Andrés G. Vásquez Pérez
Nacido en la ciudad de Medellín-Antioquia hace dos décadas y media. Además de ser marcadamente poeta desde una muy temprana edad, se ha dedicado a ser músico, ensayista, dramaturgo y psicólogo egresado de la universidad de Antioquia; enérgico seguidor y promotor de las artes de vanguardia y el librepensamiento ...
Andrés G. Vásquez Pérez
Nacido en la ciudad de Medellín-Antioquia hace dos décadas y media. Además de ser marcadamente poeta desde una muy temprana edad, se ha dedicado a ser músico, ensayista, dramaturgo y psicólogo egresado de la universidad de Antioquia; enérgico seguidor y promotor de las artes de vanguardia y el librepensamiento en todas sus formas y manifestaciones.
◊_*-˘DULCE ENSOÑACIÓN OPIÓMANA˘-*_჻
Una luz amarillenta y delicada baja por un tubo cobrizo,
Al que los acontecimientos bendijeron con óxidos sagrados;
La pestilencia encantadora de un árbol, que bajo la nieve acaba de ser desmembrado,
Llena de plenitud añeja los torbellinos exangües –que al espinazo van meciendo…
Una mujer desnuda, que no da asco, pero, tampoco hambre,
Bien podría yacer o, aguardar en pie…«o a lo mejor tenía ropa.»
Tras una estera suntuosa, -que precede a cuatro alfombras-
Llegamos a una audiencia ineludible con el aburrimiento.
Un Gato angora engulle a dos Leones persas,
Sólo porque el humo así se lo permite.
Y la reina madre de todo este cónclave de fieras histéricas,
Preside la velada; «dándoos a comulgar de su pesada bruma verde-azul»
El peso nebular es: en uno hueso; en dos: carne;
En tres: pellejo… Y ahora importa mucho no perder la pesadez.
El cielo es hermoso en forma repugnante e inaudita,
Precisamente porque es una masa informe de peso muerto –igual que la sensatez.
Un largo cabello, que prescinde de gravedades,
Y se encuentra con que la confusión es un letargo que canta…
Si se danza a su canto […] «me embarga en su suerte un hálito maléfico»
Si es su canto el de la propia efigie […] «la luz se torna marrón y el engaño los degüella».
MI NOMBRE ES LEGIÓN
Parte Primera
El Llamado…
Domo infinito, cúpula intocable de la bóveda celeste,
a pesar de toda tu redondez inmensa y apabullante,
lo que proyectas a cada lado, atrás y, por delante,
es sólo el vacío esférico
que se extiende al interior de mi cráneo.
Diabólica rima de enero
por la que ayer mi alma vendí,
si mi odio fuera de un vivo carmín,
el alma vendida sería del hielo.
Rostro de piel putrefacta que recubre la máscara con que hoy me finjo,
te ordeno de-construirme hasta convertirme en ladrido,
en globo o en arena;
hasta que mi rostro verdadero sea
una costra resbalosa o una mueca obscena,
una rodilla o un ombligo.
SONETO
(CAMPO)
Cutre y paupérrimo en cutre-y-paupérrimo-landia,
pero con tres espigas de oro montadas sobre cada oreja.
Y en cada bolsillo como cien-mil arvejas,
y un brócoli, y dos pechugas, y hasta una sandía.
Los matorrales crecen más despacio
que las plantas que comemos y con que nos drogamos;
rezamos como vieja-bruja, nos sacudimos, rogamos, rogamos,
rogamos como pequeños al vacío del espacio
que nos reclama con la vana-fatalidad de una moraleja.
Hueco pero lleno de fantasmas, incesante en su no-presencia;
hueco pero inabarcable; espacio más allá de la razón, de la esencia
y de la clarividencia
misma. Miasma en marisma-manierista
en Miasma-marisma-manierista-landia.
¡Más espacio hueco, más hueco, más hondo, más autista!