David Sánchez Santillán
Poeta ecuatoriano
“El lazo que nos une es de color negro, más negro que la brea, más negro que la noche, más negro que la misma oscuridad”.
Anónimo
Derrámate sobre mí,
Nuestro tiempo se acerca,
suspiro
se traduce en peligro del "adorador figurado"
Bailamos, y la música cesa.
Llevamos a todos afuera
Mientras nos deslizamos por sus ojos disolutos
Me levantas
Con el fantasmal lago de tu mente
Levántate de tu sueño en mis brazos
Tu belleza se transporta en mi fuerza
En las dunas del cielo, desfilamos a través de las figuras
Románticos en nuestros gustos
No tenemos excusa
Ardemos en nuestra lujuria
Morimos ante nuestros ojos
Ahogados en nuestros brazos.
II
Distingo a través de 34
El envejecer de cada día
esencias con dibujos
momentos de simplicidad
¿Puedes añadir color dentro de estas líneas?
Quiero apartarme…
Llévame a un lugar donde vivir sea el engaño de un día más.
Llévame a algún lugar
donde el ondular de las nubes bifurque mis sentidos.
Donde cambiemos nuestra cábala de un 7
donde estar seguro sea momentos de fulminar los malos hábitos
Te propongo un trato!!!
Cambiar nuestra rauda forma hoy
mientras los objetos vuelcan su lugar en un 43
Vámonos…
acarréame a ese lugar cenizo y tuesto
No quiero vivir de sueños un día más.
III
Y no es más, un día como aquel
Una noche innovada mientras te inclinabas
Yo, impaciente al encanto, inquietante frente al tumulto.
No es más el vivir de un vigésimo octavo día
pelo ondulado, al descuido, oh cazadora
los finos hilos traslúcidos y tus cruces rojas transitan en fugas y murmullos
Y, ya nada
No es más el inclinar de las mañanas en diluvios,
El temporal de Martivs, el tercero de los hijos del año
olvidado en la guerra
Podrías ampararte en tu juventud, pero decidiste darte una oportunidad
Los recuerdos te anidan
Las realidades te bordan.