Oscar Cornejo Rideau, Santiago, Chile, 1994. Estudiante especializado en humanidades, pseudo ensayista, pseudo poeta, pseudo psicólogo, pseudo cantante, pseudo filósofo, pseudo columnista, pseudo lector, pseudo expositor. Pseudo pero no frustrado, aun. Ha estudiado Canto, Arte contemporáneo, Teatro y performance, Filosofía y psicología.
El Sentido, el ca ...
Oscar Cornejo Rideau, Santiago, Chile, 1994.
Estudiante especializado en humanidades, pseudo ensayista, pseudo poeta, pseudo psicólogo, pseudo cantante, pseudo filósofo, pseudo columnista, pseudo lector, pseudo expositor. Pseudo pero no frustrado, aun.
Ha estudiado Canto, Arte contemporáneo, Teatro y performance, Filosofía y psicología.
El Sentido, el camino y el fin:
Sentí tu respiración en mi cuello, sentí aquella aura invadirme sin hacerme sentir invadido…
Sentí desde muchas perspectivas tu mirada, y sentí que la angustia desaparecía, aquella maldita angustia que siento cuando no estás, esa desesperada sensación de querer volverte a ver, eso que me hace mirar tu ventana a cada segundo, solo por la posibilidad…
Sentí que las cosas podrían ser perfectas a pesar de todo, de tu vida, de la mía, del mundo completo…
Sentí que las cosas no necesitaban arreglarse, que eran justas y precisas, ese pequeño y fugaz segundo de plenitud absoluta… de amar y ser amado, el momento antes del beso, donde ambos lo saben todo, pero ninguno lo confirma.
En este mundo traidor, nada es verdad nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira…
casi todo...
ese instante justifica la existencia y todas las circunstancias.
No hay otra visión posible, es el camino, el sentido y el fin.
Te agradezco, me he cansado:
Hoy amanecí cansado
de todas las sutilezas
del pasar siempre calmado
y las ausentes rarezas
Me cansé de la armonía
del sonido delicado
de la suave melodía
y el adagio acostumbrado
ya me harté de lo sedado
y de la eterna inacción
del tiempo desperdiciado
y la falta de pasión
No me importa lo que piense
Apolo de la cuestión
que Dionisio recompense
mi falta de educación
Quiero luces, quiero fuego
quiero guerra, vehemencia
quiero fuerza, desosiego
quiero caos, indecencia
Tus besos de buenas noches
ya no quiero alguno de esos
al revés, busco derroches
de noches de buenos besos
Pues al menos por un día
cambio mi cupo en el cielo
y su santa soltería
por los placeres del suelo
Te agradezco, vida mía
el dolor que me has causado
pues mi propia egolatría
al fin ha resucitado
Que mil notas atonales
dominen toda canción
y pulsiones animales
se impongan a mi razón.
Porque dentro de otros lechos
yo olvidaré tu traición
y con el puro despecho
pegaré mi corazón.
Ángel enamorado:
Cierro los ojos y vuelo...
Aparezco donde tú estás.
Al principio difusa, pero te veo.
Estoy cada vez mas lejos de mi cuerpo…
Más cerca del tuyo, en forma abstracta, y quizás, no sólo abstracta.
Te recorro con mi mirada lentamente.
Te acaricio, siento tu piel
Pero te traspaso, impotente como un fantasma, como el aire etéreo
Te siento pero no me sientes, te rodeo pero no puedo abrazarte
Si tan solo pudiese aparecer frente a ti, si tan solo pudieses verme en un destello fugaz
soy Como un ángel enamorado de su protegida
cuya condena es que seas eso, y solo eso.
Mis labios rozan tu frente, ¡Y tu ni te das cuenta!
¿o quizás sí?...me consuelo.
Quizás…
Quizás en este momento estás pensando en mí sin saber por qué.