Adriana Reyes Muñoz (Bogotá, Colombia, 1966). Nació un día de sol en la fría Bogotá. La espiritualidad y el arte han sido su razón y su manera de percibir la vida. Realiza un proyecto llamado “Semillero Tierra Nueva” donde propone “El Arte Sana”, como una herramienta pedagógica.
Dramaturga de obras como: “Indomi ...
Adriana Reyes Muñoz (Bogotá, Colombia, 1966). Nació un día de sol en la fría Bogotá. La espiritualidad y el arte han sido su razón y su manera de percibir la vida. Realiza un proyecto llamado “Semillero Tierra Nueva” donde propone “El Arte Sana”, como una herramienta pedagógica.
Dramaturga de obras como: “Indominio humano”, “La memoria” (Homenaje Bicentenario), “La Casa Pintada”, “Gaitano y la Virgen del Carmen”; estas últimas, fueron puestas en escena y dirigidas en la ciudad de Valledupar Cesar, en la biblioteca Rafael Carrillo, en Aguachica Cesar, y en el municipio de El Socorro, en el teatro Manuela Beltrán. Participó con un “Performance” llamado “Catarsis en las Rondas Literarias en Agua Chica Cesar” con el grupo de teatro “Tierra Nueva” y el grupo de teatro “Alemonia” de la Universidad Libre Seccional- Socorro
Efectuó la puesta en escena de dos comedias del famoso dramaturgo, suegras bárbaras, “Un mal día” de Hugo Daniel Marcos, en el teatro Manuel Beltrán y en el Auditorio Administrativo de la Universidad Libre, con el grupo de teatro “Alemonia”.
Realiza una propuesta llamada, Cuentos Escénicos: “Teatreando”, “Hay ropa tendida en la cuerda”, “El río ha muerto por culpa de la mancha negra”, “El origen” (que se presentó en el “V Encuentro Universal de Escritores, Vuelven Los Comuneros”, noviembre 2011, Teatro Manuela Beltrán Socorro, Santander), “Karamawi” (Teatro Callejero).
Escritora de la novela “Más allá de la piel”, adaptada a guion de corto metraje: “Patiño en abril”
Poeta, creadora y directora del grupo de teatro “Tierra Nueva”. Participó como actriz principal en el cortometraje "No llores Jayusia", realizado en Valledupar, Cesar, y dirigido por Nina Marín Díaz.
Ha actuado en las obras “Dramaturgia, vida y obra de José A. Morales”, “La virgen”, “Grito insurrecto”, realizando el papel protagónico. Actualmente es Directora del Área de Creatividad y Proyección Social del Grupo Empresarial Ecosistema. Miembro de la junta directiva del “IV Encuentro Universal de Escritores VUELVEN LOS COMUNEROS”. Dirige el grupo de teatro “Alemonia” de la Universidad Libre seccional Socorro, y también en Instituciones Educativas, Gestora Cultural del Municipio de El Socorro, Santander. Recientemente publicó la narrativa “Josefina Rueca-Josefina Usos” en la antología LA GRAN AVENTURA POÉTICA DE LA VIDA, San Salvador, El Salvador. Los últimos años de su vida han transcurrido en el oficio hermoso de ser mamá y en la labor de poder servir como Psicoorientadora.
ARAÑA
La luna traviesa,
juega en la arena.
Descuelgo mis pasos
la montaña silva.
Desnuda los labios,
un canto de alabanza.
¡La cría está con vida "
Jayusia
DELIRIO EN MADRUGADA
Hijos...
cielo infinito de bendiciones,
sueño hilando madrugadas.
Los deseos sin barrotes,
el azul de vuelo,
con el tiempo
la piel en los huesos.
La fortuna de tu abrigo,
los besos,
las manos,
los labios que entregamos.
La fragancia de los lirios
y tú,
..... Mi amado
Jayusia
TUYA
En madrugada
El claro de tus ojos.
En la luna
Nada es divino
nada es sagrado.
El sexo vano necesita la caricia
de la obsesión sagrada.
De la divina enfermedad
Nada es claro.
El néctar deleita,
tuya, la mañana.
Jayusia
CUANDO LA BANCA CANTA EL POEMA DANZA
Poema dedicado a la dama de las letras
Elpidia Rodríguez
Cuando la tarde suspira desando la montaña,
cuando la brisa un ave maría canta, la mesada con amor alcanza,
cuando la sazón de las palabras entre las ollas evapora memoria
en la mesa se sirve la historia adobada en versos, cuentos, y odas.
Cuando el universo conspira, una velada de sus manos blancas desliza caramelos envueltos en poemas.
Cuando asecha la maldad sobre la magia blanca, su luz empuña la verdad brotada de sus ojos mansos.
A puertas de la libertad, la dulzura de sus pies descalzos sobre la luna un verso viaja,
En su larga cabellera, una estrella un poema trenza,
Sobre la cima veo pasar el viento, con él se van los latidos que ya no están aquí.
En el parque [...] cuando una banca canta,
el poema de Elpidia danza.
Jayusia
EL ARROYO DE MARINA
Marina la loca habita en la quebrada,
desanda la montaña,
laberinto desolado.
El jueves de mañana,
los chulos descubren
basura socavada,
desintegra la palabra.
Marina fue arrollada en la quebrada,
cuentan las noticias.
El salto alucinante
ahogó el caudal de su mirada ,
se la llevó el río, gritan los vecinos.
Con la camisa de Juan
cubrieron las heridas.
Escalofrío, delirio
resuenan los tejidos,
por el hambre, por el frio
Quebrada altiva
Topo el arroyo de Marina
Jayusia
VÍCTOR JARA
Hoy que mi tierra está seca,
riega con palabras el azul del planeta.
Llueve Jara la pradera,
con verdes palabras,
las luciérnagas vuelan,
amarillo los grillos te esperan.
El mar se ha vuelto una hoguera que anida nucleares explosivos,
los asaltos dan pena.
En el campo palpita un girasol esperando a Jara,
su voz sostiene las cuerdas,
mientras la sangre cuelga de sus manos,
cubriendo los andes,
soportando el frió y el hambre.
Derrama Jara la palabra sobre el labriego ,
esperanza a sus manos heridas ,
silencia la hegemonía en América,
hay ropa tendida en la cuerda,
nadie quiere saber de ella.
En la esquina visajera,
se amontonan los hipócritas.
De pecado en pecado,
dejan miseria fresca.
Los muertos lloran la guerra,
el río agoniza
por culpa de la mancha negra.
JARA inspira
paz en la tierra.
Jayusia.
ERES DE TIERRA
Buscando la luz,
sin creer en ella.
En cada paso lento,
de comprensión sobre la vida
el letargo de la felicidad que no se asoma,
la soledad tejida, urdiendo las huellas
el poder del espíritu venciendo,
la matriz invisible que nos conecta.
Del eco salido del laberinto oscuro
de tu garganta, gime al viento
los chamizos que dejó la madrugada.
Sobre tus labios
he dejado el cántaro,
por si la noche
continúa caminando.
Juntos,
invisibles,
conectados.
siempre uno.
solo UNO.
Jayusia.
OLVIDARTE
Olvidarte significa
aceptar el tiempo pretencioso
libre de ti.
Se adinere a la piel la sombra,
carcome el aliento la niebla buscando
anidar la noche lejos de tu presencia.
Olvidarte significa salir del encierro,
que la puerta del cielo está abierta,
ver doblar la esquina en silencio.
Un mar camina por el sendero,
un colibrí vuela lejos,
el búho acompaña su vuelo.
Jayusia