BALADA PUNKAhora no es la noche con luna llena incluida nenaNina Hagen canta como un trueno afónico sobre el Río Mapocholas gaviotas corean sus registroscontra el escenario del atardecerContra tus ojos atardecidos que desde esta orillaacarician con lágrimas la balada punkLa música que lejos de tus oídosdescribe un lugar de desamparoLo que de particular tiene el g ...
BALADA PUNK
Ahora no es la noche con luna llena incluida nena Nina Hagen canta como un trueno afónico sobre el Río Mapocho las gaviotas corean sus registros contra el escenario del atardecer Contra tus ojos atardecidos que desde esta orilla acarician con lágrimas la balada punk La música que lejos de tus oídos describe un lugar de desamparo Lo que de particular tiene el gesto de tu dedo medio levantado cuando el mundo interrumpe tus alucinaciones con piropos No necesito palabras claras para describir tu camino tu destino asfixiado en la bolsa de neoprén que aprietas contra tu estómago contra el hambre El hambre de los otros jovencitos post-modernos que taponan sus narices con litros de vino Descubren el cuerpo de la vagabunda y todo es otra cosa tres horas más tarde con tus pantalones abajo del cuarto menguante y coronada por la aureola de un vómito formidable tu cabeza envuelta en plástico es sólo una postal pegajosa fotografiada al paso frenético de los autos.
BLUES MARGINAL
Al costado del camino tu sonrisa Ruta 78 hacia el poniente y un joven adolescente viajando a dedo en el cuarto allegado residuos de mi cuerpo y el aliento es el polvo que se tose en la ceniza del amor Avenida 5 de Abril al final La Polaca canta y mis dedos mojando tu estatura tú silbando y enredando los fantasmas dos seres infinitos en la TV limitada A través de la ventana la calle es dura como piedra vertical del Monumento donde el viejo vagabundo cobija sus perros con el olor a sol de la tarde “Voy a romper los silencios grises de Vespucio” Abres la boca y el grito se congela basta con gritar tus pies cuando cierras la puerta y la noche ya llega pisando la caletera El auto se detuvo y cayeron dos billetes invitación al descenso y subimos Pajaritos y después regresar regresar Mañana el tiempo vendrá como el quiltro de tu lengua y la noche valdrá reconstruyéndose en el deseo Extramuros de suburbios y un acorde clavado pentagrama de la carne el sudor de la mirada te humedece la entrepierna una moto rompe el mezzo constante de los autos Lento caminas con paso genital de 17 los semáforos te tiñen el rostro bermellón en el acné y alumbran el reloj en la pupila verde para tus dedos Pajaritos monta los autos y las puertas que se abren Un quejido repetido y aparcado al grifo tu cuerpo reproduce perfección un cigarro de más por el precio de tus años Las bocinas te provocan cicatrices mientras corres pétalos de sangre mojando los jeans círculos de asfalto evidenciando la ruta hacia ti La navaja lleva el compás regateado del negocio Pasa la música en la micro que te ignora con sus ventanas coleccionando rostros difusos a veces perversos lontananza de impaciencias enhebradas al paso La bocina del taxista define el registro de tu huida En la intersección te bifurcas Ya es otra noche mi barba roza tu manzana.
SOMBRA HUACHA
Es una sombra que obsede la pupila demacrada la cintura escaldada que atrapa tu dedo arbitrario el rosario de cuentas de aqueste cielo prometido el otro quejido que te somete desde la espalda la falda de aquellas madres que persiguen tu niñez había una vez el rostro agreste del sur en tu cara las velas que declaran la partida del bote al mar escuchar la orilla del fuego sobre la voz anciana pintar en las ventanas el río surcando las piedras no el Mapocho que arredra y tienta en los labios el deseo no el devaneo dulceamargo que ampara oscuridad ni esta ciudad de letra infusa que te esquiva al pasar cuando hablas desde un lugar ausente de voces inquietas tu lengua analfabeta perdida entre calles escritas tu lengua que limita la historia que siempre te insulta tu lengua que resulta trueno en la ciudad de tormento en el parque los asientos que anclan deseos perdidos padres desaparecidos y tú jugando a creer que al volver tu sombra huacha hacia los maderos del puerto esperes despierto en tu cuarto el relámpago que arraiga y la luz caiga sobre un rostro que no sea el espejo.
Biografía: Omar Ernesto Arévalo Merino
Nací en Santiago en 1966. Tengo estudios incompletos de Bibliotecolgía y Documentación y actualmente sobrevivo con una pensión de invalidez. Escribo más poesía que cuentos. He salido premiado en algunos concursos, como: Primer lugar en Concurso Nacional de Poesía \'Rayentru\', el 2001; Mención Género Poesía de los Juegos Literarios Gabriela Mistral, el 2001; Seleccionado para la antología \'Voces con vida\' del Concurso Internacional de Cuento Breve, Salón del Libro Hispanoamericano, México, el 2009.
Bueno, no sé qué más agregar; solamente dar las gracias por la oportunidad de participar en esta gran red que se nutre con la palabra y con la palabra respira...