Carlos Soto Jaña
Chile 1969. Nace y vive en Santiago. Contador auditor. Trabaja en la Corporación Nacional Forestal en el área de finanzas. Desde joven se ha inclinado por el arte de la palabra y de otras disciplinas artísticas como la música y la pintura. Su primer libro "Sueños Eternos" es editado en 2014 y prepara su segundo libro de poemas que espera poder presentar en el año 2015.
Manantiales
Manantiales azules
Brotaron de tus ojos
En una fría mañana
Escarchada y gris.
Cuando el mar besaba
Con dulzura a la arena
Y el rocío mojaba
Tu pelo y tu cara.
En ese triste momento
Me pediste que te abrazara
y que en esta vida
Nunca más, sola te dejara
Tus lágrimas azules
Rodaron por tus mejillas
Y convertidas en cristal
Se fundieron en la arena.
Pétalos del alma
Me iré buscando paz
A mi mundo interior
Sin el brillo de tus ojos
Ni el sonido de tu voz.
Caminare sin volver la vista
Para no ver el desengaño
Ni las heridas que dejaste
En este corazón sangrado.
Volare los universos
De mis sueños más lejanos
Donde no me alcancen tus pasos
Ni tu perfume, ni tus labios.
Dejare en cada trazo
Lágrimas y desencantos
Rotos pétalos del alma
Tan de golpe, deshojados.
Cantare con cada acorde
La desdicha de mi llanto
Por que nunca me quisiste,
Por haberte amado tanto
Rogare al dios eterno
Con plegarias sin cansancio
Para que en toda tu vida
Nunca nadie te haga daño.
Noche de Eterna Niebla
Surque la noche del firmamento
Montado en un corcel de alas rotas
Y en blanca espuma y eterna niebla
Mi búsqueda resulto infructuosa.
Atravesé el tiempo del silencio
Siguiendo rastros de mariposas
Dejando lámparas encendidas
Para que no te sintieras sola.
Fui hasta los pueblos del infinito
Y recorrí mil mundos distintos
De todos ellos te habías ido
Solo me habías dejado abismos.
Le pregunte a las caracolas
Si conocían los laberintos
Que iluminaron tus lindos ojos
Donde se esconde tu paraíso.
Nada contestaron y se marcharon
Hablándole en secreto a la luna
Mientras se acercaba la aurora
Desvaneciéndose entre la bruma.