Venancio Ramón Castillo González
Venancio Ramón Castillo González. También conocido como Venancio Castillo “El Poeta del Amor” Fecha de Nacimiento: 28 de Enero de 1.946. Edad: 69 años, Venezolano Estudié en la Universidad Católica Andrés Bello, “UCAB” Administración pero no me gradué y he desempeñado diferentes trabajos tales como auxiliar de iluminación, trabajos administrativos y lógicamente como todo ser humano he sido Vendedor, ya que ese es según mi humilde criterio el oficio o profesión que todos hacemos en la vida, y en este momento soy Transcriptor ya que el Poeta es mi Amado Padre Jesucristo, el que me da su iluminación y guía junto con el amor y fuerza que me dejo mi Linda y Amada Viejita como mi mayor Herencia para haber hecho en tan solo Nueve años: a) Un (1) Pequeño Libro de 112 páginas; b) mi primer poemario que recoge Cien (100) de las Novecientos Treinta y Tres (933) poesías que tengo escritas hasta el momento, además tengo grabados c) Tres (3) Cds de música criolla (uno de ellos de música Cristiana) y d) Trece videos musicales. Es importante destacar que absolutamente todo mi humilde material lo he hecho con mucho sacrificio pero con mis propios recursos y con el invalorable apoyo de familiares y amigos. Soy miembro de Unión HispanoMundial de Escritores “UHE” y Sociedad Venezolana de Arte Internacional “SVAI” y recientemente fui honrado por el prestigioso Museo de la Palabra de Madrid “César Egido Serrano” como: Embajador de la Palabra.
No Remuevas los Rescoldos
No remuevas los rescoldos, déjalos volver cenizas
Si tu intención no es saciarlos, ¡Dime! ¿Por qué los atizas?
¿Por qué vuelves a hechizarme? Con tu mágica sonrisa
Deja quietas las heridas, ya verás que cicatrizan
Con fuerza de vendaval, que por costumbre no avisa
Aparece de repente, tu aliento envuelto en la brisa
Y sin que pueda evitarlo, nuevamente me hipnotiza
No remuevas los rescoldos, déjalos volver cenizas
No quiero ser otra vez, el triste protagonista
De un libreto sin sentido, de una novela ficticia
El caso tuyo es distinto, tu tiempo no corre prisa
Si tu intención no es saciarlos, ¡Dime! ¿Por qué los atizas?
¿Por qué en mis noches de insomnio? Tu mirada me acaricia
Siento tu respiración y tu fragancia me excita
Contéstame por favor, mi alma lo necesita
¿Por qué vuelves a hechizarme? Con tu mágica sonrisa
La brasa si no se sopla, lentamente se marchita
Se extingue como la sombra, cuando la luz se disipa
Pero se aviva con fuerza, apenas sopla la brisa
Deja quietas las heridas, ya verás que cicatrizan.
Venancio Castillo
Cantante-Escritor
“Con el permiso de Cristo el Poeta del Amor”
Miembro Sacven Nº 9987. Venezuela
¿Por qué? o ¡Para qué! 925
Cuando voló el “Rey David”, no te lo niego dudé
Y abatido por la pena, mil veces te pregunté
Perdóname Jesucristo, ¿Puedes decirme Por qué?
Y mirándome a los ojos, Contestaste ¡Para que!
Para iluminar tu vida, como luz de amanecer
Como un castillo de arena, mi alegría vi caer
Cuando sube la marea, muriendo el atardecer
Hoy me atrevo a confesarte, pues se me vas a entender
Cuando voló el “Rey David”, no te lo niego dudé
Mi mente y mi corazón, no lo querían creer
Y a pesar que te respeto, no lo podía comprender
Pues me negaba a aceptar, que mi Angelito se fue
Y abatido por la pena, mil veces te pregunté
¿Por qué? no está con nosotros, para mirarlo correr
Volando su papagayo, extasiado de placer
O riendo a carcajadas, cuando le mordía los pies
Perdóname Jesucristo, ¿Puedes decirme Por qué?
¿Por qué? no tuve la dicha, de verlo como un corcel
Retozando en mi barriga, hasta hacerla enrojecer
…..Después de un hondo silencio, tan solo Paz respiré
Y mirándome a los ojos, Contestaste ¡Para que!
Para que nunca sufriera, pues tú sufrirías también
Para que fuera feliz y que pudiera correr
Por los caminos del cielo y hoy puedes contar con el
Para iluminar tu vida, como luz de amanecer.
Venancio Castillo
Cantante-Escritor
“Con el permiso de Cristo el Poeta del Amor”
Miembro Sacven Nº 9987. Venezuela
¡Todo tiene su momento! 928
Sin ninguna discusión, ¡Todo tiene su momento!
Y a cada instante la vida, nos los muestra cara a cara
Muchas veces un silencio, habla más que mil palabras
Y a veces una palabra, habla más que mil silencios
No debes sentir temor, ni morir en el intento
Ni permitir que la duda, confunda los sentimientos
No dejes para mañana, lo que hacer hoy es correcto
Sin ninguna discusión, todo tiene su momento
A veces un simple gesto, una amorosa mirada
Una cálida sonrisa, se expresan sin decir nada
Son como rayos de sol, manantiales de agua clara
Y a cada instante la vida, nos los muestra cara a cara
Jamás debes olvidar, que el corazón también habla
Igualmente sufre y llora, cuando la vida se ensaña
Solo mírale a los ojos, a esa persona que amas
Muchas veces un silencio, habla más que mil palabras
Pero si lo necesita, inyéctale nuevo aliento
Abrázala fuerte y dile, ¡Bien sabes cuánto lo siento!
Solo debes recordar, ¡Todo tiene su momento!
Y a veces una palabra, habla más que mil silencios.
Venancio Castillo
Cantante-Escritor
“Con el permiso de Cristo el Poeta del Amor”
Miembro Sacven Nº 9987. Venezuela