Roxana Torres Neira
Roxana Torres Neira, nació en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, en 1963. Es poeta y narradora. Es miembro de la Red Mundial de Escritores en Español y de la Sociedad Argentina de Escritores. Asistió a varios talleres literarios y fue distinguida en concursos nacionales e internacionales. Su obra integra diversas Antologías de poesía y cuento argentina y latinoamericana, a saber: Los Nuevos Escritores Latinoamericanos, Editorial Ser, Buenos Aires, Argentina, 2004; Castillos de Sueños, Editorial La Torre, Santiago del Estero, Argentina, 2005; Paseo en verso, Editorial Pasos en la Azotea, Querétaro, México, marzo de 2005; Voces Eternas, Editorial Dunken, Buenos Aires, Argentina, 2006; A Puro Cuento, Editorial Mis Escritos, Buenos Aires, Argentina, 2007; Desdénes, Editorial Colisión libros, Buenos Aires, Argentina, 2008; Wanderungen, Büchernarr Literatur, 2009 y Borges Cortázar Ad Litteram, Colisión libros, Buenos Aires, Argentina, 2010.
Entre sus libros publicados se encuentran: De las bestias que me acosan (2008), Cuentos Rojos (2010) y 300 km (2010), a pesar de lo cual gran parte de su trabajo literario permanece aún inédito.
DE ESTA NOCHE, DE LA BASURA Y DE DIOS
Necesité mover mi cuerpo,
sacarlo a la calle.
Esta noche tiene mucho,
como cualquier noche.
Desde este tronco,
al costado del parque,
se ve todo lo visible
y lo no visible.
Una hormiga lleva a cuestas
un pedazo de algo
que alguna vez fue un todo;
un hombre tiene una mirada
que alguna vez fue un todo.
Colapsa esta noche
o los que respiramos en ella.
Todo se mueve en cámara lenta
pero los pájaros corren
a esconderse,
no sé bien si de la oscuridad
o de nosotros;
en la basura hay ruido
siempre hay ruido,
el hambre tiene arcadas
pero traga.
Empiezo a caminar
para liberar estrógeno,
tan solo dos cuadras
y todo cambia tanto,
en esta calle
la basura es silenciosa,
las luces potentes
y no hay insectos reales,
apenas burdos imitadores.
La noche de esta cuadra
parece día,
la oscuridad por acá
tiene la entrada prohibida
y los ojos
la mirada dibujada.
Yo sigo buscando a dios
y se me ocurre
que no miro hacia el lugar indicado
porque siempre caigo
en los mismos ojos
en las mismas basuras
en las mismas pisadas,
sucias, vacías, pobres.
Y me respondo yo misma:
Dios no está, no vino a esta cuadra,
ni a este barrio
ni a esta vida.
Y me vuelvo a casa
más callada, un poco más lenta,
como esperando que me alcance,
se me adelante y me muestre otra cara
que la que veo todos los días.
Me siento en el mismo tronco
y veo a la misma hormiga
un poco más adelantada,
y al hombre,
el mismo hombre,
con el mismo pedazo de mirada
pero que ahora está gris.
Yo me quedo quieta
temiendo por mi todo,
sin atreverme a revisar
mis pedazos,
porque no puedo recordar
si le di alguno a la hormiga
o al hombre
que ya no están visibles.
AMOR
Hoy voy a hablar de amor:
sin sangre, sin sentidos, sin orgasmos,
amor desesperado, amor en ruinas,
amor legalizado por la rutina de los besos,
violado por las mentiras de la eternidad;
amor que lame el alma hasta desaparecerla,
amor sin amor con amor,
amor con sudor sin pasión con placenta,
amor sin labios con besos sin saliva,
amor con olor sin piel con lengua,
amor con punto sin coma con asterisco,
amor con guerra sin paz con pausa,
amor sin mujer sin hombre sin protesta.
Voy a hablar de amor aunque sea cursi
y empalague los ojos del hipócrita,
del que duerme, del que espera.
Voy a hablar de amor
para salvar cuatro letras embarradas de polvo,
con saliva, con esperma, con rutina,
armarlas en el aire, darlas vuelta.
Amor te nombro, te siento, te sacudo,
amor que es uno solo, retorcido, entero,
voy a gritar amor a las pieles sordas,
a las bocas secas, a los ojos vírgenes.
Apilar amor para que sea alto,
beber amor hasta escupirlo,
correr amor para ser libre,
morir amor, enterrar amor, resucitar amor,
hablar de amor y punto.
Porque el amor me obliga a pronunciarlo:
aplasta mi pecho como si fuera piedra
para que largue todo lo que tengo
en el estómago, en el tórax, en el esternón.
Hoy voy a hablar de amor para todos:
los de edad media, los mendigos,
los de cabellos largos, los pulgosos,
los que juntan años en la ingle,
los que sienten nauseas ante el verbo,
los muertos, los ciegos, los nonatos;
y sería bueno que todos oigan
porque para sordo
ya está el mundo.
EXILIO
“…explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome…”
Alejandra Pizarnik
El aire me hace doler la nariz
eso quiere decir que está empezando junio,
y el exilio en prolijas bandas de los pájaros;
aureolas acuosas en el cielo nocturno,
olor a tortas de cacao amargo
escapando por las ventanas
a la hora de la siesta.
No estoy en este invierno prepotente
ni en la cocina
ni en los genes de mi hija.
Cómo decir que no hay motivos
que me impidan obtener calor
de cualquier cuerpo
que se quiera meter a mi cama.
Cómo explicar que no es plagio
decir
que un barco partió de mí
llevándome.
COMO EN WALKING AROUND
Un mostrador se suma a otro mostrador
en el costado despoblado de la vidriera,
las luces de la calle sólo sirven
para que vea el perfil sonriente
de los pibes que se juntan en la puerta,
toman cerveza, fuman, hablan fuerte.
Una mujer me pregunta de qué está hecho el pan
mientras otra me cuenta la historia
de su rodilla hecha añicos por los años,
le doy la tintura madre de uña de gato
y sonrío a medias,
siempre fui buena para expresarme
de acuerdo a las circunstancias;
me pregunto si hoy
alguien me pedirá el castaño de la india
que el proveedor se olvidó de dejarme.
Sale una y entra otra llorando
porque hace ocho meses murió su marido,
mientras habla, pienso en el antibiótico
que tengo que inyectarle a la tortuga,
en envolver las tartas que dejé sobre la mesada
para que se enfríen,
en sacar la basura antes de las nueve,
pienso en si se me pasará el dolor de pies
para cuando llegue la hora de hacer el amor,
pienso en el walking around de Neruda
y miro la puerta, cualquier puerta,
que me saque las ganas de decir
“sucede que me canso de ser hombre”.