Maximiliano Araya Carrasco.
Nací en Santiago de Chile, pero crecí en la ciudad de Valparaíso.
En estos momentos estoy esperando lanzar mi primer libro de aventuras, pero una de las cosas que más estoy realizando es la escritura de poemas o pensamientos, en realidad estoy recién en esto y espero que aprenda cada día más de aquellos que ...
Maximiliano Araya Carrasco.
Nací en Santiago de Chile, pero crecí en la ciudad de Valparaíso.
En estos momentos estoy esperando lanzar mi primer libro de aventuras, pero una de las cosas que más estoy realizando es la escritura de poemas o pensamientos, en realidad estoy recién en esto y espero que aprenda cada día más de aquellos que saben más que mi. Lo que más me anima a escribir es compartir.
Palabras.
Hola mi amor, ayer quise escribirle una nota, pero las palabras no salían de mi mente, trate de buscar en otra ligar algo para escribirle, pero no encontré nada como para usted.
Mire nuestro pasado, tratando de encontrar el lugar preciso donde te falle, pero tampoco encontré nada que me indicara la verdad, busque en cada rincón de mi corazón, pero nada había para decirte.
Tan solo me deje llevar por la pluma y tu bello recuerdo, solo allí entendí tu distanciamiento de mi vida, el problema no era tuyo ni mío, sino del silencio que lleno nuestras vidas, en donde la pasión y la soledad minaron nuestras amor.
Pero aun te amo, solo necesito que regreses junto a mí, para reencontrarnos nuevamente con una vieja pasión de nuestra juventud casi olvidada, te amo.
Esperare.
Esperare solo por ti, mi gran amor, aunque los huesos se sequen dentro de mí y a pesar de aquello aun habrá esperanza de volverte a ver, y que de cada manantiales de mi interior de mi pobre corazón, que gime por una nueva oportunidad de recibir tu amor.
Esperare aun sabiendo que mi gran error fue no haber cayado a tiempo, dejando que las palabras fluyeran de un corazón iracundo, por mi falso machismo, frente a tu fortaleza minando el amor que tu sentías por mí.
Esperare en el mar de mil mujeres, pero ninguna como tú, ninguna de ellas podrá llenar el vacío que quedo después de tu partida, creyendo que volverías a tiempo, pero no fue así y me deje llevar por mi falso orgullo frente a tu gran amor.
Esperare allí donde me dejaste, sumido en la pena y el dolor, aquel que desgarra cada parte de mi ser, por ti seré un mendigo de tu perdón, y seguiré mirando a través de la ventana de la que fue nuestro nidito de amor y que hoy esta vacio, aunque me encuentre yo.
Esperare aunque tú no lo creas, hasta que despunte el alba, aunque el sueño sea mi peor enemigo, te seguiré esperando en cada rincón del mundo, en cada lugar donde paseamos nuestro amor, para oler al aroma que dejaste a través de tu besos apasionados, como un regalo solo para mí.
Esperare hasta que llegues, solo quiero que me dejes destilar mi gran dolor de haberte perdido, mi amada, mi otro yo, mi ayuda idónea, sin ti mi mundo es gris, como la peor noche de invierno, solo llegar para iluminar todo mi ser.
Esperare solo es una pesadilla en carne viva, pero quiero despertar a otra realidad, en donde pueda disfrutar como en tiempos pasados, cuando éramos uno solo y en donde nada hacía presagiar lo que vendría después, la desarraigar de nuestras vidas el amor.
Esperare solo por ti, no quiero que otra voz me consuele, y que otra mano me guie en pos de tu amor, si tengo que dejar atrás la vida antigua para recuperar tu amor, así lo hare, pero con tu sabiduría y amor lo lograre, mi dulce enamorada.
Esperare lo que sea necesario, y para eso necesito desaprender lo aprendido a través de mis errores, para así aprender que el dolor es parte del amor, y que el perdón es parte de dos seres que se amaron, y la reconciliación es la rueda que mueve los engranajes de mi vida en pos de ti mi amada.
Cuando.