CARLOS ARTURO GUERRA HERNÁNDEZ
Nacido en Valdivia Antioquia, el 12 de Mayo de 1955. Estudios realizados allí, de primaria y hasta 4 de Bachillerato –Hoy 9°- . Bachiller Académico del Liceo San Luis de Yarumal 1976, Técnico en saneamiento Ambiental de la Facultad Nacional de Salud Pública de la U. De A. 1981. Residente en la Unión desde 1982 – tierra natal pudiéramos decir ya -, casado con Doña Irma Inés Osorio, con quien tiene su único hijo Carlos Andrés.
Pasatiempo favorito: Escribir desde los 17 años de edad, a raíz de un enamoramiento de adolescente. Se cuentan más de 280 poemas; colección denominada “Paisajes en el alma”, participando con ellos, en festivales y concursos de poesía en la Unión, el Carmen de Viboral y va por ti Medellín y en el festival de poesía Poetas sin Voz en Santa Rosa de Osos; con los Seudónimos: Circa, Barón de Nieve; organizador del X festival de Poesía inédita” PALABRA VIVA Y SENTIMIENTO” en el Municipio de la Unión, noviembre de 2013.
Este pasatiempo, fue utilizado también para ayudar al desempeño de las funciones como Vacunador y Promotor de Saneamiento ambiental de la Secretaria Seccional de Salud de Antioquia, de 1977 a 1996. En los Municipios de: Yalí, el Carmen de Viboral, Sonsón, la Unión, Puerto triunfo en Antioquia y en el municipio de Córdoba en el Quindío. Asesor de Acueductos Veredales en el Municipio de la Unión, 2002- 2003.
Actualmente: Miembro del consejo Municipal de cultura de la Unión, participante en la segunda convocatoria en Abril de 2013 candidato al consejo Dptal de cultura en el área de Literatura. Director Actual y cofundador del Grupo “Café Literario Unitense” de la Casa de la Cultura Félix María Restrepo L. De la Unión en 2012. Algunos poemas se encuentran en el primer libro de poetas y poetizas Unitenses, Publicado por el Municipio de la unión en 2008.
PORQUÉ MI NIÑA
Carlos Arturo Guerra Hernández
Porqué te empeñas mi niña,
En mostrar carácter fuerte;
Porque, mírate a un espejo
Y este me da la razón…
Con tu ceñito fruncido,
Restas belleza a tu rostro,
Muestras cara de amargura,
De tristeza y más pesares.
Con tu mirada sonriente
Y radiante de alegría,
Te ves bella, dulce y tierna
provocando contemplarte.
Lo lleva a uno a mirarte
Y contigo a platicar
Porque, así abres las puertas
Para entrar en amistad,
El tiempo se vuelve espuma
Con esta forma de ser.
Y
Más no te ves tan bella
con el sabor alimón
en tu rostro reflejado
mirando tan solamente
o muy lacónicamente,
con dureza contestando
con frialdad cualquier pregunta…
mas esto quita el agrado,
De contigo estar preciosa
Tornándose eternidad,
El rato que por cualquier causa,
Haya que estar junto a ti.
Entonces…
Mira mi niña
La vida es más amena
Y
Hermosa también lozana,
Atractiva y agradable
Se te ve cuando sonrientes
Se ven tus carmesí labios
Y tu carita de rosa,
Esparce con brillantez
Rayos de alegría y luz
Para quien esté a tu lado,
Haciéndote más amada
Apreciada y atrayente,
Delicada cual tu esencia.
CIRCA (Seudónimo)
DESCONCIERTO
Carlos Arturo Guerra Hernández
Una velada de media noche,
De olor a lluvia, serena y fresca;
Había en mi alma un gran derroche,
De poesía como una fiesta.
Sentía en mi mente que afluía,
Tan espontáneas las palabras;
Formando versos y poesías,
Como cuando mi alma me habla.
Todas las plantas se ven tan bellas
Y una lunita se ve nacer…
Acompañada de mil estrellas,
Y de presagios para llover.
Todo era así, como un gran misterio
En el paisaje de este mundo;
Algo muy tierno, algo muy serio,
Do. Corría el tiempo como sin rumbo.
Corría el tiempo… se detenía,
Toda esta noche era incertidumbre,
Allá a lo lejos se percibía,
Casi apagando una tenue lumbre.
Se oscurecía, la luz volvía…
Tronaba mucho y relampagueaba
Ratos de gran pesar se sentía,
Luego, la calma volvía y reinaba.
Había ratos de buen brisar…
Que a las palmeras suave mecía
Había instantes que sin pensar,
El vientesillo se detenía.
Así paso esto, por muchas horas…
Con cambios bruscos…suave sereno
Había tristeza y alegría en la flora,
Hasta empezar a caer invierno.
CIRCA (Seudónimo)
PORQUE TE AMO COLOMBIA
Carlos Arturo Guerra Hernández
Soy colombiano de nacimiento...
Nacido en las montañas andinas
En un pequeño pueblo Antioqueño,
De bellos valles, lindas colinas.
Soy colombiano y no me avergüenzo
Soy colombiano y me lleno el alma;
Pidiendo a Dios en todos mis rezos,
Para mi patria completa calma.
Yo he querido mucho mi campo
Pues, campesino soy a conciencia;
Por eso vivo extrañando tanto,
La paz, que se nos tornó en violencia.
De la libertad... soy muy amante.
Detesto el uso de la violencia
Prefiero Dios... yo mejor clamarte,
Para que desarmes nuestras conciencias.
En mi país hay lo que se quiera,
Yo lo confirmo con toda el alma;
Bellos paisajes, mil cosas buenas,
Que tornan penas en esperanzas.
¡Colombia!... tú aun sigues siendo:
La tierra bella de mis abuelos,
La alegría de mis años tiernos,
Y verte en paz, por siempre es mi anhelo.
CIRCA (Seudónimo)
LAS TARDES DEL MAGDALENA
Curioseando La belleza,
de una cálida tarde…
Llena de misterio mi compadre,
orillas del magdalena.
Es una tarde de junio…
de calor e inmenso sol
Que convida al amor,
al hablarle casi a uno.
Aunque así fuera ese día,
llegándose ya la noche…
Se sentía un gran derroche,
de canción y poesía.
Todo eso invita a cantar,
al ver la playa arenosa
Y al frente, fresca y hermosa,
una flor en un rosal.
Se ve hermoso el horizonte,
donde el sol tiene su cuna…
De donde observa a la luna,
radiante salir del monte.
Una tarde siempre llena,
de altas temperaturas…
Donde poco la ternura,
mira al río magdalena.
Allí siempre la pasión,
y un amor desordenado…
Todito lo ha colmado,
y ha cundido el corazón.
Ese río Magdalena…
que un día a nuestros ancestros,
Les alegraba el momento,
les ahuyentaba sus penas.
Hoy a éste, la tristeza…
Día a día más lo atormenta,
Al ver la terrible afrenta,
que le quita su belleza.
Lo hermoso de sus paisajes…
No se observa casi ya;
sólo ruina y soledad,
lo acompañan en sus viajes.
A éste, hoy sólo le llegan…
Las gentes a trabajar
Para conseguir el pan,
que aun muy poco les queda.
Convertido en basurero,
y en un alcantarillado;
Donde todo lo usado,
va a para allí en su seno.
¡Mira río! Hoy ya no es antes,
en tiempo de los abuelos…
Que todo su gran anhelo,
era vivir para amarte.
Hoy importa sólo ya…
Derivar de ti el sustento,
Para vivir un momento…
En la vida nada más.
No importa tu belleza,
no interesa que tú sufras;
Sino, que a la gente suplas,
a costa de tu tristeza.
A costa de tu orfandad,
y hasta quizás de tu muerte,
Con todo desecho inerte,
que a ti siempre arrojarán.
En tus hermosas orillas,
moles grandes de cemento,
Se ven como un portento,
en cambio de tus barquillas.
Hoy en tus playas hermosas,
palos y grandes armarios…
Fabrican ya tu calvario,
y ocultan las mariposas.
Esas lindas avecillas,
ni las garzas de colores;
Nos muestran ya sus amores,
ni nos brindan sus delicias.