
lucías tu blanco traje,
que el cielo te había dado.
Egoísta para verte,
vanidoso por lo hermoso
orgulloso por tu estampa,
y por atención, celoso.
No cejaba en mi empeño
de estar ahí contigo,
en un silencio entre nubes
y hablarte de mi cariño.
Fue en una tarde de febrero
en que mis pies se posaron
cerca de tu blanca corona
de nieves eternas blindado.
No sentí miedo ni frío
cuando al fin cumplí mi sueño,
el orgulloso ahí estaba
contento de que fuera a verlo.
Eres un rey consagrado,
por Osorno sublimado,
belleza natural de Chile,
paisaje del Sur, nombrado.
Las nubes te cuidan mucho
celosas y a cada rato,
cambian el manto pomposo
ocultando tus encantos.
Se rindió a tus pies el valle
la selva verde que teje,
alfombra en honor a su rey
que se imponen en el paisaje.
La luna llena refleja
tu belleza en El Llanquihue,
con música en Frutillar
y en su selva los copihues.
A Gabriela...
Cautelosa, celosa, ausente
de la bulla y del desaire,
firme como una leona
mantienes altivo el semblante.
Hoy te encuentro nuevamente
en las páginas de un libro,
y aprendo de tus sentires
y en mi vida hay un alivio.
Tenías firme el sentimiento
de la tierra y de la sangre
de dio origen a tu nombre
y donde fueres la nombraste.
Amo tus letras, pluma solitaria
y siempre de ti encuentro
una verdad guardada.
Amo tus poemas, tu prosa,
tu leyenda,
pues siempre me invitas
a entrar en tu alma.