Estos tres poemas son del libro 'Cada Sol Repetido', anamá Ediciones, Managua, Nicaragua [disponible en amazon.com].IFábula clásicaHelos aquí: Fulvius Macrianus, Macrianus Iunior, Quietus, Postumus, Aemilianus, Tetricus Senior y Tetricus Iunior, Magnus, Pacatianus, Ingenuus, Balista, Felicissimus, Terentius Maximus, Gellius Maximus, Regaliano y Sulpicia Dryantilla--muertos todos;olvidados. Nad ...
Estos tres poemas son del libro 'Cada Sol Repetido', anamá Ediciones, Managua, Nicaragua [disponible en amazon.com].I
Fábula clásicaHelos aquí:
Fulvius Macrianus, Macrianus Iunior, Quietus, Postumus,
Aemilianus, Tetricus Senior y Tetricus Iunior, Magnus, Pacatianus, Ingenuus, Balista, Felicissimus, Terentius Maximus, Gellius Maximus,
Regaliano y Sulpicia Dryantilla
--muertos todos;
olvidados.
Nadie despierta sudoroso en su nombre, ni sufre sus conjuras y confiscaciones.
Nadie teme a Tetricus, ni a Postumus.
Nadie sabe en qué playa inundada están las sobras de Aemilianus.
Nadie sabe quiénes son los hijos de Sulpicia; nadie les odia ya, y
nadie sabe cómo fue quererles;
Nadie les cuida, nadie les traiciona, nadie sufre su traición.
Nadie les aclama en las plazas.
Nadie afila las lanzas en su nombre.
Nadie se ocupa de censar el odio que germina en los aplausos.
Nadie espía las nuevas codicias que brotan como musgo entre sus sombras.
Nadie ambiciona tratos con Macrianus.
Ya no conspiran, ya no obtienen ganancias de su astucia.
Ya no ganan y pierden las batallas, ni avalúan sus victorias con actuarios de muerte.
Ya pueden descansar sus sonrisas incompletas, y el rictus macabro en sus miradas.
Ya no precisan mentir, o hacer inventar perversas fantasías.
Ya no necesitan esconder sus motivos.
Ya están todos muertos;
olvidados.
II
Duda sobre la compasión¿Qué hago con mi furia, que me protege
y me aprisiona
y me acompaña
y me defiende, que cuida de mi oscuridad,
que vacila, que agrede,
que se retuerce, atormentada
por el olor dulce de la sangre?
Si ella escapara
gozarían los injustos;
los enemigos del momento feliz y del abrazo
sentirían que triunfan,
los canallas que no piden permiso y los que
erigen el engaño,
los que hacen de la calumnia una verdad potente,
los que muestran su indignación ante el bien
y lo tiran desnudo a un calabozo;
¿quien se opondría a todos ellos
si mi furia abdicara?
si dejara crecer mi mansedumbre,
si se abriera la puerta de mi espíritu a un nuevo oxígeno,
si saliera de su celda el amor paciente,
si la compasión arropara mis días,
si el centro de la culpa fuese el centro de la libertad;
¿qué harían los injustos con todo ese silencio?
¿qué haría yo indefenso, inerme, en la próxima batalla?
III
AscéticaLo puro no es siempre lo más aromático,
ni el beso al tacto, ni el color que acaricia las pupilas;
el más indulgente paladar podría sufrir
injuria insospechada, herida de aguijón y piedra seca,
más dolorosa que un eco de traiciones.
Lo puro no es siempre bienvenido,
y raramente esperado
--luego de la oración matutina
púberes virtuosas se lavan la cara,
meditan sobre la maldad que acecha;
¿será así la vejez, lavarse la cara
para sentir el frescor del mundo restaurado?
Vendrá después el día a rescatar el camino
que de otra forma se hundiría en
inútiles cavilaciones,
y al llegar la tarde la oración vespertina
les mojará de nuevo las pestañas
--¿vendrá otra vez la vida descarnada?
Y así aprenderán a vivir del artificio,
En un rincón monástico del alma
contando las puras bendiciones
que solo la cercanía logra menguar.
biografia:
Francisco Larios BlancoNicaragüense, residente en Estados Unidos. Un poemario: Cada Sol Repetido [2010].
franjlarios@comcast.net