Soy Le pica la vida en la piel, del olvido. Materolo esfuma el horizonte, ahogo de mar. Una ola polar enfría las narices, Marpie tirita en los brazos cálidos, fuertes… ...
Soy
Le pica la vida en la piel, del olvido. Materolo esfuma el horizonte, ahogo de mar. Una ola polar enfría las narices, Marpie tirita en los brazos cálidos, fuertes… Te amo, te amo. ¡Samcono! cuál es el crepúsculo que silencia una lágrima. Cemzilipt, orpiolo, violetarias, amapoleras… erguidas en la nieve, rompen la monotonía blanca. Soledad interrumpida, respiración, vapores corpóreos. Una luz tardía me ilumina. Conciencia, acción. Mis pies dejan la marca. Camino, ando, soy.
¿ Hombre o mito ?
De niña Tu nombre, susurros, miedo, prohibido. Mala palabra. Revolución. Pobreza de muchos riqueza de pocos. Tu imagen, ayer, hoy en las banderas del mundo. Tus canciones, homenaje del viento, de norte a sur de este a oeste. Tus ojos oscuros claros de ideas Tu boina estrellada, guía de tus luchas. Tu habano, el humo, perfume de tu barba espesa Tus mujeres, entre tus brazos guerreros, zafreros, protectores. Compañeras, amantes, con orgasmos cerebrales. Tu A.D.N., en tu descendencia, en las arenas del Caribe, en lo profundo de la selva y… en toda América. . Puedo y… no puedo
Puedo escribir los versos más pensados. Puedo decir que el hambre no existe. Puedo apartar la mirada de tus ojos tristes. Puedo ignorar que el niño que llevas en tus brazos, es tu engendro, tu amor, tu responsabilidad. Te pertenece. No puedo decir: te vas a romper los zapatos, pero, vas a crecer en tu marcha. Porque, te has quedado muda, impotente a la indiferencia social. No rompes las cadenas que te atan. La lucha está en la marcha de los libros, en el trabajo digno, en las palabras expresas a diario, en los versos menos pensados. Abro los vidrios polarizados, te observo en esta ciudad progre, progre de gente con mucha soberbia, rica de