AQUELLOS CABELLOSTodos los cabellos son hermososporque están cultivados en la carne,pero de todos me gustan aquellos que se derraman en el ombligo, cual remolino, y no me enredan sus hebras, sólo mojan y ahogan como agua;me gustan porque me hacen reír como niño y me hacen danzar con ellos.Todos los cabellos son mágicos,porque nos conectan con la muerte,pero sólo amo a aquellos que rozan mi b ...
AQUELLOS CABELLOSTodos los cabellos son hermosos
porque están cultivados en la carne,
pero de todos me gustan aquellos
que se derraman en el ombligo,
cual remolino, y no me enredan sus hebras,
sólo mojan y ahogan como agua;
me gustan porque me hacen reír como niño
y me hacen danzar con ellos.
Todos los cabellos son mágicos,
porque nos conectan con la muerte,
pero sólo amo a aquellos que rozan mi boca,
que cubren el rostro cual sábanas,
y desparraman energías sexuales.
Los adoro, ya que puedo tejer con ellos
una ancha hamaca y colgarlos
en puntos cardinales.
Todos los cabellos son divinos
porque tienen diversas formas cual Madre Tierra.
Pero me embelesan aquellos.
aquellos que nos hacen felices
hasta después de nuestra muerte.
MOVIMIENTO DE LA HAMACATemblando y circulando
la hamaca va surgiendo
de la sonrisa del agua
y de la negación de la muerte.
Va estirándose por galaxias,
va anidándose en estelas del canto
que proceden del ombligo del árbol
con su memoria universal.
Llega al crepúsculo del mango,
del plátano quemado por el fuego,
del coco que exprime sus senos,
del pescado que volverá al mar
tantas veces.
Llega meciendo y crujiéndose,
y sus crujidos nos van reposando
en un húmedo laberinto que sale de los otros
que ya no están o de las tinajas grises
que giran al lado nuestro.
ÁRBOL DE OROÁrbol de oro nos convoca,
árbol de oro nos dilata,
es árbol que formó sus anillos
de los ligamentos
de la primera vulva
cuando doce espíritus
experimentaban sus fuerzas.
Sus ramas eternecen
los esqueletos que se tallan día a día,
nos hacen hablar con el movimiento
de la primera hoja que descubrió el pubis.
Por eso estar en su copa y
estirarse con sus manos, en todas las dimensiones,
es el mayor anhelo de todos, pues desde allí
mordemos los frutos rebeldes y pasivo que nos llevan a cohabitar
con nuestros antiguos pasos.
¡Imagínense!, ellas volverán a ser macizas,
volverán a ser robustas en vuestras manos.
Les dejaremos todo esto, porque nos vamos.
Nos vamos soplando el olor del tabaco,
soplando el olor del agua.
Que no se apeguen estas aromas.
biografia:
Irik LimnioNací en la comunidad de Akwanusadup, Comarca Kuna Yala] el 28 de diciembre de 1969. Realicé mis estudios en la comunidad de Yandup [Rodolfo Chiari y Félix Esteban Oller, primaria y primer ciclo, respectivamente]. En la provincia de Colón culminé mis estudios secundarios, en el colegio Abel Bravo.
En 1995, obtuve mención de honor en el premio Texaco. Los poemas de esa mención aparecen en 'Afán que es una Fiesta', publicado por el Instituto Nacional de Cultura ese mismo año.
En 1999 por la invitación del Instituto Nacional de Cultura aparecí en el libro 'Novísimo Poetas Jóvenes'.
iriklimnio@hotmail.com