AHORA QUE NADIE NOS VÉAhora que estamos solosVen, acaríciame aquíen el dintel de la puerta, donde tanto y tanto te he esperado Hazme sentir mujer nuevamente en tus brazos,acaríciame hasta vencerel infranqueable muro del tiempo, hasta poner de rodillas el orgullohasta que se humanice tu corazón. Ahora que nadie nos véacaríciame hasta que la nochesangre de vergüenza, hasta que la nieve se de ...
AHORA QUE NADIE NOS VÉ
Ahora que estamos solos Ven, acaríciame aquí en el dintel de la puerta, donde tanto y tanto te he esperado
Hazme sentir mujer nuevamente en tus brazos, acaríciame hasta vencer el infranqueable muro del tiempo, hasta poner de rodillas el orgullo hasta que se humanice tu corazón.
Ahora que nadie nos vé acaríciame hasta que la noche sangre de vergüenza, hasta que la nieve se derrita celosa de nuestra pasión.
Acaríciame toda hasta que nuestra conciencia se convierta en puro amor. Para que nuestra energía creadora se libere frente a nuestro dios.
¡SILENCIO!
Un día como hoy se murieron los sueños, las esperanzas, el futuro, la alegría, la dignidad.
Todo fue desolación y muerte. ¡El país todo era un Duelo! Todo espanto, incredulidad.
La primavera nacía en septiembre, pero desde aquel día se alargó infinitamente el invierno en nuestras vidas.
La naturaleza no estalló en flores, las aves no volvieron a trinar al viento sus canciones. Las noches se convirtieron en un festival de balas cruzadas.
¡De sur a norte el país se convirtió en un duelo perenne! Donde los carniceros uniformados se hicieron vampiros bebiendo sangre proletaria.
¡Un día como hoy la patria fue vendida! Aprendimos un nuevo vocablo, torturados, desaparecidos, ejecutados, quemados, exiliados.
¡Se impuso un silencio de muerte hasta hoy! Las banderas de injusticia, tortura y muerte flamean altaneras, sobervias.
Todos amenazados y contentos. ¡Aquí no ha pasado nada señores! dice el Bando Militar ¡Un día como hoy, la patria fue violada!
ENTRE NAZCA Y SAN ANDRÉS
Entre Nazca y San Andrés la mina San José, vieja, cansada, se derrumbó. Pero no tocó a los treinta y tres cabalísticos varones.
Entre Nazca y San Andrés hay treinta y tres corazones, soñando, esperando, luchando. Treinta y tres seres unidos, lúcidos, orando, cantando. Bajo el viento y la luna, la solidaridad sanguínea y humana se organizó.
Hasta que se hizo la luz en las tinieblas de San José. El hondo lamento minero hecho himno nacional, caló hondo en todos los continentes, nadie se quedó indiferente. Los rescatistas, la tecnología de punta, el contacto oral y visual, se hizo carne, dolor, amor. ¡Milagro!
Entre el viento, el polvo y la camanchaca llegó un ángel vestido de humano, cargando un pequeño gran tesoro para los treinta y tres. El pequeño gran Leonardo, como llegó se fue. En el campamento Esperanza todos siguen de pie. Bajo el manto de cobre, esperan por la libertad y la vida.
Treinta y tres hombres, padres, esposos, hijos. Mineros son los treinta y tres de la mina San José.
MI BIOGRAFÍA Iris Flores Noriel, nació en 1940 en un pueblecito llamado Cabildo de la quinta región chilena. Hija de padres humildes, desde pequeña sufrió en carne propia la injusticia de ver a su padre de un lado para otro en las minas en busca de trabajo para sostener a su familia. Iris tuvo que crecer de prisa, pero lo hizo con gusto. Nada le daba más placer que ayudar a su padre a trabajar.
Ya de grande descubre el amor y este le lleva a escribir sus primeros versos, pero la situación en su país se tuerce y su pluma pasa a ser un arma de lucha cuando se alista en el MIR en busca de un futuro mejor para su patria. Pero los años de la dictadura fueron crueles y el destino se ensañó con Iris robándole ocho de los mejores años de su vida. La cárcel le privó hasta del derecho de ver crecer a sus hijos, cuando le llevaron injustamente tras las rejas, el menor sólo tenía cuatro años. En 1985 Iris sale en libertad condicional y dos años más tarde un compañero de lucha la trae a Europa.
Una vez en Suecia, sintiéndose a salvo de las garras de la barbarie, brota la escritora que llevaba dentro y nace su gran libro “La hija del minero,” un testimonio autobiográfico publicado por la editorial Letranovel donde Iris narra todo lo que un día le tocó vivir desde su infancia.
MI CORREO ELECTRÓNICO: irisflores@hotmail.se MI PAGINA WEB: http://www.iris-flores.com