JACKELINE LEONOR BARRIGA NAVA
Cónsul de Poetas del Mundo - La Paz - Bolivia
JACKELINE LEONOR BARRIGA NAVA, es de nacionalidad boliviana, nacida el 7 de julio en la ciudad de La Paz.
Licenciada en Psicología con grado de Magister en Educación Superior con diversos cursos en posgrado, es escritora internacional y poeta. Académica de Número de la Academia de Genealogía y Heráldicas de Bolivia y de la Academia de Educación Superior de Bolivia, miembro de la Sociedad Boliviana de Escritores, miembro activo de la Unión de Escritores de Tarija, miembro de la Unión Hispanomundial de Escritores, miembro de la Sociedad Venezolana de Arte Internacional y miembro virtual del castillo azul de poetas.
Reconocida como Investigadora educativa por la Academia de Ciencias de Bolivia, recibió la Medalla al Estimulo Cultural, por la Asociación Boliviana PROARTE, nombrada visitante distinguida por el Concejo Municipal de Tarija y por la Honorable Consejo Municipal de Uriondo, reconocimiento como personalidad distinguida por la Universidad Juan Misael Saracho, reconocimiento a los méritos culturales por la Universidad Domingo Savio de Bolivia, reconocimiento como expositora internacional por la Universidad Inca Garcilaso de la Vega de la república del Perú y el Congreso Iberoamericano de la Educación, nombrada Embajadora Universal de la Cultura por la UNESCO, Doctor Honoris Causa por la Academia de Educación de la República del Perú, participación en más de 30 antologías mundiales de poesía y galardonada en concursos de investigación y poesía a nivel nacional e internacional. Tiene 6 libros publicados de poesía y trabajos de investigación.
Existencia sensitiva
¡Oh vida mía! Aliento
del invierno y el verano,
luz, de beso matutino
donde insto al pinzón su canto
y escucho la voz de cristo,
¡Vida!, huelo tu fragancia
en mi madre, en su esencia,
sintiéndome quebrantada,
contenta, esa es la vida
así eres… golpe y caricia.
¡Oh vida mía! Recinto
de mi alma, soy sólo tuya
y tú, sangre de mi laya,
eres mi todo, mi viento
mi cántico dial, mi instinto
mi contemplación silente
rociada de impetuoso arte,
para ver la unión del cielo
y el mar, ahí entendí el rútilo,
de tu nacer y mi muerte.
LA NOCHE DE MIL POEMAS
Inspirada por la sobria tristeza
apareció mi corazón recóndito
con un aura colmada de añoranza,
vencida, por un áspero lamento.
La noche, se apoderó cautelosa
de un talento disminuido de aliento
y mi alma suspiraba silenciosa
sosegando las voces del quebranto.
Escribí con el brillo de la luna
palabras ocultas que aparecían,
una tras otra en la sombra divina.
La noche de mil poemas surgía
en la velada de la luz eterna,
y broté, con el verso que nacía.
Como una rosa
Mujer, de suaves labios encendidos
cantas amor en la perpetuidad
y dulzura en el cielo consagrado
con tu aroma de sensibilidad.
Tu mirada es el verso apasionado
de coraje vencido a tu bondad
forzando a los sentidos, al pecado
para halagarte con divinidad.
Eres la madre de la vida plena
la diosa de exuberante belleza
el albor, que beso por la mañana,
y brota con voluntad silenciosa
luciendo una apariencia cristalina,
así, como una flor, como una rosa.