EL HOMBREMicrocósmico.Sordo al quiebre de las hojas en otoño.Supone ser invencibleAdornado de soberbiarepresentado como un viajero ciegofrente a las tijeras de Atroposhiere su macromundo.Destruye a la naturalezacomo el granizosin aceptar que la muerte sólo necesita una lágrima.Y ALGO MÁSTú naturaleza que te amoY eres río cielo y selva.Y yo inestable lastimeraY túla calma el viento y el mar ...
EL HOMBREMicrocósmico.
Sordo al quiebre de las hojas en otoño.
Supone ser invencible
Adornado de soberbia
representado como un viajero ciego
frente a las tijeras de Atropos
hiere su macromundo.
Destruye a la naturaleza
como el granizo
sin aceptar
que la muerte sólo necesita una lágrima.
Y ALGO MÁSTú naturaleza que te amo
Y eres río cielo y selva.
Y yo inestable lastimera
Y tú
la calma el viento y el mar.
El orden sobre el desorden.
Tú eres invencible
Anidada de misterio
como la flor más alta del cactus.
Y yo
Párpado cerrado
pobre destino
esperando al final la cuna.
Y tú
Eres carne y arcilla
Piedra y águila
victoria desnuda
en cuadrados de invierno.
Y yo frágil
húmeda esencia
sobre tu pecho
a solas intentando
remendar pétalos
destruidos por el hombre.
Y yo
En el agua con los huesos
Y las dos en el vientre
Y yo pampa
Y tu tierra.
ESTOYEstoy.
Donde mueren los trenes sin regreso.
En la música que ahoga rayos de partida.
Escapo.
De la soberbia que hiere
con su niebla de envidia.
Espero
como una ciudad cansada
los trenes que huyen sin alcanzarme.
Estoy
De tormenta en otro andén.
Silbo desde los senos agitados.
biografia:
Sara Graciela OvejeroPoeta- Público dos libros 'El alma de los silencios' y 'La mitad de tu sombra'.Dedico la mayor parte de su vida a la poesía.
graciela.ovejero@hotmail.com