Mar
te huelo lejano, indiferente,
no te arrasa como a mí el deseo …
eres playa ondeante que me refresca
cálido viento que me estremece,
me tiro en tus olas, me dejo viajar
floto hasta tu boca, te sorbo, te destilo…
te hago una promesa, un futuro
nuestro, sólo tuyo y mío…
Envidia
La escucho, se sonroja,
sus pechos se llenan de amantes caricias
y yo suspiro, me estremezco, vana…
Sin nada.
No hay viento que alborote mi pelo
ni noche que me arrastra hasta
el faro aquel, sólo tengo un beso desprendido…
Calmo, viejo de esperar, una travesía perdida,
Inundada, siempre planteada,
jamás concebida.
La veo, sus mejillas en grana,
sus pechos colmos, fecundos, bendecidos..
Su sonrisa en quilates, su boca mordida,
y yo, y yo así, tan vacía…
Me desbordo, me despido, ni un solo quejido
ni ante tu ausencia, ni ante desconocidos,
toso, me desgarro, me toco en silencio…
y recuerdo tus manos, tus labios, todo lo que
un día fue mi bien, ahora, desaparecido.
Tinta de mujer
Hoy quiero escribir
hasta empaparme de letras,
que mi aliento huela a vocales
y mi cuerpo traspire verbos;
Quiero de los sutiles amantes
no de los densos egoístas,
más bien de los que aman la vida,
y se cortejan siempre
al aparo de la poesía;
Mis letras serán de colores,
predominando el azul y el violeta,
que, aclaro, no será por no tener fuego
sino por ser tímida y discreta;
Para mostrar a mi amado
con todo su brillantez,
de dorado me adornare,
junto con madreselva y salmón.
Para pintar mi oración
nada como mi cálido amarillo,
que con motas de fe,
y tenues rallos de membrillo,
intensificará mi pasión
por la luz de lo divino;
Y si crees que me olvidado de ti
piénsalo otra vez dulce recuerdo,
pues tu negrura servirá de satín
para emularte, con frío hielo…