Jorge Enrique Yam Ya
Jorge Enrique Yam Ya, nace en Bacalar Quintana Roo , es integrante del Taller Literario "Sian Ka'an" de Bacalar dirigido por el poeta Ramon Ivan Suarez Caamal. Ha participado en diferentes talleres de creatividad poética con la finalidad de mejorar su técnica de escritura. Ha publicado una plaqueta titulada "La Faces de la Luna" con Editorial Nave de Papel. Gano el Segundo Lugar de los Juegos Florales de Yucatan en Poesía, y a participado en diferentes encuentros de escritores como el Festival de Poesía Oxigeno Bacalar 2012, en el Encuentro de Escritores en la Región de los Ríos en Palizada, Campeche 2013 y 2014, en el Encuentro Intergaláctico de Escritores Independientes Mérida 2015 y participo en la Primera Cruzada Poética peninsular celebrado en Mérida Yucatan . Ha participado en diferentes antologías poéticas como: "En la Puerta del Cielo", "Álbum de Familia" y "Voces del Agua" del Taller Literario "Sian Ka'a"; en la Antología "Dispersión" del grupo Colectivo Colectivo con Editorial Cartonera Hortera de Cancún; "Navíos sin Derivas" del grupo de creatividad poética de Cancún, y en la Muestra Poética de Cancún "Los Caminos de la Lluvia". Poemas suyos han sido publicados en las revista "Tropo a la uña", "Salvo el Crepúsculo" y periódicos del estado. Actualmente Coordina Acción Poética Cancún.
ESCRIBIR
I
Que hago aquí?
Bajo la sombra de esta mano silenciosa
que no me deja ver
el reflejo de estas letras.
Que hago aquí?
Sonriendo con café
y respirando el humo
que esculpe mis dedos.
Que hago aquí?
Jugando al escritor
con dos vasos de vino
que emborrachan este lápiz.
Que hago aquí?
Con el reloj
lacerando mis ganas de escribir.
Que hago aquí?
Talvez, solo manchar
esta hoja muerta
con estas líneas deformadas
por el alcohol de mis dudas.
II
Las respuestas no suelen llegar a este lugar
no logran posarse en su vuelo
en los arboles carcomidos por preguntas
donde sus ramas piden clemencia al aire
para no desplomarse con el peso de las interrogantes
letras comen raíz a raíz
como comejenes sus manos
que permanecen sembradas a la tierra
y sus nidos
son cadáveres soñolientos
colgados de sus versos.
III
La poesía brinca entre mis dedos
como resultado de las imperfecciones
de no escribir nada
en espera de ser crucificados
por mi ausencia.
AROMA
20 minutos de espera,
El café aún despierta con su aroma
Para golpear mi rostro.
17 minutos,
La sábana carcome mi piel,
empieza a acampar sobre mi cuerpo.
15 minutos,
la alarma roza mi puerta,
se tira al piso de mis oídos,
hace fiesta dentro de mí.
13 minutos,
mi pie hace contacto con el suelo
para sentir el clima que me espera.
9 minutos,
mis poros erectos
se abrazan de la cobija
para seguir fríos.
6 minutos,
la regadera me dispara
mojando mi sueño
que se despide a gotas.
3 minutos,
dos cucharadas cargadas de insomnio,
sobre una taza limpia espera.
1 minuto
el resto del café se arraiga a mi ropa,
una llamada mi dicta
puedes morir.
SEGUNDOS
El sol con mirada gris
observa la orilla de mis segundos
playa de arena moribunda
donde las olas caminan en reversa
para descansar.
A la distancia
palmas queman tu pellejo
sólo por observarlas:
Espacio lleno de esqueletos
naufragan en sus emociones.
Retazos rascan la sal
que corre en sus caminos,
mi cuerpo se humedece
al saber que tus labios
Comerán el vai- ven de mis manos.
Plumas rojas
pintando la espuma
de este desierto.