Nací un veintiséis de julio de 1952 en Chihuahua, Chih. Y no di cuenta de la escritura en mi vida hasta más adelante en la vida universitaria cuando mis ensayos empezaron a gustar y las maestras y maestros empezaron a solicitarme de ayudante, así como las mismas alumnas y alumnos solicitaban que les diera mi opinión sobre teorías complejas que acabab ...
Nací un veintiséis de julio de 1952 en Chihuahua, Chih. Y no di cuenta de la escritura en mi vida hasta más adelante en la vida universitaria cuando mis ensayos empezaron a gustar y las maestras y maestros empezaron a solicitarme de ayudante, así como las mismas alumnas y alumnos solicitaban que les diera mi opinión sobre teorías complejas que acababan en la morbilidad, a sí dejé todo para vivir una experiencia única en mi juventud en la selva mexicana algunos años, continuidad del trópico latinoamericano. Me di cuenta, que no servía para cambiar pañales a pesar de haber deseado a mi hermosa descendencia con tanto amor, y haberla querido tener artista, que todo eso me minimizaba y deprimía que hasta cierto punto, me debatía en depresiones, olvidar lo demás del quehacer…; y que la vida común y corriente, civilizada de un pseudo progreso no era para nada de mi atracción. Así que no quedó más salida que continuar por el camino, que mi propio arte me mostraba, sin ver ningún crimen en ello, y al margen del sistema dominador que me expulsaba de su juego, al menos aquí en provincia, y fue así, como empecé a dedicar me a la poesía, a mi descendencia le iba dar mejor ejemplo y sobre todo a mí. Y a que habría de encontrar mis propios restos después de estar ocho años escribiendo, me anoté un éxito también único, en un concurso literario, relevante: El Premio Bellas Artes de Literatura Testimonio, 1991 con el trabajo, ahora libro agotado en sus dos ediciones anteriores: “Notas desde la Montaña” fui consciente desde el inicio del gran galardón, y la verdad, no me dio por planear editar nunca como ahora; siendo la primera mujer en ganar dicha distinción, en una enorme lista de autores hombres que rebasaba los cuarenta y pico, así que probé las miles del éxito literario después de ocho años de escribir y de centrarme en la poesía de manera especial, y de forma caótica durante doce años; escribirla sin observar normas, hasta que dieron principio a mi trabajo los talleres literarios que tomé: En la Casa de la Cultura con: Fernando Nieto Cadena durante 1978; Museo Carlos Pellicer con: Andrés González Pagés en Villahermosa Tabasco de 1988 a 1990; y en el taller de la Biblioteca de la Ciudad de Jalapa con la Mtra. Elsa de: 1987-1988 Descubrí después de la poesía, la verdadera prosa en mi vida: el cuento, el relato, la crónica, en fin la narrativa y el gran reto de la novela. Para mi nunca ha sido obstáculo ser, mujer escritora. Así me fui abriendo camino en el oficio tengo en la actualidad los siguientes libros: Notas desde la montaña; La virgen del cholo, A veces la soledad y no queda más remedio, con excepción de este último, los demás libros están agotados, y buscan ediciones más comerciales, ya no patrocinios institucionales, porque la vía ésta está neblinosa, piden obra y no pagan nada así no conviene, después los saldos, son altos. Los poemas que escribo han sido incluidos en varias antologías poéticas de mujeres poetas entre ellas: “Mujeres en un Paraíso reencontrado” realizada por los poetas: Guadalupe Salas y José Vicente Anaya y”Químicamente Puras” hecha manualmente por los poetas: Rafael Cárdenas y Rafael Ávila q.e.p.d. en 1977 salió la edición del primero poemario: “Redes” publicado por Editorial Praxis Dos Filos de la UAZ, en Zacatecas, Zac. Méx.
Ejercicio Por: Guadalupe Guerrero
Teclear un crucigrama delator
durmientes que no conducen
en la voz clarividencias,
de una rama pende una dama
gramaticalmente.
Narración Por: Guadalupe Guerrero
Por un buen día un niño sonrió
mientras los otros al unísono
estiraban la sombra,
crujieron los templados aires
en sones lentos
alargando a la mañana
que en caravana póstuma se alejaba.
Nostros Por: Guadalupe Guerrero
Los que estamos en el último lugar
y que después de haber comido migajas
fuimos brutalmente humillados,
los que vivimos en pocilgas
sí nosotros
los locos
los presos
los que no tenemos privilegios
y que por olvido ajeno,
no tuvimos tiempo de caricias
supuestamente débiles,
hoy desde aquí
nos rebelamos contra ustedes