PORQUE ME DIAGNOSTICARON MAL EL HAMBRE / se me desnutrió el corazón / Por todo lo infértil que he sido / las tempranas ganas de acariciarme / Porque el himen se me fue por el lavabo / los ganchos se me desclavaron de la boca / Todas las noches que deshice el amor / las veces que como Mantis copulé / Porque el óvulo se me rompía en el trayecto / cuentagota ...
PORQUE ME DIAGNOSTICARON MAL EL HAMBRE
/ se me desnutrió el corazón / Por todo lo infértil que he sido / las tempranas ganas de acariciarme / Porque el himen se me fue por el lavabo / los ganchos se me desclavaron de la boca / Todas las noches que deshice el amor / las veces que como Mantis copulé / Porque el óvulo se me rompía en el trayecto / cuentagota de reloj asustado / Es que dilapidé tus manos en mi pelvis / acepté a fuerza de martillazos tu lengua en mi camino / Hubo olores de pronto / tan amargos como tu saliva / instantes de los cuerpos dormidos acumulándose en la muerte / Es que no me dabas tanto odio para amarte / no tenía las manos alineadas a la tierra / es que todo este amor de querer ser madre / Acepto mi debilidad / mis labios de espina / Todo este amor que no tengo / Porque mi nombre está enfermo y me duele / Porque empuño mi cordón umbilical y me veo / aún enfetada.
CADA DOLOR TIENE SU SITIO. Pero a mí, a veces, se me entristece el estómago, se me deprimen las piernas. Me lloran las fracturas expuestas. A veces necesito antiácidos para la memoria porque sí, los recuerdos son úlceras, llagas que sangran y mi pus se debilita se cansa la bilis de ser bilis. Cada dolor tiene su sitio pero a veces me salen padrastros en el rabillo del ojo y es inevitable no querer arrancarlo quitarlo con lo visto con lo pertenecido lo asido por los ojos. Dicen que cada dolor tiene su sitio pero mis lugares nunca son los mismos.
AHORA QUE EL MAR SE HA VUELTO una mancha de sangre en la almohada. Olvidar tu nombre no me parece tan extraño. Ahora todo es un arco de luz en la distancia. Una bala que se expande y se contrae. Ahora que tu lengua retráctil es la herida en mis manos rotas. La nomenclatura de tu cuerpo me parece extraña y distinta. Tengo ácido el corazón. Tu quinto color del espectro solar.
biografia:
Leticia Cortés Guadalajara Jalisco. México. 22 de agosto, 1980 Autora de \'Lámparas de sueño\' y \'De tu ausencia y mis pérdidas\' Ha participado en numerosos encuentros literarios locales, nacionales e internacionales. Su obra ha sido publicada en revistas y antologías nacionales y del extranjero. Ha sido traducida al inglés, portugués y francés.