Susana María Riquelme Currihuinca
Chilena Mapuche. Trabajo como Facilitadora de Salud Intercultural. Soy la presidenta de la asociación de Mujeres Indígenas Taihuel. Resido en Viña del MAR V Región. Soy migrante como muchos, en mi caso por el fallecimiento de mis padres. Escribo mis recuerdos, cariños que ya partieron y mi propia historia vivida con sus dolores y triunfos.
ANTONIA IDELIA CURRIHUINCA ÑANCUCHEO.
Mi Madre.
A ti te debo los dolores de parto,
Por mi nacimiento
A ti te debo días de angustia
por alguna enfermedad de niña
A ti te debo noches de insomnio
por mi sueño cambiado
A ti te debo preocupación infinita
porque sabias que me dejabas.
Porque tú me distes la vida
Tú me distes identidad Mapuche
Me distes un buen padre y hermanos
para que me acompañaran
PERO..............
Cuantas charlas que NO tuvimos
Cuantos consejos que me perdí
Cuantas travesuras sin corregir
Cuanta rebeldía sin freno
Todo esto me lo perdí... MAMA.
Porque te fuiste al cielo... me dijeron.
Cielo que no puedo alcanzar
Donde no te puedo ABRAZAR
Cielo... que me hace llorar.
Solo te pido que me esperes
Cuando yo deba marchar
Al cielo quiero llegar porque...SE.
Que tú me vas a esperar...
Para mi madre querida que en donde esté
ella me ha sabido cuidar.
SAUCE DEL RIO RENACO CHOL CHOL
A mi querido amigo, el sauce llorón del rio
Ese que después del invierno
En que el rio se llenaba y lo tapaba
Aparecía verde y frondoso en primavera.
Sus raíces se asomaban dejadas en el aire por el agua
Que por allí pasaba y las tapaba, eran como venas gordas
Que guardaban su sabia las que lo alimentaban.
A sus ramas que a nosotros los niños columpiaban
En primavera se llenaba de nidos
Tantos como niños que tirábamos de sus ramas.
Muchas risas juegos y travesuras bajo sus sombras
Trepando por sus brazos gordos que nos soportaban
Para tirarnos desde arriba a las aguas.
Cuantos días junto a ti cuantas horas de niños felices
Tú siempre, siempre nos esperabas y aguantabas
Cuando te cansabas soltabas algunas de tus ramas
Y así nos tirabas.
Han pasado los años ya no somos los niños que tu cobijabas
La vida nos llevó a otros ríos y a otras ramas.