Henry Willian Zapata Palomino
Perú, 1973. Estudios en Educación y Ciencias Humanas en la especialidad de Historia y Geografía de la Universidad Nacional Federico Villarreal, ha publicado dos poemarios: “El cuerpo del amor” (2003) y “Yuyaykuna: recuerdos de Ayacucho” (2007); y un texto de Historia del Perú Pre Incaico (2006) Promotor cultural y director de la ONG EDUCRÍTICA, con quien ha dirigido el programa internacional “Deliberating in a democracy in the americas” para Perú. Ha participado en congresos internacionales en Lima, Denver, Chicago y Los Ángeles.
RECUERDOS
Si tú quieres,
Contigo, yo miro hacia atrás
para que vuelvas a recordar
esas noches tristes y algo más.
Si quieres,
te seco la cara mi yana ñahuicha
chacchamos coca juntitos en cada tarde,
gritamos fuerte ¡te quiero mucho taytay!
¡te llevamos en nuestro corazón, papallay!.
Si tú quieres,
yo cojo mi charanguito para silbar con el viento,
llamamos a esa paisana que acompaña nuestros recuerdos para que acompase la lluvia de tus ojitos.
Lo que tú quieras, si me lo pides,
pero no me digas que tu memoria se acabó
y que ya no recuerdas
cómo cerraron sus ojos, nuestros viejitos.
Lo que tú quieras,
yo te consiento,
pero que olvides a nuestros muertos,
jamás.
DESEOS PROFANOS
Hoy, yo quisiera
jugar con tus cabellos,
llevarte entre mis hombros por las punas,
oler tu cuerpo de hierbas.
Hoy, yo quisiera
hacerte madre de mis alegrías,
madre de todas mis ironías,
madre de mis hijos
(de aquellos que nunca tuvimos).
Hoy, yo quisiera
acaso tenerte un solo instante
para irme contigo de este mundo
callado y sin testigos.
Hoy, yo quisiera muchas cosas,
pero hace tantos años que no te veo,
tantos años que esas manchas rojas
te arrancaron de mi sendero,
éste que hoy te aguarda
cubierto de soledad.
DANZANTE
Esta noche, ayacuchana,
me han impactado tus encantos,
tus movimientos, tus coqueteos.
Qué dulce sonrisa
brota de tus labios al bailar,
moviendo las polleras con tu brisa,
con esa brisa suave al zapatear.
Qué delicadas manos
moviéndose al compás del huayno
que entonan mis hermanos ayacuchanos.
Esta noche, ayacuchana,
te sufro con las risas, te sufro con los llantos
de los deseos más profanos.
Esta noche, ayacuchana,
te sufro porque aun siento el dolor
de todos los palos que cerraron los ojos, nuestros ojos,
los de mi pueblo, los de mi gente,
los ojos de mi ayacuchana, los ojos de mi soledad.
FIDELIDAD
Ay torcacita,
por qué te tengo que olvidar,
por qué tengo que arrancarte de mi soledad,
de este mi triste corazón.
Ay torcacita,
por qué me tengo que marchar,
por qué tengo que partir de este mundo
en la que tantas cosas nos pasaron.
Ay torcacita,
sólo déjame enterrar
a todos los hijos que hoy me hacen falta
y que no te pudieron amar.
Ay torcacita,
ayúdame a morir a tu lado
para acompañarte palomitay, para acompañarte,
para no regresar, para no volver
a esta soledad.
FUENTE:
ZAPATA PALOMINO, Henry (2007) YUYAYKUNA: recuerdos de Ayacucho. Naylamp ediciones. Lima.