Beatriz Muñoz Morales
Beatriz Muñoz Morales, nací en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, capital del Estado de Chiapas en la República Méxicana. Soy hija única de mis padres Felipe Muñoz Morales, quién murió dos meses antes de nacer yo e Isabel Morales hija natural de Don Gustavo López Gutiérrez, premio Chiapas en Letras, curiosamente en el año 1961 en que nací yo. Tengo 6 medios hermanos. Mi familia ha sido de escasos recuerdos económicos pero rica en ego y fantasía, razón por las cuales no he sido muy consiente de la escacez y he sido feliz y agradecida, pero también romántica y dramática. Crecí entre los gritos y malos tratos de mi abuela materna y el abandono de mi madre; con el deseo de conocer a mi abuela paterna quién se hacía presente en mi vida en cada Navidad en la forma de una caja de cartón llena de juguetes y ropa para mí. Desde los 14 años he trabajado para sostenerme, en diversos empleos, desde despachadora de pan hasta sobrecargo, a pesar de mi estatura, en una línea local, pasando por niñera de una familia de abolengo de mi ciudad, empleada de gobierno,vendedora de cosméticos, actríz, de telenovela y película, etc. En1987 la Universidad de Toluca publica mi plaquett de Cuentos en Prosa "La Diadema de Esmeraldas" que escribí inspirada en mi madre y mi abuela. Desde entonces escribo,cuento y poesía,la poesía tomó mucha importancia para mí gracias al escritor Manuel Cañas Domínguez, ya fallecido, con quién estuve casada por 20 años y con quién procreamos 4 hijos, tres varones y una niña. Es en mi viudez que retomo las letras y pasó a formar parte de los grupos literarios :Décima Musa, escritores Tores y Seminario de Cultura. Actualmente sigo escribiendo y me desempeño como madre, instructora de yoga, tallerista y persona que ama la vida y a mis compañeros de viaje en ésta travesía que es la existencia. En cuanto a lo académico, no terminé la Licenciatura en Letras pero terminé el diplomado de Auxiliar de Educadora y estoy de contínuo en el sorprendente descubrimiento de quién soy. Soy feliz.
La tarde cae
La tarde cae
como terciopelo
evoca la suavidad de tu cuerpo
me recuesto en el amoroso rosa de la hamaca
y entrecierro los ojos
mientras la lluvia recién parida
trae los olores de la tierra.
Aspiro
y del recuerdo en mi memoria
viene el ácido olor de tu sexo
y me endulza la boca
sonrío
me parece escuchar tu gemido
cuando inquieta y deseosa
muerdo tu glande suave y púrpura.
La tarde envejece
me acurruco en sus brazos flácidos
después de alcanzar juntos el éxtasis
después de regar mi cuerpo
con su lluvia de fuego
que voraz engulle
todo vestigio de tí.
En homenaje a Dolores Castro Varela. Revista"Cantos sin Fronteras" núm. 2 Editada por el Gobierno de Chiapas e Instituciones Educativas del Estado. Página. 60.
Fe
"Es pués la fe la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve" Hebreos 11:1
Las nubes sangrantes
ocultan el dolor,
los gritos marcan los pasos
de aquellos que llevan la paz.
Es tiempo de guerra.
En el corazón de una niña
las dudas despiertan,
el camino de piedras
da paso a las hormigas.
¿Dónde está Dios?
El vestido azul brilla
a la luz del sol,
ojos inocentes descubren
el secreto del alma
las manitas empuñadas
llevan un tesoro
siembran la semilla,
la que ha de dar vida.
Su sonrisa delata el hallazgo.
En homenaje a Rosario Castellanos, en la RevistaCantos sin Fronteras número uno página 54, Editada por el Gobierno de Chiapas y diversas Instituciones Educativas del Estado.
Rosario
Rosa de los vientos
tu corazón germinando:
se quedó vacío.
Marcaste senderos con tus palabras
¡oh, corazón inhumano
lampazo suavizado ante tanta ternura,
jamás encendido ante tal pasión!
Rosario de palabras de amor has heredado,
palabras repetidas hasta la tristeza
hasta qué un acto estúpido
puso fin, no podría haber sido de otra manera
o seguirías hablando y hablando.
Mujer como tú
desgarrada hasta el alma, grito desesperada
en la oscuridad del desamor,
espero a la luna
para rondar sola
solamente para vagar en esta muerte.
¿Porqué tanto dolor estrujado en el vientre .
¡Quiero dar a luz el olvido
y sólo logro despedazarme!
Hermana de dolores
¡Ven!
Te invito ésta noche.
¡Bailemos y riamos
que contra lo imposible
nada mejor que la risa y la locura.