LUZ ELENA SEPÙLVEDA JIMÈNEZ
Nació en Itagüí Antioquia (Colombiana) Socióloga, Magister en Educación y Especialista en Docencia Universitaria; Poeta, Escritora y Narradora
Ha sido docente en primaria y secundaria tanto en Urabá como en Medellín. En diferentes instituciones Universitarias ha trabajado la cátedra de Investigación y asesoría de proyectos de grado en las Tecnologías del Pascual Bravo, Escuela de Administración Pública, Jaime Isaza Cadavid y en la universidad de Medellín donde ha tejido con los estudiantes la pasión por el caminar en los diferentes entornos sociales, económicos, políticos y culturales que hemos vivido los colombianos en las últimas décadas. En cuanto al arte los ha sensibilizado dándolos elementos en la búsqueda de nuevas alternativas en la construcción de sus perfiles laborales. Hizo un arduo trabajo con la Secretaría de Desarrollo Comunitario en las comunas de Medellín
Desde hace varios años ha plasmado sus poemas en periódicos del país; como el Heraldo de Barranquilla y el Pueblo de Cali donde se inicia a en su proceso literario de la mano de Borges, el cual tuvo la oportunidad de conocerlo en su visita a Medellín; asistiendo al homenaje que en ese entonces le rindiera la alcaldía y demás foros programados en su estadía. A partir del momento, mi cotidianidad se cobija con el ropaje de escritores, poetas Nacionales y Universales
He participado con Lecturas de Poemas en algunos Encuentros de Poesía de Mujeres Poetas de Antioquia, Poesía por la paz y algunos de Roldanillo Valle y en el Cuarto Encuentro de la Palabra en el Valle del Cauca; Además ha leído en algunos sitios de su ciudad y municipios de su Departamento. Hizo el lanzamiento de su libro “Un alma hecha paisaje “ en la Academia de letras de New Deli (India) y posteriormente en la biblioteca de Norwalk (USA) Y como homenaje al día internacional día la Poesía lo hizo en Medellín
Sus poemas han sido publicados al Inglés en varias revistas, periódicos y en algunas antologías Nacionales e Internacionales. Tiene dos libros inéditos: “Caminante “y “Embriagada de Mundos”
PIEDRA
Asfixiada
saltas hacia el océano aireado de tu celda
te mueves en la fiesta del deseo
Danzas desde abajo hacia arriba
ahogándote
en las espumas de mi mar
Eres
saltarina que brotas como una gema
en el fogueo de la mudez donde te asomas
Jugosa a veces te mueves
y en otros momentos
te aquietas
Pero siempre estás ahí en tu silencio
a la espera de flotar
en el polvorín de tu desierto
piedra que no es piedra
Siente
escupe lentamente
en los musgos boscosos
Avizora al sumergirse en el cañón que la golpea
estropeándose en alerta una y otra vez hasta agotarse
y dejarla sórdida en la playa
donde solo se escucha
el trinar de las mirlas
y el tejer de las loras en zumbidos estremecedores
A la mira de cuerpos flojos batidos
en arenales sueltos a la espera del desahogo
Florece
al llegar el alba
estirándose sin frenos hasta alisarse
Frisando escamas que se esponjan en el laberinto ciego
de un recorrido que pierde su rumbo
en la tormenta de un amanecer que explota
Bailarina
derramándose en su piel exaltada
ventilando calor
en una atmósfera clara
Al cobijo de unos cuerpos que se pierden al caer de nuevo
COLMENAS
arrumados al son de los delirios
donde sus mentes se mecen
en soledades y amarguras
alucinados
al margen de una sociedad que los arrincona
aislándolos en la indiferencia
como basuras
se mueven día y noche
por las sombras de las ciudades
hambreados sonámbulos distraídos
nadie los escucha
naufragan en su mundo
deliran fantasean rebuscan
calaveras somnolientas
al fuego frío aire
destruyèndosen
como comejenes en montoneras
al saboreo de paladares
ardidos en gargantas lisas
mientras el humo vuela
KHAYURAHO ENCENDIDO
Los maharás consideraban
que poseer una mujer blanca era
símbolo de gran lujo y exótico esplendor
Javier Moro
Revoltijo de cuerpos al trote
forjando cortejos a templos celestiales
de mármol con resaltes jades y circones
Relieves de claveles amarillos
y fragancias espumosas
sobre piedras pasmosas de murallas mudas
Maharás y princesas danzarines
en espejos colosales entre muros y paredes audaces
Alfombras de símbolos fulgurosos en la oscuridad
Musas con saris translúcidos vibran en odiseas fogosas
del Kamasutra encendido con cenefas aterciopeladas
Mientras campo de guirnaldas y sonajeras al viento
reposan
en Khayuraho ardiente
de siluetas
al frenesí