El surcoLos sueños de los hombres son la sangre de los mundoscreo en la esperanza y en el agua de los surcos que corre hacia abajo.Voy a contemplar el cielo con letras y palabras para mirar a Dios contemplando el alba, coincidiendo de repente con las lineas fronterizasde los parques de batalla que desdibujan la risa, que descartan esperanzas y que juegan con los ojos,con las manos que abraz ...
El surco
Los sueños de los hombres son la sangre de los mundos creo en la esperanza y en el agua de los surcos que corre hacia abajo. Voy a contemplar el cielo con letras y palabras para mirar a Dios contemplando el alba, coincidiendo de repente con las lineas fronterizas de los parques de batalla que desdibujan la risa, que descartan esperanzas y que juegan con los ojos, con las manos que abrazan, con las lagrimas que cantaban y contigo cuando vuelvo a ser palabra, letra y otra vez palabra contigo que eres la tierra de mi domicilio la casa de las ventanas amplias la libertad y todas mis palabras.
Las marcas de los ojos
Habiendo sabido un poco de lo mucho que tengo, se proponen angustiadas las esperanzas heridas. Parece que el tiempo ha pasado conforme y ha dejado a su paso flores y montes. Aquí me pasa que no siento angustia, que se proponen mis 30s de la mejor manera. Huelen distinto los mismo olores, saben distintos los mismos sabores. A merced del tiempo vamos Aunque no le hallamos visto el rostro, vamos!.
Puntadas
Algunas puntadas sobre el alma la harán mas linda, aunque duelan eventualmente al paso de la aguja, los hilos que se tejen a su vez son trenzados, la cortesía de la aguja no parece entenderse cuando pasa sin permiso El alma se parece a la piel, los hombres nos parecemos por fuera a lo que somos por dentro entretejemos , entretejemos, pero como no se vé como no se vé seguimos tejiendo hasta que se hace de noche para la sonrisa y buscamos debajo de las cajas y buscamos debajo de donde nunca hemos buscado, buscamos esos pedazos de alma para juntar pasados que son evrdes o blancos, pero que son pasados que no duelen tanto al paso de la aguja.