Lila Manrique
Nací en Barranquilla, Atlántico, un 14 de octubre. Hija de Alberto Manrique Focaccio (Periodista y escritor) e Inés Preciado de Manrique. Pase mi infancia en un municipio cerca de Barranquilla, Puerto Colombia, y el límite de mis pensamientos era el mar. Arrullada por las olas, me dormía pensando en las fantasías de mi corazón de niña.
Mi inclinación a la literatura, nace desde temprana edad. Durante la primaria, hacía acrósticos a mis compañeras de estudio, y me pagaban 5 centavos por cada uno. Hacía poemas. Mi primer poema se llamó el GATO Y EL PERRO, haciendo una vida de amigos, sin tener en cuenta sus diferencias. Seguí con estas ganas de escribir hasta los 18 o 20 años más o menos. Luego me casé, y me dedique al hogar, me alejé de todo esto, para volver a retomarlo hace 15 años.
Al inició me dedique a la poesía libre de rima y medida, me parecía limitante tratar de escribir así. Pero un gran poeta venezolano, me enseñó a querer esta forma de versar, y fue él quien con mucha paciencia me introdujo en el mundo de la rima (a veces con regaños). Era difícil, porque todo lo aprendí por internet, a las horas que él podía estar.
Pero todo no se quedó allí, fui a distintos foros poéticos, donde me guiaron poetas increíbles en este camino, y sin egoísmo me dieron todas las herramientas para seguir adelante.
Actualmente, dirijo un FORO DE POESÍA INTERNACIONAL, donde colaboran poetas de diferentes países. Es un lugar tranquilo y familiar, donde dejamos nuestras inspiraciones, día a día. No somos muchos, pero la poesía surge igualmente.
BORDANDO EL AMOR
(Soneto Clásico)
Trenza el amor, dibújame un poema,
bellos trazos que plasmen tu latido,
como suave susurro inadvertido,
de tu entrega total, preciosa gema.
Y deja que la llama que te quema,
calcine sin temor cada alarido,
de una noche febril, fuerte gemido
en éxtasis sensual, pasión extrema.
Cada verso creado en el momento,
de incalculables besos conmovidos,
labrados con tu boca en mi corpiño...
... concierto magistral del sentimiento,
producido en silencio, ya vencidos
con el himno final, de mi cariño.
INFIEL
(Soneto clásico)
Le sorprendí besando a mi vecina
y verlo, así, causóme gran tristeza,
presenciaron mis ojos con fiereza:
¡Aquellos mojigatos en la esquina!
Me escondí presurosa de la endina
con un fuerte dolor en la cabeza
azotando el portal sin sutileza:
pínchame con dureza, infame espina.
Rodaron por el piso mis pasiones
como si este dolor, ya me perdiera.
Cortando sin virtud mis ilusiones
me vestiré de nuevas sensaciones
para dejar de amar a una quimera
y para los infieles... BENDICIONES.
NOSTALGIA MARINA
(Soneto Clásico)
Oh mar, grandioso mar, por ti me muero,
por tus olas salobres que me embrujan;
inmensas, colosales, se dibujan
vestidas de sopor bajo un lucero.
No refugia un abrigo más certero,
ni sus aguas me agobian o me empujan,
al vértice insondable que apretujan
el manto de quimeras, donde muero.
Amparo fiel de viejos navegantes
donde reposan sus cansados huesos;
silencio sepulcral desde el nirvana,
lecho nupcial de amores excitantes
que tus aguas colmaron con excesos.
¡Oh mar, renacerás por la mañana!
Lila Manrique