DAVID DEL LIGNUM CRUXIS
Nació en Lima un 28 de agosto de 1977; escribe poesía desde los 14 años, movido por la incesante contemplación de todas las imágenes que se le presentaban mientras caminaba, corría o se arrastraba; de sentir tanto al observar las caras, las risas, las muescas en cada pedazo de ciudad o de campo, de oír tantas canciones, tantos gritos, tantos murmullos, tantas preguntas..., pocas respuestas.
Nació como último hijo de muchos hermanos, en una ciudad siempre gris como las intenciones del mundo.
Trabaja como analista de imágenes satelitales y cartografía digital en una institución pública desde hace diez años, ha publicado algunos textos en línea, y ha participado en un concurso floral de la Universidad Nacional Federico Villarreal .
www.davidcentinelagris.blog.spot
BISAGRAS DE CABELLO, REJAS DE RISA
Tienes tiempo para este ser mortal
que no navega desde hace mucho tiempo
que ya no es pirata de la noche,
ahora es un clérigo restringido al día y
a las pesadas horas como grilletes interminables,
siempre en la cárcel llamada rutina,
muriendo de luz y de sombras,
sin nada de negra noche en su andar,
ya desde hace tiempo,
desde la Biblia y el Corán,
ya motivado, ya sin ánimos,
sólo le toca esperar
el unísono brinco de tu voz
y los sonoros pasos de tu seriedad;
responde afirmativa
responde serena
sólo es un hombre sin vereda
un cretino sin condena
un amigo después de todo
que sin nombres le recuerda,
y se orienta para no olvidar
aquel modo incesante,
sin réplica ni guión, de tu amar,
aquel modo irrepetible,
aquel susurro de tu sal
aquella novedad singular que se manifiesta
en las gradas, en los pisos, en las puertas
reflejando incansablemente
en todos los espejos la espesa personalidad de la piel que nos envuelve
y en todas las mañanas como quien no sueña, reinando dormirá...
SIN ROMA NADA SE QUEMA
Y un triunvirato se hace nada
se hace la herramienta del olvido
se hace el quehacer de la guerra.
No somos los que durmientes reímos sin sentir
somos los que hijos que unen sus manos en un esfuerzo hermano,
en un arranque que se retuerce en las láminas del tiempo sin identidad
algo que en los registros se borra;
sin embargo, en la memoria del hombre vivo, no se puede ocultar;
retrasamos el movimiento de la muerte con cada mirar.
No somos los que somnolientos describen a medias, y quizás a cuartas,
los estragos del "confort" de la vida aristocrática y del sosiego falso,
del derrumbe inalámbrico de la sequedad y la tortura ciega;
somos los que vivos se muestran inquietos,
llenos de amor como reinando el sol,
somos los que despiertos no deseamos más poder que el respirar.
Soñar y luchar contras nuestras propias desavenencias,
nuestros olvidos y nuestras consecuencias vivas
dentro de un mundo de enorme pisar
dentro de la vida misma que movida a su antojo
se aburre y se aloca como un viento sin mar,
como un niño,
aburrido y ocioso
cansado de no imaginar,
dando vueltas con su escopeta que no mata
pero mata sin matar
niño después de todo, tonto y sin hacer caso
sordo como los dioses que sin roma no sirven,
ni servirán...
LA CUERDA Y LA UÑA PERDIDAS
No den sencillo en el corazón
solo den benditas palabras como billetes dentro del jirón
solo un aplauso con cuatro manos, veinte dedos, un sólo corazón;
no den sencillo con el rabo del ojo,
no den billetes perdidos, porque en gastarlos no se tarda más de un segundo
no den más que un aplauso con cuatro manos, veinte dedos, un sólo corazón.
Y terminen las tareas antes que el sol aparezca,
terminen las maldades que la hoja verde se está poniendo un poco marrón
un poco amarilla, un poco de sol en cada caída de su vida;
terminen de soñar,
terminen de vivir con ilusiones negras
comiencen a ver sin mirar
comiencen a negar la edad
comiencen y entréguense,
el sol no es más que un círculo en el horizonte
las palabras sobran
los retos son concilios dentro de un sueño real
no den más que un aplauso con cuatro manos, veinte dedos, un sólo corazón...