Jaime V. Altamirano
Jaime Altamirano nacido en Cuenca-Ecuador; Maestro en la cátedra de bioquímica en la Universidad de Cuenca; Doctor en Medicina y Cirugía en la misma universidad; Fundador de varias clínicas rurales en Ecuador; En Estados Unidos, Master en Salud Publica, en la Universidad de Houston; Post-doctorado en Epidemiología en la Universidad de Michiga ...
Jaime V. Altamirano
Jaime Altamirano nacido en Cuenca-Ecuador; Maestro en la cátedra de bioquímica en la Universidad de Cuenca; Doctor en Medicina y Cirugía en la misma universidad; Fundador de varias clínicas rurales en Ecuador; En Estados Unidos, Master en Salud Publica, en la Universidad de Houston; Post-doctorado en Epidemiología en la Universidad de Michigan; Micro-economía y Administración de Programas de Salud, en “Edwin L.Cox School of Business”; Administrador ejecutivo en CDC University ; Análisis de Sistemas” en la Escuela de Negocios “Andrew Young School of Policy Studies.”
Coordinador de programas de salud para la ciudad de Houston (2Y); Epidemiólogo del estado de Michigan;(7Y) Medico Epidemiólogo para los “Centros de Control y Prevención de Enfermedades” (CDC) 16Y. Fundador de “Latin Steps Services Inc.” (LSS) para ayuda humanitaria y donación de equipos médicos a América Latina; Fundador de la Cámara de Comercio Ecuatoriana Americana; Fundador de la “Casa de la Cultura Hispana Americana”.
Autor de un extenso número de artículos de investigación médica; del poemario “Espíritu y Poesía” que incluye la obra ”Mensaje de amor y Paz” participante en el concurso mundial por la paz; el libro “Los Tres Planes de Dios”; el libro “Those Angels Called Humans” y su versión en Español “ Esos Ángeles Llamados Humanos” de profundo contenido en aspectos de FE, moral, y normas de comportamiento.
Presentador en certámenes nacionales e internacionales, como el Encuentro Internacional de Médicos en Hong Kong; La conferencia internacional de profesionales de la salud en Puerto Rico, la reunión de presidentes y ministros de salud en Nigeria; y múltiples conferencias nacionales en Estados Unidos; y predicador carismático católico. Su interés por servir a la comunidad le ha llevado a ser “Presidente de la Asociación de Ecuatorianos residentes en Georgia” (ASEG), Presidente de la “Cámara de Comercio Ecuatoriana Americana”(EACC); y “Presidente de la Casa de la Cultura Hispana Americana” (CCHA)
LOCURA MANIACO‑DEPRESIVA
MANIA:
Ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja
Ja ja ja …Creen ellos que estoy loco
Que por el mundo río y lloro sin razón
Y es que te llevo tan dentro de mi corazón,
Que en cada momento, en mi imaginación
Te veo junto a mí… te siento, te hablo,… te toco.
Y río, ja ja ja ja … soy el hombre más feliz;
Pues siento que soy de ti,… y tu de mí.
DEPRESION:
Pero…, Pero cuando quiero besarte y sentir tu calor
Te desvaneces entre mis manos,
Y me inunda el más terrible dolor
Siento que te amo,
Que te necesito a mi lado,
Más no tengo tu amor…
Y sufro, sufro al pensar que alguien
Pueda de tu cuerpo,
Robar la inocencia y el candor.
TEMOR:
Entonces siento la distancia!
Y me asalta el terror…
De no volver a verte,
El más terrible temor
Y sufro si no te veo a mi rededor
Mi vida! .... Es demasiado… este dolor!
CALMA:
Por vos sufro esta locura de amor
Dios me trajo la felicidad de tenerte,
Yen la distancia, el volver a perderte,
Hundiendo mi alma, en amargo dolor.
Me queda la esperanza de la redención...
Que un día Dios me libere de esta maldición...
Que termine mi tortura de amor…
Y al recuperar tu cuerpo,
Y estar juntos nuevamente los dos,
Vuelva a mi vida la cordura,
La calma, la dicha del amor!
Jaime V. Altamirano, MD., MPH.
COMO ME DUELE LA PIEL
Cansado de trajinar, me refugio en mi habitación
Quise escribir un poema, pero por alguna razón
Prendo la radio, y escucho nuestra canción.
Como me duele la piel de extrañarte tanto,
Repite en sus notas, y expresa mi llanto,
Es mi amor, mi ilusión convertida en canto,
Por eso, estas palabras de ensoñación,
Que se vierten entre las notas de nuestra canción
Que nacen en la soledad de mi habitación
Del que ama con inmensa pasión.
Por ti se desgarra la piel de mi pecho.
Por ti es mi corazón, de ausencias deshecho
Desde que fuiste mía,... aquí en mi lecho,
Mi piel solo ansía…. tus caricias, tu calor,
La tersura de tu pecho.
Como me duele la piel......
Al sentirte… tan lejos!
ARBOL AMIGO
Me he reclinado ante ti, cansado de bregar
Tu grandeza me atrevo a admirar
Sin decir una palabra, me has hecho reflexionar
Permíteme conversar,
Decirte mis problemas, contarte mi soñar
y si me dejas, querido amigo,
Déjame conocer
De los profundos secretos
Que llevas contigo.
El fuego de sol radiante,
Juguetea en tu copa con ardiente fulgor
Mas dime árbol amigo,
Cual tu secreto para su fuego calmar?
Lo filtras suavemente entre tus ramas,
Obscureces tus hojas cada vez más,
Y tenue sombra das en tu falda
Al peregrino, con arrullo de amor.
Muestras erguido e imponente
Tu fortaleza y tu valor;
Mas cual tu secreto, para nunca doblegar?
Ante los vendavales que el cielo te ha de azotar;
Con sabiduría y humildad,
De la borrasca te dejas llevar,
Das gusto al enfurecido viento,
Hasta que se canse de soplar,
Para erguirte nuevamente,
Más robusto, más imponente,
Más brioso y más audaz.
Vigilante desde lo alto has de observar;
Mas, cual tu secreto, para saber cuándo callar
y cuándo gritar?
Observas del mundo, su belleza y su maldad;
Miras al que asalta entre las sombras,
Al que huye,
Al que esconde su puñal;
Ves al caminante cansado,
Que en tu raíz hace cabecera y sueña con regresar.
Tu entrecejo retorcido es la maldad
Que has tenido que presenciar;
En tu madero has visto
Injusticias, abusos, torturas, ansia de matar;
Por tanta iniquidad,
Veo lágrimas secas de tronco brotar.
Tu silencio no otorga!
Es tu forma de denunciar!
Pero, dime, árbol amigo,
Cual tu secreto para tanta bondad?
Dar fruto, cobijo y sustento
A quien te trata con crueldad,
Que en tus ramas los niños se columpien, y aprendan a soñar
Y extiendes tus brazos para abrazar
Al Dios mismo, que quiso en tu cruz
Mostrarnos su amor, y su vida ofrendar.
Quizás árbol amigo,
La sabiduría,
La tenacidad
Y el valor
Que muestras vos;
No lo aprendiste de nadie,
Sino te impuso el mismo creador.
Quizás árbol amigo,
Sois prueba viva,
De que existe Dios!!
Jaime V. Altamirano MD., MPH.,