Yrasema Esther López
Cuento mis años por las montañas que subí, por los trenes que esperé, por los libros que leí y los amigos que cultivé. Nací a orillas del Paraná, donde canta el camalotal y siestea el yacaré. Vivo mis años intensamente, como la vida manda.
Me gusta leer, escribir y contar. Me nació éste oficio en la huella que fue dejando mi abuelo con su carro, suelo reconocerme en esa mansedumbre callada con que andaba por los senderos de la Patria chica. Así lo recuerdo.
Me gusta escribir poesía, a veces lo logro. Las publicaciones que más me agradan son las logradas en Antologías y de esta manera tengo tres: Premio Nacional de Literatura Tres de Febrero (Poesía y Cuento), auspiciado por la Oficina Municipal de Letras y por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) en 2004, ambas de esa localidad, y “Ni frágil Ni mariposa”, Antología realizada por el Taller Literario La Oreja Verde.
Algunos cuentos: Abuelito no quiero ir a la escuela; Saucito; Jhumano: el nuevo planeta y La tortuga que perdió la memoria.
En Agosto de 2009 publiqué mi primer libro de poesía: “Kundahára” Voz guaraní que significa Caminante y que la dediqué a tantísimos amigos. En el 2010 Antología Literaria en conmemoración a los cien años de nuestra ciudad de Longchamps, Buenos Aires, Argentina. Participo en las revistas online Isla Negra; en Fundación Literaria Argentina Internacional FLAI y en La Avispa, revista de Mar del Plata, Argentina. Participé en Antología Mundial Mil poemas a Miguel Hernández. Estoy en facebook.
Yrasema Esther López
Amerindia
Inca dame el don de tu palabra
dame tu costado azul teñido de rojo
el zumo de tu imagen en el valle
tu mano peina mi silencio
talla madera con el rostro
de tus antepasados
-La tarde se ampara en mi memoria-
Azteca dónde comienza tu fuego
dónde el eco con su caricia frutal
¿Cuándo me enseñaste con el grito
anudar hilos y marcar el tiempo?
-Anduve con las primeras luces -
-De mi sangre diciendo tu nombre -
Maya sé que estás en la lucha
manos de barro acunando ternura
mientras la tierra es quebrada
en su sinfonía verde.
-No valió tu entrega de venado-
Araucano el Este entró a tu tierra
con una cadencia de sollozos.
Allí donde el verbo era danza
cielo y mar hicieron rimas de olvido
quedándose en silencio noche adentro
en la pampa gris del laberinto
entre el amanecer y el crepúsculo
-Estuve allí cuando fusilaron tus canción-
Tehuelche del caldén azul
perfil de llanura mansa
tus ojos rojizos de trabajo
hablan con el pasado
ya no hay hijos que recojan
tu llanto.
Tobã cuando se acaben los recodos
cuando corten el último árbol
cuando muera el ave final
tu color de río buscará
un refugio al amparo de raíz
anudará quebracho renacido
en las alas de tu Chaco natal.
-Tus taca taca me llevarán a la revelación -
Guaraní
urutaû de la selva errante
cuando mi voz
camine en la tierra sin mal
con mborotuvã guazũ monte adentro
y busquemos arrebatarle victorias al tiempo
gota a gota arena lluvia
volveremos a celebrar en ritual el encuentro.
-Me fui quedando sin plegarias-
Amerindia sal de tus días olvidados
martilla golpe a golpe el vértice
ensombrecido de lágrimas y duelos
donde guardas aquel oleaje
alza tu sueño curador de heridas
y repara a corazón abierto
con fuerza tenaz de enredadera.
-El desvelado mundo de mis sueños-
América
Tus rodillas de maíz despiertan
con hilos sueltos de imagen florecida
salta hacia el resplandor primero.
La punta de lanza se vuelve luz
una caja deja oír esa nostalgia
como bocas de tiempo abiertas al sol.
-Despierto pidiéndole perdón al cóndor –
Un son en mi ventana canturrea
el sendero se puebla
y el murmullo anuncia
fiesta chamamecera esta noche.
Del abeto al algarrobo
del quebracho a la araucaria
las lunas que fueron apagadas
una a una las iré encendiendo.
A todo vuelo emerge la güipala
e na mo ra da del cerro
descifra signos
devora estrellas.
florece mi canto.
Con vocación de tierra adentro
suelto esta plegaria
para que despierte ecos dormidos.
-Te busco hermano germinal en la poesía
-Para sembrar de pan caliente nuestra América-
Yrasema Esther Lopez
Kundahára II
(caminante)
Del libro “Kundahára”
Che ypykuera ñe\' ã rendy
pe ta’anga
upe ã oguatava cheykere mba\'e
ndakyhyjei
nda che japui rupi chupe.
Ahayhu ko\'ára che ãngue ãỹrehe
aikundaha mombyry
aheka jeroky Tupã rekove
y rembe\'ýrehe yvatevo
po jepyso mbeguepe.
Ajupi yvy saingo
amo\'agui ko\'ẽti
aheka kurahy resẽ
noiriháguepe korapy
ajuhuhapeve po ha tapo
oñapymi tatarendýpe
ohasavakue
pu
ñe\'ẽ
tuguy.
Ha upei
Ndaikatui ojevyjey
ara rembihasakue henyheva sapukáipe
che ahy\'o.
Upeguive aguata che ãndi
mbarete cheiru ko\'ãğagua.
Sapyánte mbeguemí apuraheirõ
ndahupytyi ñe\'ẽ
oha\'á ohai
upe tuicha arekue
aguereháva.
Ndaguatavei upe tape
herugua ha marandu
ymaguaré
tataindýpe
che taita guasukuera.
Yrasema Esther Lopez
Traductora al guaraní : Avañe’ẽme: che anguiru Zulma Tereza Alfonzo Ávalos
Kundahára I
Del libro “Kundahára
De esta vestimenta, no me desprendo hoy,
sólo es una piel que desgarro con mis
propias manos.
Khalil Gibran
Esa sombra que camina a mi costado
es mía, no le temo,
porque jamás la engaño.
Amo el tiempo en que fui sin sombra.
Recorrí distancias,
busqué danzas, ritual;
orillé río arriba
palmo a palmo.
Subí pendientes, campee el alba,
exploré horizontes sin barrera
y encontré mano, raíz,
sumergido en fuego
pasado,
sonido,
sangre.
Después ...
No fue posible detener el tiempo
la historia llenó de gritos
mi garganta.
A veces susurro cuando canto
no alcanzan palabras gestos
para describir una dimensión de tiempo
en la que
desandé senderos
de enigmas y mensajes
junto al quinqué de mis abuelos.
Yrasema Esther Lopez